El mediocampista argentino anotó el 1-0 de Argentina ante Suiza con un cabezazo.
La evolución táctica de Alexis Mac Allister lo consolidó como uno de los centrocampistas más completos del fútbol internacional. Su capacidad para influir en múltiples facetas del juego no solo responde a su calidad asociativa, sino también a su inteligencia posicional y a un recurso que a menudo pasa desapercibido, pero resulta letal: su juego aéreo y su llegada al área desde la segunda línea.
Desde su llegada a Inglaterra, la versatilidad de Mac Allister ha sido un factor clave para sus entrenadores. En noviembre de 2024, durante una rueda de prensa, su exdirector técnico en el Liverpool FC, Arne Slot, habló sobre su flexibilidad en el campo:
“Es un jugador al que quizás pondría en cualquiera de las tres posiciones del centro del campo porque se siente muy cómodo en las tres (...). En este momento es nuestro mediocampista que juega, un poco, en una posición intermedia”.

Esta capacidad para jugar alternando roles defensivos y ofensivos le ha permitido desarrollar una lectura de juego privilegiada. Sin embargo, la exigencia del cuerpo técnico de Slot también se centró en maximizar el impacto de sus futbolistas en las áreas. En febrero de 2026, en una entrevista publicada en la página web oficial del Liverpool FC, el propio Mac Allister detalló esta consigna:
“El entrenador tuvo una reunión muy buena en la que dijo que necesitábamos mejorar en ambas áreas”, explicó Mac Allister. “Eso es lo que queríamos y creo que lo demostramos en los últimos dos partidos. Fuimos más agresivos, presionamos un poco más y mostramos ese 'punch' (fuerza/empuje) que faltaba. Ahora se trata de ser consistentes, lo cual va a ser clave”.

Este crecimiento en el juego dentro de las áreas tuvo un reflejo inmediato en la selección de Argentina, donde el cuerpo técnico supo explotar sus virtudes en las acciones a balón parado. Tras la victoria de la Albiceleste por 3-1 ante Suiza, Lionel Scaloni reveló en la rueda de prensa que el auxiliar, Walter Samuel, preparó jugadas a pelota parada para potenciar el juego aéreo argentino y, por lo tanto, el de Mac Allister:
“Insistió mucho que, en el primer palo, Alexis (Mac Allister) podía ganar y que Leo (Messi) la lanzara (la pelota) allí. En el partido anterior, Alexis (Mac Allister) también tuvo un par (de ocasiones). En ese sector, es de los mejores”.
La consideración de Scaloni no es menor. Calificó a Mac Allister como "de los mejores" en la zona del primer palo porque el futbolista tiene la lectura para saber dónde caerá el balón y la técnica para ser determinante con su cabezazo.

La explicación de esta capacidad aérea y de llegada, a pesar de no poseer el biotipo clásico de un cabeceador, la ofreció el futbolista tras la victoria por 1-2 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. En la zona mixta del encuentro, al hablar con el periodista Manuel Gutiérrez de MVP Sports, Mac Allister analizó este rasgo, vinculándolo a su familia:
“Aunque no somos muy altos en mi familia, mi papá no es muy alto que digamos y mis dos hermanos tampoco, sí tenemos un buen timing y nos gusta llegar al área. De hecho, mi hermano, que es defensor, va mucho a cabecear y tiene varios goles. Es algo que viene de la familia, un poco ese timing y deseo de hacer goles. Hoy no se dio, estuvo cerca, pero esperemos que el domingo llegue”.
En esa comparecencia ante los medios, el centrocampista insistió en la importancia de la libertad táctica para poder pisar el área contraria con peligro. Este factor potencia de manera directa sus oportunidades de cara al arco rival:
“Después de pegar en el palo y estar tan cerca, ojalá que se pueda dar el domingo. Siempre lo digo, cuando juego en la posición que jugué en los últimos dos partidos, tengo mucha más libertad. Me gusta llegar al área y hacer goles. Hoy estuve cerca”.
La polivalencia táctica de Alexis Mac Allister, combinada con su sentido del timing en el juego aéreo y su agresividad en las áreas, lo convierten en un futbolista indescifrable para las defensas rivales.
Su evolución bajo las órdenes de Graham Potter, Roberto De Zerbi, Jürgen Klopp, Arne Slot, y su rol determinante en la pizarra de Lionel Scaloni, confirman que la inteligencia y la técnica del cabezazo superan con creces a la mera estatura física.