Publicada el 4/07/2019

Pese a no tener los mejores rendimientos en los partidos anteriores, Perú consiguió, en las semifinales de la Copa América, ese momento idóneo para volver a ser ellos mismos, es decir, ese equipo que maravilló a todos en las Eliminatorias para la Copa del Mundo de Rusia 2018 y que consiguió clasificar a la cita después de 36 años de ausencia, todo de la mano de Ricardo Gareca,  un entrenador que logró construir un conjunto potenciando a cada pieza dentro de su sistema que, pese a ir moldeándose debido a las diferentes escenarios que tiene que enfrentar, lo ha llevado a un puesto privilegiado en la historia del balompié inca.

En esta oportunidad, ante el Chile de Reinaldo Rueda, Erick Pulgar, Charles Aránguiz y Arturo Vidal, Perú tuvo una nueva noche soñada que, a priori, parecía imposible debido a sus rendimientos dentro de la Copa América. No por el resultado final sino por el desarrollo que llevo al mismo.

Con mucho sentido y orden colectivo, Perú consiguió, durante gran parte de la primera mitad, neutralizar el juego interior y las conexiones existentes entre el triángulo de volantes chilenos. Para ello, más que personalizar la presión, Ricardo  Gareca planteó dos variantes a la hora de presionar tanto en campo rival como en campo propio. La primera, cuando los de Rueda intentaban iniciar la jugada desde la zona de Arias, dejaban libres con pelota tanto a Maripán como a Medel para que estos fueran los responsables de ese primer pase que le da sentido a la jugada. Mientras que Paolo Guerrero cerraba líneas para un intento de interacción con Pulgar, junto a Cueva que también rondaba por dicho sector con una segunda responsabilidad que pasaba por vigilar la zona en la que cae Vidal cuando Chile no consigue verticalizar. Esa zona a la altura del mediocentro fue cubierta por el mediapunta. Dicha presión empezaba a aumentar en presión cuando los centrales lateralizaban con Beausejour e Isla y estos recibían con la limitante de la raya. Ahí querían recuperar los peruanos y lo consiguieron en múltiples oportunidades.