Publicada el 1/09/2019

Lucas Martínez Quarta en 2015 estuvo en el banco de suplentes por primera vez (el día de su cumpleaños) con el primer equipo de River Plate frente a Racing Club en el Primera División 2015, pero no entró. Meses después vivió como hincha la Copa Libertadores, que el conjunto argentino le ganó a Tigres de México. A finales del 2016, debutó y poco a poco se asentó en el puesto de titular, hasta que en el 2017 (octubre) lo sancionaron por siete meses por un caso de doping. Volvió en el 2018 para recuperar desde cero su puesto y logró ser titular en la ida de la final de la Copa Libertadores.

Hoy en día es uno de los centrales titulares de River junto a Javier Pinola. Y cuando el central zurdo no está, es el referente en la zaga. El puesto en el once prácticamente lo tiene asegurado y además con motivos, porque en la idea de Marcelo Gallardo, es un futbolista que encaja prácticamente a la perfección.

River es conocido por su presión alta, es decir, la línea defensiva por momentos debe adelantarse y ahí Martínez Quarta destaca por su interpretación. Pero además, en otros instantes, cuando el conjunto contrario decide salir en largo, el bloque de Gallardo se posiciona en su propio campo y ahí vuelve a brillar por su lectura. En ambos contextos, el central argentino demuestra su capacidad para su posicionamiento corporal, ya sea para anticipar, limitar el radio de acción o ejecutar una cobertura.