Cinco claves del Santos de Cuca

El resultado es un conjunto convencido de la idea y comprometido a realizar...

January 28, 2021

“Cuca es un padre para mí. Prácticamente se convirtió en nuestro presidente. Entró, cambió todo, arregló la casa. Tenemos tantas dificultades. El club sin dinero, sin poder contratar. Gente sin recibir. Él ha cambiado mucho”. Así declaró Marinho a Spor TV. Estas palabras demuestran el liderazgo de un entrenador en un entorno adverso. Se ganó la confianza de jugadores desmotivados y mejoró su estado anímico para convertirlos en un equipo. El resultado es un conjunto convencido de la idea y comprometido a realizar esfuerzos prolongados. Eso es el Santos de Cuca.

PLAN PARA AVANZAR

El modelo es el juego directo. Se prioriza la verticalidad porque hay una intención vertiginosa de ir desde una situación defensiva o constructiva a una ofensiva. Si bien el Santos ha tenido jugadas elaboradas en las que fue un equipo paciente mientras circulaba y había jugadores en diferentes alturas y carriles, Cuca busca que su equipo no requiera de secuencias largas para trascender rápidamente.

En los escenarios de organización ofensiva hay una distribución interesante. Cuando el central (Lucas Veríssimo o Luan Peres) conduce hacia la banda, los laterales (Pará o Felipe Jonatan) toman altura y se desplazan hacia el carril interno. Mientras que ellos se ubican por dentro, los extremos (Marinho y Lucas Braga o Yeferson Soteldo) están en amplitud. Así generan líneas de pase para el poseedor.

Pero en las transiciones es cuando los de Cuca pueden causar mayor peligro. Tras recuperar se desprenden varios jugadores del bloque, quienes acompañan al conductor del balón y aparecen por diferentes zonas, ya sea con movimientos verticales o diagonales para ofrecerse como opción y darle continuidad a la jugada. En estos momentos pueden surgir desdobles de los laterales para apoyar a quien desborda. Así como también la llegada de los interiores al área para cargar la misma.

ORGANIZACIÓN DEFENSIVA

El sistema habitual del Santos es el 4-3-3 y, en ocasiones, el 4-2-3-1. En la defensa organizada estos se convierten en un 4-1-4-1 o 4-4-2, algo que varía dependiendo del acompañante del delantero (Kaio Jorge) en la presión, si uno de los interiores eleva su altura o un segundo delantero acompaña. Ahora bien, cuando el bloque medio empieza a defender más cerca de su área se observan varias acciones.

El entrenador brasileño les exige mucho compromiso a los extremos para retroceder y apoyar a los laterales en los duelos. Siempre busca tener la superioridad por los costados y, debido a eso, los esfuerzos físicos son constantes en el Santos. También se establecen marcas personales que, más que todo por el carril interno, se ven superadas cuando el rival desciende con la intención de atraer y el jugador sale de su zona.

Las coberturas y permutas son otras acciones que se observan. En ocasiones tienen que perseguir a sus marcas hacia otras zonas cuando los rivales se mueven para recibir el balón. Ahí son importantes los movimientos del volante o extremo de turno para cubrir el sector desocupado por el lateral. Lo mismo ocurre si un extremo acosa a un rival que conduce hacia adentro y uno de los internos tiene que desplazarse a la banda para tapar el espacio.

COMPORTAMIENTO TRAS PÉRDIDA

Uno de los aspectos más reconocibles del Santos son las presiones al hombre y al balón que realiza. Si pierde el balón en una zona donde hay una gran acumulación de jugadores propios, presiona al nuevo poseedor y toma a los receptores cercanos. Cuca hace esto para reducir el tiempo y espacio de reacción del rival. Además, aprovecha la proximidad de sus futbolistas en la jugada para que no tengan que retroceder.

Cuando el pase no se bloquea o un rival supera la presión por su calidad individual, hay un problema. El espacio comprendido entre la línea de mediocampistas y defensas es grande, si la segunda no acompañó la presión y formó un bloque compacto. Ahí el equipo se ve obligado a retroceder y llega a sufrir al no poder cortar la transición rival.

Los volantes (Diego Pituca, Sandry y Alison) son fundamentales en la labor de presión y recuperación. No solo tras pérdida, sino también para ganar los segundos balones. Precisamente en esas acciones el Santos consigue aplicar su juego directo y aproximarse al área. Así desequilibran con la técnica individual y explosividad de sus futbolistas.

PROBLEMAS AL CONSTRUIR DESDE EL FONDO

El “Peixe” tiene diversas maneras de ubicar a sus jugadores cuando el juego se inicia desde su área. Dependiendo de la presión que el rival realice pueden generar superioridad en la primera línea con los dos centrales y el portero (3 vs. 2). También puede descender uno de los volantes para apoyar en la gestación como ese tercer elemento, incluso cuarto si no se logra progresar con la primera forma.

Otra de las disposiciones que tiene Cuca es la de descender a los volantes al área, a la misma altura que el portero. En ese escenario los centrales salen de esa zona y lateralizan su posición. Mientras que los laterales, quienes ya tomaron altura, se mueven hacia dentro más próximos a la línea divisoria que al área propia. Eso deja despoblada una parte del carril interno del tercio de campo propio del equipo y, en caso de pérdida si uno de los volantes no llega a cubrir dicha zona, sería una gran ventaja para el rival.

Las complicaciones que tiene el Santos son varias. A pesar de que en la primera línea de construcción logran tener superioridad, hay ocasiones en las que, por una mala ejecución en el pase, un control deficiente o la falta de movilidad en el espacio para generar opciones de descarga más adelante, la salida es anulada. En esos casos pueden perder el balón cerca del área, rechazar hacia los costados o enviar el balón con un pase largo hacia las bandas, donde están los extremos abiertos o el delantero que se escoró.

ESPACIOS ENTRE LAS LÍNEAS DEL BLOQUE

Sea en bloque medio o bajo, los rivales pueden hallar intervalos que exigen mucho al equipo. Cuando esto ocurre los defensores de la última línea saltan para anticipar al receptor a espaldas de los volantes, pero por falta de timing llegan a fallar y generan otros espacios dentro del área.

Algo habitual en el Santos es que, al defender su área, acumula muchos jugadores. Forma líneas de 5, con el mediocentro entre los centrales, o líneas de 6, con la línea de 4 y los dos extremos acompañando por las bandas. Ese acopio de jugadores puede permitir cortar la acción por la gran cantidad de defensores que hay, pero es un riesgo que corre cuando deja espacios cerca de la frontal y no bloquea las líneas de pase.

Cinco claves del Santos de Cuca

Psico-coaching aplicado al Fútbol

Dictado por: Wellness Performance
Calendar
1 de marzo
Ver curso
Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.
© 2018 Copyright. La Pizarra del DT, LLC. All Rights Reserved. - Política de Privacidad -