Publicada el 15/06/2019

Desde el Mundial Sub-20 2001, las selecciones americanas han conseguido tener un puesto en el Top-3 del torneo. En el 2019, lo consiguió Ecuador a través del enorme trabajo de Jorge Célico. Así que en La Pizarra del DT decidimos hacer un resumen acerca de cuáles fueron los mejores equipos, qué conjuntos tuvieron un bajo rendimiento y qué jugadores destacaron.

1. Mejor equipo.

Después de sumar un punto en los primeros dos partidos del Mundial y clasificar a los octavos de final con una victoria por la mínima (1-0) en el último partido de la fase de grupos ante México, la selección ecuatoriana terminó en el tercer lugar del torneo, en gran parte por demostrar control emocional y equilibrio a nivel de juego en los distintos contextos y escenarios.

A nivel de juego, la selección ecuatoriana sufrió por poca creatividad en ciertos instantes, sobre todo ante escenarios en donde el contrario planteó un bloque sólido en defensa posicional, como ante Corea del Sur, donde la falta de imaginación en ataque posicional hizo que les costara. Y precisamente por eso, marcaron la mitad de los goles (cuatro de ocho) en jugadas de balón detenido (dos tiro libres indirectos y dos penales). Dependieron durante todo el torneo del factor individual, como es algo normal en las categorías  inferiores (juveniles).

El detalle de la selección ecuatoriana fue la poca capacidad para encontrar en ventaja a sus piezas en zona de definición. Y por eso Leonardo Campana terminó el Mundial sin marcar algún gol. Además, Jordan Rezabala no se encontró en el campo y le costó recibir en espacio-tiempo para después actuar y fabricar jugadas. El factor individual para abrir caminos y generar acciones de peligro a través de alguna conducción (cambio de ritmo), pegada desde fuera del área y también algún regate terminó siendo clave. La inspiración de Alexander Alvarado, Diego Palacios y Gonzalo Plata fue fundamental.

Como también fue clave el bloque sólido de Ecuador en zona defensiva, tanto para presionar (dependiendo del contexto) los primeros pases del rival como para defender de manera posicional, ya que futbolistas como Alvarado, Plata y Rezabala bajaron a su propio campo para apoyar. Tuvieron ciertos problemas en las transiciones rápidas ataque-defensa, pero de igual manera supieron cómo controlarlo.

2. Equipo revelación.

Quizás no es tanta revelación, porque Estados Unidos vuelve a mantener el mismo resultado del Mundial Sub-20 2017, quedando eliminado en los cuartos de final. Sin embargo, el hecho de superar a Francia en los octavos ante un Moussa Diaby súper inspirado es un factor relevante.

Quedaron fuera tras perder en cuartos de final ante Ecuador, en un encuentro que les costó generar acciones en el último tercio del campo como contra Francia, donde consiguieron en varias ocasiones a Sebastian Soto en ventaja.

Estados Unidos también fue una selección, como Ecuador, donde el factor individual estuvo por encima del colectivo, tanto por los envíos en profundidad y remates afuera del área de Alex Méndez, los movimientos de Sebastian Soto, la creatividad de Timothy Weah, Sergino Dest y Chris Gloster, la solidez atrás de Chris Richards, los pases de Chris Durkin las conducciones (en los minutos que estuvo) de Richard Ledezma y algunos momentos de inspiración de Paxton Pomykal, Konrad de la Fuente y Ulisses Llanez Jr. Sin embargo, las distracciones en defensa le afectaron muchísimo, sobre todo por la irregularidad de Aboubacar Keita y el lento retroceso de los laterales (Dest y Gloster) sumado con la poca capacidad para cubrir sus espaldas.

Además, es para destacar lo de la selección de Panamá que por primera vez en la historia de los Mundiales Sub-20 hace más de un punto en la fase de grupos, avanzando a los octavos de final (clasificando como el último mejor tercero, eliminando a Portugal), demostrando cierta solidez defensiva (menos contra Ucrania), pero un tanto arriesgada por la búsqueda de presionar los primeros pases rivales en bloque. Muy buena la dirección de campo de Jorge Dely, con la que acomodó y potenció a la selección panameña en los segundos tiempos (tres de los cuatro goles durante el torneo fueron en la segunda parte).

3. Equipo decepción.

Quizás se pudiesen nombrar a varios equipos, como por ejemplo Honduras que se despidió en fase de grupos sin puntos, sin marcar y con diecinueve goles en contra. Y también a México, que fue uno de los puntos más bajos en América durante el Mundial Sub-20 2019 a pesar de encontrarse en el grupo más complicado (Ecuador, Italia, Japón).

El detalle está en que la selección mexicana no demostró ideas dentro del campo. No tuvo una estructura. En ataque le costó progresar por la poca capacidad creativa en la salida de balón (muy pocas piezas entre líneas), obligando prácticamente a Diego Lainez a retroceder para pedir el esférico, recibiéndolo en su propio campo o en la mitad de la cancha (y en ocasiones limitado en la banda). Al igual que José Juan Macías que entró en contacto con el juego lejos del arco rival. Y así fue complicado que generaran.

Ahora bien, también se pudiese nombrar a Uruguay, que pese a quedar eliminados en octavos contra Ecuador (tercer lugar en el torneo), demostraría poca constancia y se evidenciaría en primera instancia en las formaciones (no se repitió ningún once titular en los cuatro partidos). Además, el posicionamiento de las piezas sería un problema, en gran parte en las transiciones ataque-defensa, donde el bloque uruguayo quedaba expuesto atrás (poco retroceso de los extremos para apoyar a los laterales).

Asimismo, Uruguay decidiría tener poco tiempo el esférico, debido a que en cada recuperación su plan de ataque sería prácticamente el mismo, es decir, buscar la espalda de la defensa rival para profundizar. Y así sería complicado, porque exigiría un alto desgaste físico y no habría sorpresa ofensiva.

Por último, está la selección argentina, que no tuvo una mala participación, sin embargo, las desconcentraciones defensivas fueron su punto más débil, sobre todo marcando a por fuera, evidenciándose en todos los partidos (Manuel Roffo fue clave ante Portugal). Recibieron un gol en contra ante Malí, en una desatención en un tiro libre en el último minuto de la prórroga, que los haría ir a penales, donde quedarían eliminados.

4. Mejores actuaciones individuales.

Brian Rodríguez fue uno de los mejores futbolistas americanos del torneo. Sin hacer tanto recorrido en el Mundial, debido a la eliminación de Uruguay en los octavos de final, el jugador uruguayo logró ser la pieza clave de su conjunto a partir de su búsqueda por pedir el balón tanto al espacio, atacando la espalda de la defensa rival, siendo el plan de ataque más constante de su equipo, como también al pie, para ejecutar una diagonal hacia adentro en conducción o un desborde hacia afuera para intentar lanzar el centro. Fue una pieza sumamente desequilibrante.

Mientras que en la selección ecuatoriana pueden salir varios nombres que fueron claves en determinados momentos durante el Mundial, como Alexander Alvarado, Diego Palacios, Gonzalo Plata y José Cifuentes. Tanto Alvarado como Plata se convirtieron en las piezas ofensivas que generaron desequilibrio a partir de acciones individuales, pero además ambos demostraron un despliegue físico impresionante para apoyar en zona defensiva (con un constante ida y vuelta).

Diego Palacios se sumó de manera constante en cada acción ofensiva de Ecuador, siendo un extremo más en cada ataque. Generando a partir de sociedades en corto desde la banda, como también en conducción cambiando de ritmo para desbordar y dar profundidad. José Cifuentes terminó siendo un futbolista clave en ambas áreas, su despliegue físico impactó y se convirtió en uno de los mejores centrocampistas del Mundial.

También se pueden destacar nombres como el de Adolfo Gaich (Argentina) y el de Sebastian Soto (Estados Unidos), por la movilidad en el frente de ataque de ambos para activarse en zonas de finalización, además, el primero demostró cierta capacidad técnica para participar lejos de su zona. También Luis Sinisterra (Colombia) y Timothy Weah (Estados Unidos) con acciones individuales (muchísimo descaro) para generarle desequilibrio a sus selecciones. Y otras piezas como Carlos Cuesta (Colombia) y Chris Richards (Estados Unidos), dando seguridad en el fondo.