Publicada el 11/09/2019

Son pocos los delanteros  que, en el comienzo de su carrera profesional, logren tener un nivel de interpretación del juego tan alto como el que tiene José Juan Macías. Nacido en 1999, el mexicano ha tenido una irrupción impresionante en el balompié de su país de la mano con la llegada de Nacho Ambriz al Club Deportivo León, contexto donde tiene la libertad que necesita para tener un impacto positivo y, al mismo tiempo, generarle situaciones ventajosas a sus compañeros en la parcela ofensiva. Una relación que a nivel futbolístico ha tenido resultados impresionantes en poco tiempo a partir de un estilo agradable para el espectador general.

Pese a ser la referencia ofensiva de su equipo, JJ Macías es un delantero completo que, a partir de sus movimientos, se ha convertido en una amenaza en diferentes zonas del terreno de juego, porque, más allá de ser letal dentro del área, sus intervenciones para hacer más largo al equipo (atacando al espacio), posicionarlo en campo rival (recibiendo la pelota de espaldas) y retrocediendo para activar el espacio entre líneas (abandonando la zona de los centrales rivales), terminan siendo vitales dentro del funcionamiento colectivo del León a la hora de buscar agredir al rival desde el manejo del esférico. Y es que el nacido en Guadalajara tiene un tacto muy fino con la pelota y una técnica muy depurada para su corta edad,  lo que es más extraño aún debido a que el rasgo natural del ariete mexicano se aleja de estas cualidades fuera del área que él tiene.