Publicada el 2/07/2019

La ausencia de Neymar Jr. ha obligado a Brasil, en clave Copa América 2019, a tener que utilizar diferentes mecanismos para  poder dominar los partidos y crear entornos favorables para los jugadores que tienen que recibir con ventajas para ser determinantes. Dentro de dichos mecanismos, el rol de los laterales (Dani Alves y Filipe Luis) son los más llamativos porque significan un cambio dentro de la estructura que venía configurando Tité desde su llegada al banquillo de su selección. Ambos, cumpliendo diferentes responsabilidades dentro del funcionamiento, se han convertido en las llaves para potenciar el juego interior, generar ventajas para los externos y darle calidad a la circulación de la pelota en campo rival.

Por ello, uno por uno, explicaremos como aportan en diferentes fases del juego, apareciendo por los carriles internos,  fungiendo como “lateriores”, término utilizado en la era moderna de este deporte y que se entiende, principalmente, por los nombres propios que ocupan dichas demarcaciones.

Dani  Alves, que parte desde la derecha, posee una influencia en la parcela ofensiva mucho mayor que su homólogo en el lado izquierdo, ya que tiene mayores libertades para aparecer en todos los carriles, debido a que, en los sistemas implementados por Tité, el extremo derecho viene a pedir constantemente corto para participar en el sistema asociativo.

Se incorpora constantemente al carril interno con la intención de liberar a los interiores (Coutinho o Arthur) para que reciban a diferentes alturas, al mismo tiempo, genera una línea de pase más cuando Brasil se asienta en campo rival y tiene la intención de abrir el repliegue rival.