Publicada el 1/10/2019

La figura del extremo encarador, más allá de esquemas, ideas y/o funciones, tiene como objetivo desarrollarse a partir de dos mundos: el técnico y el creativo. Reuniendo elementos de ambos se crea un balance funcional, y de allí se forja la calidad de los recursos para intervenir en determinadas situaciones (o escenarios comunes) como jugador ofensivo de banda.

Mientras el futbolista maneje más –y mejores– recursos, está más cerca del “factor sorpresa”. Y, por consiguiente, está más cerca de superar al rival de turno o ganar una posición ventajosa de cara al gol. Dicho esto, en Venezuela, Andrés Montero es una muestra del valor que tiene la sorpresa al atacar y de cómo todo un colectivo puede potenciarse a través de ello.

Como extremo derecho, es un jugador de mucha velocidad y destacados gestos técnicos. A su vez, pese a jugar por derecha, su banda natural, constantemente utiliza los carriles centrales (lo que genera, en muchos casos, la proyección del lateral) para aprovechar espacios y tener oportunidades de pase filtrado, criterio que domina y prioriza por sobre las demás acciones.