Publicada el 6/06/2019

Madre mexicana, padre chileno y él nacido en los Estados Unidos. Sebastian Soto, después de su etapa en los Zions Bank Real Academy, llega en la 2018-19 al Hannover 96, donde consigue debutar y disputar algunos minutos (en las últimas jornadas) en la Bundesliga. Ahora bien, su etapa en Alemania le está sirviendo para potenciar algunos detalles en su juego, convirtiéndose en una pieza clave por sus goles en la selección estadounidense, siendo uno de los goleadores del Mundial Sub-20, dejando a un lado el absurdo caso de Erling Haland.

En el Hannover, terminaría jugando, en la 2018-19, en su posición natural, es decir, de "9", pero también se le observaría en algunos partidos en la banda, lo que le permitiría potenciar en gran parte el movimiento al espacio (dentro del área) desde el lado débil, ya sea a espaldas del lateral que lo referenciaría como también entre los centrales para anticipar y sorprender. Además, en el costado sería un arma para instalar a su equipo en el juego directo (juego de espaldas) y ganaría colaboración defensiva por el retroceso ida y vuelta que tendría que realizar.

Después de su temporada en Alemania, Sebastian Soto llegaría a Polonia para disputar el Mundial Sub-20 con los Estados Unidos. Y pese a no ser titular en el primer partido contra Ucrania, se ganaría rápidamente un puesto con dos goles en el segundo partido en el torneo ante Nigeria. Y a partir de ahí demostraría sus capacidades para llegar a zona de definición a través de sus movimientos.

Es un delantero que quizás necesite ese último pase para instalarse en zona de definición, porque no es tan autosuficiente ni técnicamente brillante para fabricarse una acción con el control del balón, sino que a partir de sus desplazamientos consigue generarse espacios que rompen con la línea defensiva rival.

Esos movimientos son prácticamente al límite del fuera de lugar, como en la acción del segundo tanto que le marca a la selección francesa, donde impulsa el cuerpo hacia adelante a la misma altura que el central que lo referencia y cuando le realizan el último pase, demuestra cierta agilidad en la coordinación de movimientos y también velocidad de reacción. Asimismo, también puede aparecer desde atrás de sorpresa, a espalda de uno de los defensores, como en el segundo gol que realiza ante Nigeria.

Su movilidad e interpretación de movimientos se debe en parte a su posicionamiento. Es un delantero que busca referenciar al central que lo está marcando (o también que está cerca de marcarlo) para entonces desplazarse hacia un lado por unos metros para así ganar espacio-tiempo y poder ejecutar el movimiento. Es una acción que busca realizar sobre todo a los centrales derechos para poder quedar perfilado hacia adentro con su pie natural (el derecho).

Asimismo, ese desplazamiento tiene una simple intención, que es profundizar, pero puede tener distintos caminos, porque además de poder romper la línea defensiva contraria estando a su misma altura como también partiendo desde atrás, es un delantero que puede ejecutar sus movimientos tanto entre los centrales como también en el espacio entre el lateral y el zaguero, buscando atacar en gran parte a las piezas posicionadas en el pasillo central de la defensa rival.

Pero además de generar a través de su movilidad, es un delantero que puede participar en la gestación de la jugada con una acción en específico: juego de espaldas. A partir de ahí puede demostrar ciertas irregularidades técnicas, como fallas en el control como también fuerza en el pase para su compañero, sin embargo, entiende cómo posicionar su cuerpo para proteger el balón y así instalarse en campo contrario.

Su juego de espaldas es utilizado sobre todo en saques de banda como también para activar algún envío largo. Ahí demuestra cierta capacidad de interpretación para que, además de proteger de buena manera el esférico, intentar entregar el balón en una situación ventajosa a uno de sus compañeros, ya sea en el pasillo de adentro como el de afuera.

Técnicamente es un futbolista que todavía presenta detalles que no le permiten ser un especialista. Tanto en su control como en su pase demuestra nivel de interpretación para saber cómo posicionar el cuerpo al recibir (orientado hacia el arco o también hacia el próximo receptor) como también al tocar hacia un jugador en ventaja, pero todavía no controla adecuadamente la mayor parte de las recepciones y no mide la fuerza del envío. Mientras que en conducción, su detalle está el instante en el que debe soltar el balón, ahí sí llega a equivocarse en la lectura, porque presenta pocos fallos en el traslado.

Su interpretación de juego le convierte en una de las próximas joyas del fútbol estadounidense (si es que continúa su camino con la selección de los Estados Unidos). Su ambición, la cual demuestra en cada instante que busca recuperar el balón, es un arma muy importante para un delantero que está cerca del fuera de lugar en cada acción. Es insistente. De cara al arco debe mejorar su técnica de golpeo, pero su agilidad en la coordinación de movimientos para colocarse en posición de remate, hace pensar que pronto la va a fortalecer, como también su técnica al conducir, controlar y pasar. El futuro es incierto, aunque a día de hoy tiene la capacidad el potencial para jugar en un futuro en la Champions League.