Ortega adapta físicamente a los jugadores venezolanos la táctica de Vizcarrondo
El inicio de un nuevo ciclo siempre trae consigo interrogantes y desafíos. Con la llegada de Oswaldo Vizcarrondo al banquillo de la selección de Venezuela, La Vinotinto emprende un nuevo proyecto que tiene su primera prueba de fuego en la FIFA Series, un torneo de amistosos en los que competirá contra Trinidad y Tobago y Uzbekistán.
Detrás de la pizarra táctica del nuevo estratega, hay un motor fundamental que garantiza el funcionamiento del equipo: el acondicionamiento físico. En una reciente entrevista en el programa La Vinotinto Radio, Óscar Ortega, el preparador físico del combinado nacional, explicó su metodología para recibir y poner a tono a los futbolistas en esta fecha FIFA.
Para el cuerpo técnico venezolano, el trabajo comienza desde el plano científico. La exigencia del fútbol internacional obliga a realizar una evaluación minuciosa para medir el desgaste con el que arribaron los jugadores.
"Exigimos en nuestro trabajo, por ejemplo, un estudio de CPK para ver el daño muscular que puede tener el futbolista cuando llegamos", detalló Ortega.
A través de test de hidratación, medición de cortisol e incluso urea, el equipo calibra el estado real de la plantilla. Una vez superada esta fase, se diseña el microciclo de trabajo tomando como punto de partida el último partido que los futbolistas disputaron en sus respectivos clubes, proyectando así la planificación hasta el duelo inmediato contra Trinidad y Tobago.
El salto al terreno de juego se realiza con precaución. Tras aplicar tareas preventivas para mitigar el impacto de los largos viajes, la primera actividad compartida de la selección se centra en la activación de la fuerza, una capacidad que el cuerpo técnico considera condicionante y prioritaria en la actualidad.
Ortega declaró que, aunque en ese momento inicial no cuentan con los datos exactos de todos los jugadores, se enfoca en aplicar una fuerza con alta transferencia al deporte, consolidándola con rutinas de tonificación.
La metodología de testeo de La Vinotinto se adapta a la procedencia de sus jugadores. En los módulos de trabajo previos, los futbolistas del torneo nacional fueron evaluados en potencia aeróbica y VO2 máximo para registrar su Velocidad Aeróbica Máxima (VAM). Por su parte, el seguimiento de los jugadores internacionales se apoya en pruebas de agilidad en la concentración y en los reportes de rendimiento que envían sus clubes en Europa o el exterior.
Con el plantel a disposición, el cronograma fue intenso. Ortega reveló que trabajaron a doble turno con un objetivo claro: medir los picos de velocidad de los convocados. Para optimizar el tiempo, la sesión matutina se dedicó a entrenar el sistema defensivo, mientras que la tarde se enfocó en el sistema ofensivo.
El día de la entrevista, el enfoque físico rotó netamente hacia la estrategia, dedicándose por completo a la preparación del plan de partido. Aquí, la parcela atlética se fusiona con el intelecto mediante ejercicios de velocidad de reacción y neurociencia.
"La idea de juego que tiene Oswaldo tratamos de plasmarla en los trabajos para lograr el objetivo más rápido y no perder tiempo por el poco tiempo que tenemos", afirmó el preparador.
De este modo, si la tarea táctica exige defender, se diseñan dinámicas físicas orientadas a la presión tras pérdida; si toca atacar, los esfuerzos se enmarcan en juegos de posesión y posicionamiento ofensivo.
Uno de los puntos más reflexivos de Ortega fue su empatía con los equipos dueños de las fichas. "Yo estuve en clubes, sé la necesidad que tienen, sé las responsabilidades y que están siempre pendientes de cómo les entregan al jugador", confesó, remarcando que el futbolista de selección debe ser entendido como un talento "a préstamo".
Junto al cuerpo médico y los fisioterapeutas, la meta es devolver al jugador en óptimas condiciones, advirtiendo que bajar drásticamente las cargas de entrenamiento para "no arriesgar" es contraproducente, ya que genera una pérdida de forma física que perjudicará al jugador al regresar a la alta intensidad de su liga.
Finalmente, Ortega hizo eco de un apunte de un integrante del entorno llamado Clever, recordando que el equipo enfrenta una semana corta con doble competencia. Ante este panorama, el preparador físico adelantó que Vizcarrondo tendrá la posibilidad de hacer cambios y ver a todos los convocados, asumiendo que el desgaste natural afectará más a unos que a otros.
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La imagen utilizada de Óscar Ortega es cortesía de la Federación Venezolana de Fútbol.