Publicada el 9/05/2019

Horas antes del inicio del partido de vuelta entre el Ajax y el Tottenham en el Johan Cruyff Arena, el diario El País publicaría una entrevista de Diego Torres con Mauricio Pochettino, donde, entre muchísimos otros comentarios interesantes, expondría su visión sobre su respuesta ante los percances en el desarrollo de un partido. “Siempre buscamos la flexibilidad. Los sistemas son estructuras que te dan un punto de partida pero no pueden ser básicas en el desarrollo del juego. Por eso a nosotros nos gusta hablar más de desarrollo táctico que de sistemas. La gente habla de 4-4-2, de 5-3-2…”, explicaría.

Porque la dirección de campo del técnico argentino va más allá de mover piezas por mover. Mauricio Pochettino busca con cada respuesta potenciar la idea de su equipo. Cambia el dibujo, cambia los futbolistas del mediocampo, los laterales, los volantes por la banda o los dos de arriba, cambia la altura de la línea defensiva, cambia la intención para salir jugando. Y muchísimo más, porque posee una lectura de juego que le permite intervenir en diferentes instantes del partido sin que se destruya su estructura.

Y así vuelve a ocurrir en el partido de vuelta ante el Ajax, donde el técnico argentino sale al campo con una especie de 4-4-2 o 4-2-3-1, con Lucas Moura más adelantado, como un “9”, y Dele Alli detrás del brasileño. Además de Heung-Min Son en la banda izquierda y Christian Eriksen en el costado derecho. Sin embargo, eso termina cambiando con el pasar de los minutos.