Publicada el 26/02/2020

Cabe acotar que estas líneas son en base a lo expuesto por Marcelo Bielsa. Lejos de querer universalizar el concepto, se busca ilustrar con ejemplos cómo se dan estas aperturas. De hecho en el texto hay desplazamientos que no corresponden con la visión del entrenador del Leeds United, porque este deporte es tan amplio en lo conceptual como en lo interpretativo.

Para darle visibilidad a este concepto y sus variantes, Alejandro “Papu” Gómez es un caso en el que se pueden conseguir fácilmente cualidades de jugador élite. Entre su repertorio técnico está precisamente el desmarque, cualidad irrenunciable para elementos ofensivos. Habiendo dado el golpe en la Champions League ante el Valencia, es hora de repasar de lo que es capaz el argentino para salir de la presión.

El primer tipo de desmarque, es el más básico: el que permite recibir a la espalda del central. Para ello es necesario ganarle la posición al marcador en velocidad o simplemente avanzar hacia su espalda sin ser advertido. En caso de que el desmarque se haga al último hombre, hace falta sincronización entre el pasador y el receptor para que se dé en ventaja posicional sin caer en el fuera de juego.

Está también el desmarque a la espalda con pase aéreo. Sin ánimos de tildar de redundante al “Loco” Bielsa, este desmarque con respecto al anterior citado solo varía en la dimensión con la que llega el pase. En el modelo de juego de los de Gasperini, no se contempla un detalle técnico de un pase aéreo así para un rol como el de Gómez. De modo que este tipo de liberación será omitido.

Desmarque lateral, que se hace en diagonal. Muy útil para jugadores por la banda y en plena transición. Este pase puede ser menos desbordante si se hace cerca de la raya lateral, aunque el rioplatense lo puede hacer en varias zonas de la cancha. Se debe hacer en diagonal para avanzar desde el punto ciego del marcador, que normalmente tiene la vista hacia el costado opuesto a la dirección del desmarque. Es muy útil para abrir línea de pase en transiciones ofensivas, como se puede ver en el material audiovisual de apoyo.

El anticipo ofensivo quizá no sea un desmarque para Bielsa, pero es un recurso para retrasarse para recibir de espaldas, alejándose del marcador. Se le llama así porque es una manera de ganar la disputa con el que acosa en búsqueda de la intercepción del pase. Puede ser muy útil cuando el marcaje al hombre rival no permite una opción clara de descarga.

A partir del anticipo ofensivo puede surgir el control y giro. Varios futbolistas otrora dirigidos por el entrenador ex Newells han desarrollado la capacidad de recibir el balón al pie a la vez que se perfilan de cara al arco contrario. Este giro, ejecutado con la prudencia posicional adecuada puede desbordar de forma peligrosa. Gómez, en sus incursiones por dentro hace gala del mismo con muy buena técnica. Su ejecución le permite ser desequilibrante en todo el último tercio rival.

Bielsa también contempla el desmarque contra-anticipado. El pasador hace intencionalmente un pase hacia el rival y el compañero intercepta desde el punto ciego el pase. Es muy poco común. Hay pocos ejemplos de este tipo de desmarque. Y en el Atalanta de Gasperini no se trabaja dentro de los conceptos tácticos más asiduos.

El “Papu” por fin ha logrado que Europa mire a su equipo. Ahora que tiene la atención no solo de Sudamérica, es importante que se valoren no solo sus cualidades técnicas, sino su comprensión táctica del juego. Un jugador capaz de salir de la presión de varias formas es un argumento ofensivo indispensable para estar peleando ante la cofradía de la Champions League.