Publicada el 29/04/2019

Mauricio Pochettino en tres de los cuatro partidos de eliminatoria que le ha tocado enfrentar en la edición de 2018-19 de la Champions League (menos la vuelta ante el Borussia Dortmund donde gana sin problemas), termina demostrando su capacidad para cambiar su dirección de campo de manera casi perfecta, con decisiones determinantes para llevar al Tottenham a las semifinales del torneo más importante de las competiciones europeas.

Ahora bien, para el partido de ida de las seminales de la Champions ante el Ajax, el técnico argentino va a tener dos bajas importantes: Harry Kane y Heung-Min Son. A partir de ahí, Pochettino va a tener que plantear el cómo y con quién enfrentar a la pareja de zagueros del conjunto holandés (De Ligt-Blind), pero también, qué piezas va a utilizar en la banda, sobre todo pensando en la idea de no dejar en inferioridad a sus laterales, considerando que, por ejemplo, en la vuelta de los cuartos de final ante el Manchester City, termina cambiando su plan inicial y colocando al surcoreano, quien es su futbolista ofensivo con mayor y mejor trabajo en el ida y vuelta, en la banda izquierda para apoyar a Danny Rose en el duelo contra Kyle Walker y Bernardo Silva.

La decisión de colocar a Fernando Llorente arriba puede ser útil, sobre todo pensando en la presión en la salida de balón rival que ejecuta el Ajax. Así que, a partir de ahí, el juego directo puede ser una herramienta fundamental para el Tottenham, pero dependiendo hacia dónde va el esférico, debido a que si el duelo es ante De Ligt, el delantero español puede llegar a sufrir, por un tema de fuerza y de movilidad, sin embargo, contra Blind puede ser clave, porque el holandés no es un especialista en ese aspecto (chocar y juego aéreo).