Publicada el 23/06/2019

Alex Pallarés fue entrenador de las categorías inferiores del Aspire Academy, catalogada por Xavi Hernández como la mejor academia de fútbol del mundo“. Según lo que pudo ver, Catar no necesitó ganar la sede de la Copa del Mundo de 2022 para comenzar a desarrollar a su pequeña población, de menos de tres millones de habitantes.

Catar viene de ganar su primera Copa Asiática, venciendo a fuertes rivales de la zona como Arabia Saudí, Corea del Sur y a Japón en la final de torneo. De modo que es el mejor momento en la historia futbolística del pequeño país del Medio Oriente.

Pero eso no es suficiente para una selección que quiere dar la talla en la cita de 2022. De modo que no ha dudado en ganar rodaje competitivo y se ha aceptado ser alistado como invitado a la Copa América.

Pallarés, en su pasantía por Catar, ya había trabajado con algunos de los futbolistas que hoy forman parte del equipo marrón. “Hay dos chicos en la Copa América que los tuve en la academia. Ahmed Moain y Afif. Diez años atrás, Paraguay hubiera ganado mínimo 6-0 a Catar. Hoy en día, empataron a dos. Y con un equipo muy joven. Porque se está pensando en el Mundial 2022”.

Así mismo tuvo trato con Félix Sánchez, compatriota suyo quien hoy encabeza el banquillo catarí, de quien también da testimonio sobre su trabajo y el modelo de juego de su combinado. “Félix es muy buen entrenador y muy inteligente. Se trabaja el juego posicional y se quiere tener la pelota. Pero también se ha trabajado mucho a nivel defensivo. Es consciente de que varias selecciones pueden ser más capaces de tener la pelota y, en esos partidos, deben defender muy bien. Juega bien con la pelota, asociándose por dentro y también creando superioridades por fuera. Y cuando no tiene la pelota, sabe salir rápido a la contra”.

Para Pallarés, el talento individual no es más importante que la cohesión grupal. Observa que si bien hay trabajo en la formación de jugadores, hay ciertas correcciones técnicas pendientes a nivel individual. Por eso destaca la versatilidad de la propuesta marrón, Catar tiene sus limitaciones. No es de las mejores del mundo, obviamente. Pero está preparada para tener la pelota y para no tenerla. Tiene velocidad a la contra. Y eso la hace una selección que puede sorprender. Por tener plan A y plan B”.

El entrenador español que ha dirigido en Deportivo Táchira y Atlético Venezuela cuenta cuál era el panorama de la, para entonces incipiente, Academia Aspire. Haciendo énfasis en el viraje de identidad futbolística que pensaron sus fundadores, Estuve de 2006 a 2008. El jefe a nivel metodológico era un hombre inglés. Desde que él salió, ha habido otros dos jefes. Se implantó una metodología muy de las escuelas españolas. Pero yo trabajé allí hace ya muchos años. Iniciamos un proyecto a largo plazo. Yo llegué de los primeros, junto con Félix. Se planificó bien, a largo plazo. El objetivo fue siempre organizar una Copa del Mundo y competir a buen nivel. Y creo que se va a lograr”. 

Los alumnos de la academia no pagan por los servicios que esta les brinda. Y es una apuesta seria, pues reciben educación y entrenamiento formativo gratis, sin salir de las instalaciones. Se selecciona a los mejores chicos mediante selección de ojeadores y estos tienen estudios y entrenamientos cubiertos: “Durante la semana, los elegidos entrenan juntos en la academia. Y el fin de semana compiten con los clubs. En la mañana es una hora. Y no todo es fútbol. Hay gimnasio, natación, coordinación, etc. En la tarde es fútbol a nivel colectivo. Entrenamiento, colegio, almuerzo, descanso y entrenamiento”.

Si hay alguna duda sobre el nivel de estudios con los que salen los jóvenes cataríes, es de aclarar que de la Aspire están curricularmente preparados para  ir a la universidad. La academia también cubre los estudios preuniversitarios.

Aunque las diferencias culturales del hombre occidental sean notables en esta parte del mundo, hay un punto de encuentro con el cual formadores y talento joven comparten: el idioma. Algo que los mismos impulsores de la academia han tomado en cuenta. Pallarés comenta que en Catar y Emiratos Árabes todo funciona en inglés. Y los chicos estudian inglés en la academia. Actualmente en Doha, Abu Dabi y Dubái reside más gente extranjera que local. El idioma vehicular es el inglés”.

Otra característica que hace contraste en el Medio Oriente es la devoción religiosa, que se manifiesta de maneras distintas. La plegaria musulmana tiene horarios específicos que se cumplen con mucha seriedad por sus acólitos. El entrenador español revela que se cuadran los horarios teniendo en cuenta el calor y los horarios de los rezos. Rezan al descanso. Por eso te puedes encontrar que un partido empiece a las 18:35, por ejemplo. Para cuadrarlo y rezar cuando acaba la primera parte. Los rezos duran menos de diez minutos. Y luego te quedan otros diez para la charla técnica. Están muy acostumbrados y se hace organizado y rápido”.