Publicada el 27/09/2019

El Ajax de la temporada 2018-19 se convirtió en el centro de atención para el aficionado del fútbol. Se maravilló y se enamoró de esa manera de agrupar jugadores en fase ofensiva, entre ellos David Neres, Donny van de Beek, Dušan Tadić, Frenkie de Jong o Hakim Ziyech. A esa intención se le puede definir como ataque funcional.

El ataque funcional no se trata de la ocupación de los espacios sino de la posición en la que se encuentre el balón. Es decir, se suelen armar especies de rondos en cualquier sector del ataque de un equipo (no tiene importancia la zona del campo), debido a que los futbolistas buscan agruparse cerca del compañero que posee el esférico con la intención de ser una opción de pase cercana. Ten Hag para la realización de esta organización ofensiva para el Ajax se termina basando en la Escuela del Danubio de Jimmy Hogan, la Austria del 30 y la Hungría de Sebes de los 50. Ahora bien, en la temporada 2019-20, se está observando en varios equipos, como el Norwich City de Daniel Farke, que tiene a Emiliano Buendía como una de sus piezas claves.

La movilidad del argentino termina siendo importante para el equipo de Farke. Un futbolista que arranca como volante por fuera de la banda derecha en un 4-2-3-1. Pero que, por el ataque funcional del conjunto inglés, cuando el balón se encuentra en la banda izquierda, se acerca a esa zona para juntarse con piezas como Todd Cantwell, Marco Stiepermann o Jamal Lewis. De igual forma, ocurre lo mismo cuando el esférico está en su costado, involucrándose con prácticamente los mismos futbolistas, pero sumando al lateral se ese sector (Max Aarons o Sam Byram). En ambos escenarios, aparece en determinados momentos la figura del “9”: Teemu Pukki.