Las variantes de Francisco Meneghini

Análisis de la estadía del joven técnico argentino en el club chileno

December 4, 2020

Francisco Meneghini es un nombre que se puede relacionar con Marcelo Bielsa, debido a su trabajo como "espía" y analista de rivales en la selección chilena (2007-2011); con Jorge Sampaoli, ya que fue su asistente técnico y analista durante su etapa en Argentina (2017-2018) y en Chile (2012-2016); y con Sebastián Beccacece por ser su asistente técnico en la Universidad de Chile y en Defensa y Justicia (2016-2017). Sin embargo, poco a poco está construyendo una carrera como entrenador principal, llegando a demostrar diversos conceptos en su idea de juego, como el dominio a través del balón, la presión agresiva e intensa en salida de balón rival o tras pérdida, el juego de posición, la amplitud en el lado débil entre otros.

Ahora bien, tanto en la Unión La Calera como actualmente en el Audax Italiano, el técnico argentino demuestra que es un entrenador que busca cambiar el parado táctico en su planificación de partido, sobre todo a partir de las características de sus jugadores. No es ningún misterio que el sistema de juego en un encuentro está constantemente modificándose, pero el detalle de Meneghini es en búsqueda, tanto de profundizar, generando automatismos hacia esa intención de dominar a través del balón, como también al presionar, sobre todo en la salida de balón rival cuando es desde la primera línea.

Partiendo de un 4-3-3, la salida de balón se distribuye en un 2-3-2-3, con los interiores a espaldas del medio rival y con los extremos dando amplitud, creando líneas de pase en distintas alturas y pasillos para tener opciones variadas. A partir de ahí se puede transformar en un 2-3-5 en ataque posicional. El detalle de utilizar ambos pasillos es fundamental para Meneghini, ya que la intención es estirar la defensa rival y crear espacios por dentro o también que no fijen el lado débil y así mover rápido el balón hacia el otro costado para buscar profundizar por esa zona.

Pero la altura de cada pieza, va a depender de los nombres en el campo. Cuando se encuentra Nicolás Fernández como lateral derecho, la amplitud no la ejerce el extremo, sino que la ejecuta el lateral; mientras que el interior derecho se ofrece más como un apoyo atrás, tanto en el pasillo de adentro como el de afuera.

En este mismo contexto, en el otro costado, el extremo izquierdo (Nicolás Orellana) fija por fuera, dándole más altura al interior y el lateral se mantiene atrás, ya sea en la línea de los centrales como también por dentro junto al mediocentro, sobre todo si es Diego Torres, debido a sus características tácticas y técnicas para ser opción de pase y ofrecer ritmo en la circulación del balón.

El posicionamiento de Diego Torres, como lateral izquierdo, en ataque posicional varía dependiendo del plan de ataque de Audax Italiano. Si el plan es agresivo, se mantiene el 2-3-5, en donde se observa al chileno con mayor participación por dentro, como en la asistencia en el segundo gol de Rodrigo Holgado ante Cusco en la vuelta de la primera fase de la Copa Sudamericana 2020. Sin embargo, si el plan es más de buscar equilibrio y no arriesgar espacios ante una posible transición ataque-defensa, el dibujo se transforma en un 3-2-5 (o 3-2-2-3), con uno de los interiores (sobre todo el interior derecho, con Nicolás Fernández en el campo) apoyando al mediocentro.

Aunque el posicionamiento constantemente va a variar, tanto si el plan defensivo rival es posicionarse en un bloque cerca de su portería como también si presionan alto en la salida de balón de Audax. A partir de ahí, los interiores pueden llegar a acercarse –en ciertas acciones– más para apoyar y darle ritmo a la circulación y así activar a los tres hombres de arriba y a Nicolás Fernández, llegando a posicionarse –en ocasiones– en una especie de 3-3-4.

Cuando Nicolás Fernández no es el lateral, sino que esa zona la ocupa Osvaldo Bosso (quien normalmente actúa como central), el lateral izquierdo, ya sea Diego Torres o Nicolás Crovetto, tiene más responsabilidades ofensivas, tanto en el pasillo de adentro como el de afuera. Mientras que Bosso de Audax Italiano se mantiene en la línea de los centrales durante el ataque posicional, llegando a posicionarse en un 3-3-4 o un 3-2-5, dependiendo de la acción.

Las características de los futbolistas son importantes en cada posicionamiento planteado. Si nos centramos en los extremos, tanto Bryan Figueroa como Nicolás Orellana son jugadores para cumplir con el rol de ampliar en el campo y así  estirar la defensa, ya sea en el lado débil como en el lado fuerte. Aunque también pueden participar en el otro costado a pierna cambiada, sin embargo la intención de Meneghini es aprovechar su conducta vertical en su banda natural. Pero –por ejemplo– Pablo Lavandeira tiene una mayor participación por dentro, debido a sus condiciones técnicas entre líneas.

Así que, cuando no está Nicolás Fernández en el lateral, ya sea por suplencia o por actuar como extremo derecho, la banda izquierda va a variar por las características de Nicolás Orellana, exigiéndole bastante movilidad al lateral, tanto por dentro como también apareciendo desde atrás (y no fijando) para desdoblar.  

Dentro del plan de juego de Meneghini es fundamental el comportamiento, a nivel de movilidad, del delantero centro, ya que a partir de su figura se pueden generar espacios, al arrastrar rivales cuando se desplaza fuera de su zona a espaldas del medio rival en búsqueda de ser un apoyo, tanto en el ataque posicional como en el juego directo. Pero también convirtiéndose en una opción por fuera o a espaldas del central del lado débil dentro o al borde del área.

Esa movilidad del delantero, fuera de su posición, es fundamental para que los interiores demuestren el recorrido que les exige Meneghini, porque no todo es esperar entre líneas o acercarse para ofrecerse de apoyo, sino que también son piezas claves en esa búsqueda de profundizar, tanto en la zona del “9” como en el espacio entre el lateral y central adversario, siendo en gran parte una opción de pase para el lateral o el extremo en amplitud.

Otro de los detalles del Audax Italiano de Meneghini es la utilización del lado fuerte y el lado débil –como se está explicando–. La intención a partir del lado fuerte es concentrar una serie de futbolistas para ir creando superioridades, tanto numéricas como posicionales, a través de triángulos. No solo entre el extremo, lateral e interior, sino también aproximando en ciertas acciones al delantero, al mediocentro o al interior del lado débil.

Además, la utilización del lado débil no solo termina siendo importante en la búsqueda de mover rápido el esférico de banda a banda, sino también con los movimientos desde esa zona al área ante algún centro lateral, con la intención de generar sorpresa, sobre todo con el extremo o el interior en zona del “9”.

Esa superioridad numérica en banda también ocurre cuando no tienen el balón. Siendo ese contexto uno de los dos instantes en donde se observa una mayor intensidad por parte de Audax Italiano para recuperar el esférico. La idea es que el rival circule hacia el costado para encerrarlos y forzar el error.

El otro contexto en donde Meneghini demanda cierta intensidad es en la salida de balón rival, dándole un rol importante a los interiores, ya que tienen dar cierta altura para incomodar y tapar líneas de pase. El posicionamiento es de cinco o seis futbolistas (delantero, interiores, extremos y en ocasiones el mediocentro) en campo adversario, con la línea defensiva alejada, pero atenta para una posible anticipación.

Ese espacio entre la línea del medio y la línea de la defensa, puede llegar a ser un problema, tanto si existe una circulación rápida del rival como también por el retroceso (distancia) para ganar algún segundo balón. Siendo el mayor detalle a nivel defensivo que está teniendo el conjunto de Meneghini, junto al desdoble por las bandas, debido a cierta inferioridad (sobre todo numérica).

Por último, es importante resaltar que durante la dirección de partido, Meneghini de manera constante busca convertir el 4-3-3 en un 4-2-3-1, armando un doble pivote para darle más pausa a la circulación y tener más hombres cerca de la línea defensiva para ganar en el juego directo (juego aéreo) y también en los segundos balones.

De ser aquel menor de edad que empezó su carrera futbolística perteneciendo al cuerpo técnico de Marcelo Bielsa a ser el entrenador más joven del fútbol chileno. El argentino está logrando impactar a partir de sus diversos conceptos y también a través de su capacidad táctica para ofrecer diferentes variantes al sistema de juego para avanzar, profundizar, generar y presionar para recuperar.

Las variantes de Francisco Meneghini

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