Publicada el 3/09/2019

Las puertas y las ventanas se van abriendo poco a poco, tanto en la vida o como en los distintos escenarios de la vida, como en el futbol. Precisamente en la selección albiceleste, la cual está pasando por una etapa de transición y está comenzando un proceso a largo plazo, sale a relucir el nombre de Nicolás Domínguez, que a pesar de su corto rodaje en el balompié, está dando de qué hablar debido a sus buenas actuaciones en el campeonato argentino, siendo una pieza fundamental en el conjunto de Vélez Sarsfield.

Gabriel Heinze dispone, normalmente, de un 4-3-3, en el cual el futbolista argentino se desarrolla como interior izquierdo, aunque es un poco subjetivo, ya que se mueve con muchísima libertad en busca de generar movimientos y ocupar espacios que le beneficien.

Vélez Sarsfield es un equipo que tiene una idea clara, que es cuidar el balón y tenerlo dominado el mayor tiempo posible. Buscan tener una salida limpia para que luego los centrales puedan conectar con los mediocampistas, a través de conducciones que atraigan marcas para que el trivote reciba mejor posicionado. Posteriormente, en el ataque, se apoyan mucho de las descargas de su delantero (Maximiliano Romero) y sus movimientos de distracción para alejar a las defensas centrales de su zona, para así crear un espacio que es atacado por Nico Domínguez.

Es un jugador muy técnico e inteligente, lo que hace que muchos de sus contactos con el balón sean de primera intención, porque sabe qué hacer antes de tenerla en su posesión, aunado a la capacidad que tiene por su buen pie, sus acciones sirven para pivotear y darle aperturas a la jugada.