Radiografía táctica: ¿Cómo ha jugado Carlos Queiroz con sus equipos?

Analizamos el paso previo de Carlos Queiroz, tras su llegada a Colombia

December 3, 2019

De 2012 a 2018, la Selección colombiana de fútbol vivió momentos inolvidables, los cuales, hace 30 años, eran difíciles de imaginar. Durante este periodo, José Pékerman tuvo momentos de inspiración, como las Clasificatorias a Brasil 2014, o el propio mundial en tierras “canarinhas”. Pero también tuvo momentos de apagón (Copa América en Chile, Mundial 2018), en donde fueron mejores los resultados que el desempeño futbolístico. Porque aquella frase que dice: “es más fácil hacer un gol que jugar bien”, es incontestablemente cierta.

Carlos Queiroz, nuevo seleccionador nacional de Colombia, llega para mantener algunos puntos y mejorar otros que no eran prioridad. Así lo afirma en su primera rueda de prensa como técnico de “la cafetera”.

“Cuidar bien, lo que está bien hecho, e intentar mejorar lo que puede ser mejor.”
“…es necesario el trabajo de base, trabajar con los juveniles para ponerlos en el fútbol de élite.”

A continuación, se analiza, a partir del perfil, la trayectoria y el trabajo del nacido en Mozambique, su idea táctica, el comportamiento de sus equipos tanto en ataque como en defensa, y qué rasgos son repetitivos o innegociables de su juego, para, según estos hallazgos, evaluar con quiénes podría contar y a qué podría jugar.

Qué tipo de fútbol puede tener pensado

Queiroz es un tipo estudiado. Es un académico del fútbol, no fue jugador, y, como muchos grandes entrenadores que nunca fueron futbolistas, tiene un arraigo por el orden, la teoría y el oficio. En este estricto sentido, se asemeja a los Mourinho, Benítez, Jorge Luis Pinto o Carlos Alberto Parreira.

Queiroz es un tipo viajado. Ha dirigido, contando Colombia, en Europa, África, Asia y América. Tiene culturas futbolísticas diferentes sobre su espalda, pero todos sus equipos tienen un denominador común: competitividad extrema: Dejó a Sudáfrica clasificada al mundial de 2002. El Real Madrid 2003 era un equipo ofensivo, competitivo, pero descompensado nominalmente, cosa que acepta Queiroz. Como segundo de Sir Alex Ferguson en el United (es reclutado específicamente por su metodología de entrenamiento, repetitiva e integral), los títulos fueron múltiples. Con Portugal, mantuvo el cero frente a España por 63 minutos en octavos de final de Sudáfrica 2010, generando opciones de gol claras. Y con Irán, en Rusia 2018, fue tercero en un grupo con España y Portugal, quedándose fuera por un punto. Además, llegó a semifinales de Copa Asiática. Siempre compitió, incluso sin recursos de élite.

Podría definirse a Queiroz como un obsesivo por competir, que se adapta a lo que ha tenido en sus manos, pero también, a lo que el rival ofrece. Se mira a sí mismo, y al rival, siempre en doble vía. Además, tiene una máxima clara: el arco en cero sin renunciar al ataque.

Ahora, el hecho de que sea un entrenador adaptativo, no quiere decir que no haya rasgos comunes entre sus equipos. Tiene principios de juego innegociables:

El 4-5-1 con variantes, como esquema base

Pocas veces ha dibujado algo diferente a un 4-1-4-1 (en defensa), o un 4-3-3 (en ataque). Únicamente con el Real Madrid optó por dos jugadores delante de la última línea.

Acomodar fichajes rutilantes en ataque, lo obligaba a crear un sistema en el que convivieran Beckham, Raúl, Ronaldo, Zidane y Figo.


La medida fue algo coyuntural. A partir de su salida del Madrid, el ahora técnico de la absoluta colombiana, siempre utilizó un esquema con tres centrocampistas por dentro y dos extremos, para poblar la zona ancha. Incluso, logró adoptar este posicionamiento en el 4-4-2 inamovible de Ferguson en el Manchester United, pues el escocés siempre lo tuvo como su hombre de confianza. Queiroz influenció el juego del United.


En el mundial 2010, mantuvo su 4-1-4-1, pero fue cambiando los intérpretes, hasta encontrar su “mediocampo ideal”. Prescindió de Deco luego del primer partido, para la entrada de Tiago. Necesitaba algo más parecido a un “box-to-box”.


Dirigiendo a Irán, el 4-3-3 en ataque es ley ante equipos inferiores, pero en repliegue, el 4-1-4-1 es fijo. Siempre los tres volantes escoltando a la defensa.


Movilidad en ataque, intercambio de posiciones

Queiroz siempre ha creído en la permuta de posiciones para desordenar defensas y eliminar referencias fijas. Si cuenta con futbolistas que interpreten bien la jugada y la ocupación de espacios, su idea táctica en ataque estará encaminada a darle libertad a sus hombres ofensivos para pisar cualquier zona, siempre con la condición de compensar los espacios vacíos.

Se observa cómo Ronaldo ocupa el extremo izquierdo, ya que Zidane, quien en otra vertiente del fútbol (juego de posición) debería fijar su posición en la cal, se ha ido al eje. Al mismo tiempo, Beckham ataca el espacio libre en la mediapunta dejado por Raúl, quien bajó a ejercer de “interior” y asociarse con Zidane.

Estos movimientos, sin embargo, deben contar con una interpretación de espacios correcta por parte de los jugadores.

En Old Trafford, el juego era levemente más rígido, pero mantenía el movimiento constante al atacar, en especial por parte del punta y los dos extremos.


Explotación y aprovechamiento de espacios

Un concepto que deriva de la movilidad, es la creación y ocupación de espacios vacíos para avanzar en el terreno de juego. El de Nampula cree en el fútbol al espacio, y por eso sus equipos, por pasajes, tienden a ser muy verticales, lo cual no algo necesariamente peyorativo. En Manchester fue muy productivo.

Si en Inglaterra fue productivo, en Portugal no lo fue tanto. Tal vez porque la técnica del futbolista sigue condicionando la táctica. Sin embargo, para plasmar la idea de juego de Queiroz, la Portugal 2010 también es paradigma de virtudes y defectos.


Irán, aún con sus limitaciones, también tenía el mismo modelo.


Repliegues con vigilancias individuales

Queiroz, siendo fiel a su estilo teórico y disciplinado, cree en el compromiso de todos al defender. No busca robar de inmediato, ni presionar la presión (Gegenpressing). Sus repliegues son pacientes y compactos.

Cuando se hace referencia a que Queiroz es un entrenador adaptativo, es precisamente por saber con qué cuenta, y asumir un rol dependiendo de sus

herramientas. Así, su Irán, ante equipos inferiores, sabía que debía presionar. Acá una excepción a esa “idea innegociable” del repliegue.

Desajustes o debilidades

A raíz de ese fútbol móvil que ha querido implementar el peregrinado entrenador a lo largo de su carrera, y del deseo de adaptarse lo máximo posible a sus jugadores, aparecen desajustes esperables en sus equipos.

Como se muestra, Carlos Queiroz tiene una afinidad con un fútbol móvil, más vertical que horizontal, en donde prima la seguridad en arco propio, pero en donde la ofensiva tiene mecanismos para abrir espacios mediante el intercambio de posiciones. Sin embargo, estas características, como se observa en las imágenes, tienen sus lógicos bemoles.

Con qué cuenta según lo que ha expuesto en cancha


Teniendo en cuenta que este apartado es más especulación y suposiciones, será más un “boceto” de lo que podría hacer Queiroz en Colombia:


El fútbol de intercambio de posiciones y libertad en ataque, va muy ligado a la naturaleza del jugador colombiano. James y Quintero lo agradecen.


Tomando lo hecho por el ex técnico de Irán con Real Madrid, podría optar por un 4-1-4-1, y un 4-3-3 en ataque. Pero en estos esquemas, hay ciertas posiciones que no estarían del todo claras. Por ejemplo, los dos interiores o los extremos. Además, James y Quintero (los dos con mayor talento) tendrían que ocupar posiciones no naturales para ellos. Por eso, también podría decantarse por un, 4-4-2, 4-3-2-1, o 4-2-3-1. Para tener más cupos en segunda línea de volantes.


Arqueros: Ospina es indiscutible, pero cada vez se le ve más lejos de su máximo nivel. Detrás, hay opciones: Camilo Vargas, Arboleda, Álvaro Montero o hasta Banguera.


Centrales: A excepción del Madrid, siempre tuvo centrales ultra competitivos. Uno corregía y temporizaba, y el otro saltaba a robar: Pavón y Raúl Bravo, Ferdinand y Vidić, Carvalho y Bruno Alves o Pepe. En tierras cafetera cuenta con varias opciones, aunque ninguno tan tiempista: Mina, Sánchez, Óscar Murillo, Espinosa, Tesillo, Jeison Murillo.


Laterales: El portugués siempre se decantó por uno más conservador que el otro: Salgado y Roberto Carlos, Brown (O’shea) y Evra, Ricardo Costa (Mundial 2010) y Coentrão. Pero no hay laterales en Colombia que sean tan sobrios o que fueran centrales reconvertidos, a excepción de Stefan Medina. Entonces la lista no debe variar mucho entre: Arias, Helibelton Palacios, Medina, Piedrahita (su interpretación del juego es excelsa), Fabra, Cristian Borja, Fuentes o Mojica.


Mediocampistas de primera línea: Queiroz utilizó a Peixe, Helguera, Cambiasso, Carrick, Pedro Mendes y Pepe. Todos ellos, a excepción de Carrick y el Cambiasso post-Real Madrid, son posicionales, recuperadores, pero tienen limitaciones técnicas al conducir y pasar entre líneas. En ese orden de ideas, Barrios, teórico titular, encaja como recuperador, es mejor pasador de lo que se observa, pero pierde la posición con facilidad. Entrarían nombres como Gustavo Cuéllar, Campuzano o hasta Rovira, que mejorarían algunas facetas, pero el despliegue de Barrios “enamoraría” a Queiroz.


Se juegue con uno o dos acompañantes del mediocentro, entran en escena jugadores con más afinidades con Queiroz como Cantillo, Uribe, Duque (este también pulsaría por ser el volante tapón) o Lerma. Todos diferentes, pero todos interpretan bien espacios y llegan al área, con excepción de Cantillo, quien prefiere controlar desde el balcón, siendo el de mejor pie.


Volantes ofensivos o enganches: James y Quintero están fijos. Luego, Queiroz, así se decida por una formación, en teoría, sin enganche, podría fijarse en Benedetti (pisa mucha área y en repliegue no sufre tanto), Roa o Cardona (con menos despliegue, pero mejor pegada).


Extremos: En Colombia hay extremos (Cuadrado, Díaz, Villa, Izquierdo, y hasta Muriel), sin embargo, ninguno, a excepción tal vez de Muriel, tiene la suficiente influencia al espacio y en el juego asociado, como para prescindir de uno de los dos enganches mencionados. Díaz y Muriel parten con ventaja sobre los otros extremos, pero los dos sienten más la banda izquierda.


Delanteros: Suponiendo que se juegue con un solo punta, Queiroz necesita gente móvil, y el Falcao de hoy no lo es. Sin embargo, sigue siendo el único delantero que no depende de un estado de forma para meter goles, sería fijo. Por tanto, de los nueves puros, se antoja clave la presencia de Zapata (este como primera espada), Morelos o Borja. De los segundos puntas, tres claves en asociación: Borré, Muriel y Teófilo.


Los primeros retos para Carlos Queiroz serán a finales de marzo. Hay un universo de jugadores incluso más amplio del que tuvo en Portugal. Seguramente, el portugués se adapte a sus herramientas y Colombia tenga una idea colectiva más orientada a atacar, pero con las bases tácticas de su entrenador. La pelota está en su tejado.

Radiografía táctica: ¿Cómo ha jugado Carlos Queiroz con sus equipos?

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