Publicada el 8/05/2019

Va a ser complicado que la memoria del aficionado del fútbol en general olvide lo ejecutado por el Ajax en la temporada 2018-19, quienes en poco tiempo han logrado romper tópicos y generar debates en distintos medios, sobre todo a través de la red social Twitter, acerca de que si su manera de jugar se basa en un juego de posición. Han conseguido transmitir magia, debido a la energía y personalidad de cada pieza, logrando una conexión prácticamente total, porque al desconectarse un segundo de lo que ejecutan, se puede perder un momento brillante.

Pero lo importante, en gran parte para los componentes del Ajax, es que no están sufriendo de la inexperiencia. Es un equipo joven que con la chispa de cada una de las piezas, logran ser diferentes. Ahora bien, sí se puede considerar un juego de posición lo que realizan, porque intentan a su manera de jugar al fútbol activar zonas libres agrupándose en varios sectores del campo para generar rondos, renunciando a aquel tópico sobre que hay ciertas ideas “únicas” y dejando en claro que este deporte tiene distintas respuestas en cada puesta en escena.

En la ejecución de la idea del Ajax, sobre todo a través de los rondos posicionales, es importante señalar la participación de las cuatro piezas de arriba dentro del 4-2-3-1 que de manera constante dibuja Erik ten Hag. Ahí entra David Neres a la puesta en escena, que lo hace normalmente como extremo izquierdo, pero el conjunto holandés no busca tener piezas fijas en su delantera, por eso mismo, es normal encontrar al futbolista brasileño en distintas alturas y zonas al instante de atacar.

En esa búsqueda de agrupar entre seis a ocho piezas en un sector, Neres puede partir de izquierda hacia derecha o viceversa, o simplemente manteniéndose en la banda en donde termina arrancando la acción, que puede ser cualquier de las dos, porque más allá de iniciar en el costado zurdo en la mayoría de los partidos, cambia de modo constante con el otro extremo.