El asistente gestiona la pelota parada y la confianza del jugador
El asistente técnico suele operar bajo la discreción, rigurosidad táctica y el respeto hacia el primer entrenador. A través de las declaraciones brindadas al FIFA Training Centre, en 2023, y a la cadena de televisión ESPN, en 2026, Walter Samuel, ayudante de campo de Lionel Scaloni en la selección de Argentina, desglosó el rol de un auxiliar en un cuerpo técnico, los desafíos de la convivencia interna y la gestión de la pelota parada en la élite del fútbol mundial.
Samuel explicó que, mientras el jugador se enfoca únicamente en entrenar e irse a casa, el entrenador debe velar de manera constante por la armonía del entorno de trabajo, la asistencia a los futbolistas y la contención de todo el staff.
"Cambia de ser jugador a entrenador. Es diferente, totalmente diferente", dijo el exfutbolista, enfatizando que su labor cotidiana consiste en "asistir al jugador, en ayudar al técnico, crear un ambiente sereno y de convivencia con todos". Para el cuerpo técnico argentino, este clima laboral es indispensable, ya que un buen ambiente "ayuda muchísimo a llegar al resultado".
Este entorno de serenidad también facilita una de las tareas más delicadas del asistente: servir de puente de confianza con el futbolista. Samuel reveló que los futbolistas a menudo se sienten más cómodos abriéndose con un colaborador cercano antes que con el director técnico principal, especialmente ante temores de quedar fuera del equipo por problemas físicos.
"Con un segundo entrenador, con un colaborador, ellos por ahí se abren un poco más y nos pueden decir algo que al entrenador por ahí no se animan a decirle", detalló. El rol del asistente radica en gestionar esa confianza de manera ética y profesional, asegurando que "el mensaje que le llega al entrenador sea claro".
El funcionamiento operativo de este cuerpo técnico se rige bajo una jerarquía clara y asimilada por todos sus miembros. Samuel remarcó que, aunque el equipo de colaboradores debate con total libertad, prepara las sesiones de entrenamiento y gestiona el día a día de la concentración, todas las decisiones finales son del seleccionador principal.
"Él es el entrenador, nosotros somos colaboradores", puntualiza de forma tajante, indicando que la premisa fundamental es que Scaloni mantenga la serenidad y sepa que cuenta con el respaldo y la opinión sincera de su mesa de trabajo cuando lo requiera.
Durante los noventa minutos de partido, las funciones en el banco de suplentes están perfectamente delimitadas. Samuel detalla que su rol principal durante el juego, compartido con Roberto Ayala y Pablo Aimar, se concentra firmemente en la planificación y ejecución de las jugadas de pelota parada. "Somos los que explicamos al jugador que va a entrar, dónde se tiene que ubicar, sea en la fase defensiva que en la fase ofensiva", puntualizó.
Lionel Scaloni, en la conferencia de prensa posterior al partido contra Suiza, destacó el papel de su auxiliar en el primer gol: "Vieron que lo fuimos asaludar, está la imagen por todos lados. Él insistió en que Alexis (Mac Allister) podía ganar en el primer palo, que Leo (Messi) latire allí. En el partido anterior )ante Egipto), Alexis tuvo un par de ocasiones. En ese sector, Alexis es de los mejores".



Samuel también reflexionó sobre la evolución táctica y el papel de la posesión del balón. "No hay una fórmula para el fútbol. Nosotros creemos en eso", afirma, reforzando la convicción de que el planteamiento de la Selección debe estructurarse "de partido en partido".
En declaraciones concedidas a ESPN, Samuel profundizó en la dinámica interna de trabajo con Scaloni, destacando que el bienestar del grupo prima siempre por encima de cualquier individualidad.
El asistente técnico entiende que su misión es despejar el panorama mental de la cabeza del grupo, permitiéndole tomar decisiones con la mayor tranquilidad posible sin generar ruidos innecesarios.
Bajo la misma línea, remarcó la importancia de resguardar al entrenador principal de las tensiones cotidianas: "Nosotros tratamos de un poco a veces alivianar también a Leo (Scaloni), sacarle algunas preocupaciones al mismo tiempo dar nuestra opinión que obviamente la decisión final es de él".
El éxito de esta forma de trabajo radica, según Samuel, en la ética del cuerpo técnico: "No hay egos, nada. Nosotros tiramos para la selección, tiramos para el equipo y nada más". De esta manera, el cuerpo técnico argentino demuestra que la discreción, el respeto profesional y el trabajo en equipo son las verdaderas bases del éxito deportivo.