Publicada el 6/06/2019

Mohamed Salah explotaría como uno de los mejores futbolistas de la élite europea en la 2017-18, temporada en la que llegaría al Liverpool. Y mejoraría debido a que Jürgen Klopp entendería qué y quién era el egipcio como futbolista, ya que era un extremo que después de dar amplitud en la banda, tenía que recorrer entre 40 y 50 metros con el balón, llegando cansado y con pocas ideas a la zona de finalización, y lo que haría el técnico alemán sería acortarle el recorrido para tener una mayor participación cerca del área rival. Ahora bien, esa versión pasada de Salah pudiese recordar al impacto que genera una de las nuevas promesas del fútbol ecuatoriano: Gonzalo Plata.

El futbolista ecuatoriano se posiciona en la mayoría de las puestas en escena como extremo derecho para jugar a pierna cambiada desde la banda. A partir de ahí demuestra que es un jugador que intenta recibir el balón al pie y no tanto al espacio, ya que destaca a través de su desequilibrio y regate para abrir caminos en zonas reducidas. Pero que además, intenta combinarse en corto, ya sea tocando de primera como también luego de una conducción.

Además, técnicamente logra impresionar a primera vista, sobre todo en acciones donde el ataque de su equipo se encuentra posicionalmente instalado en campo contrario, debido a que presenta una muy buena coordinación de movimientos en ambas piernas para cambiarse ágilmente el esférico de pie y así poder encontrar espacios en conducción. Asimismo, al controlar, cuando se ubica estático en una zona, no deja rebote, sino que consigue dejar el balón cerca de él, y al tocar es preciso (sin ser perfecto).

Sin embargo, en movilidad, su técnica sufre ciertos defectos, porque en conducción (cuando tiene el esférico pegado al pie y no la alarga) da la sensación por momentos de que su cuerpo viaja más rápido que el balón, consiguiendo que se ensucie el traslado. Así puede conseguir que la pelota se le vaya larga, perdiéndolo en espacios reducidos.

Asimismo, cuando va a controlar el esférico en velocidad, necesita de espacio-tiempo, ya que el balón le va a rebotar bastante luego de entrar en contacto con su pie. Mientras que al pasar, sufre de falta de interpretación tanto por el movimiento de su compañero como por su desplazamiento que prácticamente lo obliga a ser impreciso, fallando en su toma de decisiones en distintas zonas en el campo.

Ahora bien, Gonzalo Plata es un futbolista que cuando traslada con espacios libres, consigue avanzar metros. De igual manera en zonas reducidas, debido a que sabe cómo abrir caminos con su traslado con el balón pegado al pie. El detalle en su juego es que recibe en ciertas ocasiones lejos de su zona, llegando a romper líneas a través de su regate, sin embargo, cuando logra pisar el borde del área, falla en su toma de decisión, al llegar prácticamente cansado y demostrando poca capacidad creativa.

Eso ocurre sobre todo en acciones en las que recibe prácticamente en la mitad del campo o un poco avanzado, donde debe recorrer varios metros. En cambio, cuando el camino es mínimo, Gonzalo Plata mejora en su toma de decisión, debido a que no demuestra agotamiento mental por tanta persecución rival y consigue interpretar de mejor manera, llegando a fallar más por detalle técnico que por un error a nivel de lectura de juego.

El ecuatoriano es un futbolista que puede recibir tanto por fuera como por dentro, dependiendo de si el lateral de su banda activa su proyección. Cuando controla en el costado, lo hace con la parte trasera de su cuerpo hacia la línea de cal para así activar el pasillo de adentro con el balón y además tener distintos caminos, ya sea hacia atrás, hacia adelante por la línea (puede terminar varias acciones con un centro con su pie derecho) o hacia adentro.

Mientras que, cuando le toca recibir por dentro, intenta ser sencillo, es decir, no busca complicarse al actuar, ya que puede tocar de primera de espaldas para dejar a uno de sus compañeros de cara al arco rival como también puede controlar y girar para ir más hacia el otro lado para luego soltar el esférico.

Esos controles donde posiciona el balón hacia el otro lado donde se encuentro, lo utiliza también de manera constante cuando está al borde del área. Como si fuese una cachetada al balón, intenta acomodárselo para así probar al arco. Sin embargo, las recepciones a veces se van algo largo, siendo un problema, porque puede perder ángulo, pero si cuenta con espacio-tiempo, logra demostrar su muy bueno golpeo.

Además, es un futbolista que a pesar de que no es un especialista en acciones de campo abierto, puede imponerse a veces debido a su velocidad. Como en la jugada que termina en el segundo penal contra Uruguay en los octavos de final del Mundial Sub-20 2019. Tras un balón dividido, Gonzalo Plata logra tocar un poco el esférico y supera por rapidez a su contrario para así atacar la zona de finalización.

También es un futbolista que sin balón busca entrar en contacto con el mismo. Por eso mismo entra en contacto en el juego de manera constante en un partido, intentando pedir el esférico al pie, sin embargo, cuando la acción está en zona de finalización, intenta desmarcarse y pisar área para convertirse en una opción de remate.

Por último, uno de los detalles que consigue que reciba el balón lejos de su zona es su comportamiento defensivo, ya que se encuentra de manera constante realizando un desplazamiento ida y vuelta para colaborar con el lateral de su banda, logrando en ocasiones recuperar el esférico, ya que mete el pie para puntearlo y lo consigue cortar para así luego irse con él. Le exige al contrario un duelo complicado, en gran parte en espacios reducidos.

Pero si no lo logra recuperar él, sino que lo hace un compañero, cuando va a avanzar se puede encontrar tanto en su propio campo como en la mitad de la cancha. Y así se le exige un mayor recorrido con el balón al romper líneas rivales.

Gonzalo Plata es un futbolista súper imaginativo en regate, pero puede llegar a perder todo eso si su recorrido es amplio (como en la mayoría de la ocasiones), logrando así que sea poco creativo con el balón en el pie (sobre todo al dar algún último pase). Rompe línea debido a su conducción potente y desequilibrio, en gran parte en espacios reducidos. Y además, entiende cómo colocar el cuerpo para proteger su zona. Es ágil, con una capacidad física brillante, con una técnica que impacta y con personalidad para asumir responsabilidades ofensivas. Sin embargo, debe potenciar ciertos detalles y adaptarse a distintos conceptos en los que le exijan asumir largos metros al atacar.