Publicada el 11/09/2019

El fútbol encuentra en cada época una manera de abrazarse a determinados sistemas, los cuales le van moldeando ciertos roles a cada posición. Aunque al final termina siendo subjetivo debido al contexto. Por ejemplo, hoy en día se está convirtiendo en una constante observar a la figura del enganche como extremo en un 4-3-3, sin embargo no es una verdad absoluta.

Es cierto que antes se utilizaba muchísimo más al enganche como el tercer mediocampista del 4-3-3. Pero en el fútbol siempre se intenta innovar para no ser predecible. Aunque en la actualidad todavía se observa. En Patriotas Boyacá ese rol lo ejecuta Kelvin Osorio, que no termina siendo un “box to box” porque su influencia en el área de su equipo no es tan importante, sino que es clave su comportamiento como la piezas que se ubica en la segunda línea del medio. Y que tiene movimientos de segunda punta.

A pesar de que los conceptos de enganche y de segunda punta pueden ser lo mismo, al final se termina definiendo debido al lenguaje futbolístico de cada país. El detalle está en el comportamiento y en el rol. Y Kelvin Osorio tiene de ambas (siendo más enganche que segunda punta), porque más allá de su capacidad para finalizar jugadas, ya sea con un pase pero sobre todo a través de un movimiento atacando el área o el borde de la misma, también puede ser una pieza que apoye en la salida, que aparezca entre líneas. Es decir, es un llegador y un organizador. 

En la fase ofensiva de su equipo, busca de manera constante dar altura y posicionarse a espalda de los centrocampistas rivales, llegando a recibir en determinadas acciones luego del pivoteo del delantero o directamente de las piezas que ejecutan la salida. Tiene una muy buena capacidad para reconocer espacios y así recibir en espacio-tiempo para actuar. Además, puede en ocasiones acercarse a la gestación para actuar de apoyo.