Publicada el 11/04/2019

Una de las razones por las que el Ajax de Erik Ten Hag está volviendo a competir en la elite del viejo continente es el atrevimiento y la agresividad con la que afrontan los partidos ante rivales de una envergadura mayor y en escenarios que derrumbarían a cualquiera que no tuviera la experiencia en ellos. Los de Ámsterdam, que vienen de tumbar al primer tricampeón que conoce la Champions League, supo cómo emparejara la contienda, hasta dar la sensación de ser superior,  ante la todopoderosa Juventus de Turín liderada por Cristiano Ronaldo, amo y señor de esta competencia. Y una de sus principales claves para sobrellevar este partido de ida fue David Neres.

El brasileño, fijo como extremo izquierdo dentro del 4-3-3 de este Ten Hag, fue, junto Ziyech, la principal arma ofensiva para vulnerar el bloque confeccionado por Massimiliano Allegri, que confió nuevamente en su 4-3-3, comandado por Bonucci y Rugani desde la zona central. Pese a tener el costado izquierdo como principal punto de partida, Neres fue un atacante por toda la cancha, participando constantemente también desde el lado puesto, intercambiando zonas con Ziyech, e intentando atacar de manera compartida a los laterales de la Juventus.