Publicada el 10/04/2019

El Liverpool desde el inicio del partido comenzaría a subrayar lo que sería lógico desde el sorteo de los cuartos de final de la Champions League.  Jürgen Klopp apostaría por su ya acostumbrado 4-3-3, con la sorpresa de Fabinho como volante “5”, con Henderson y Keita como interiores. Y arriba, con el acostumbrado tridente conformado por Mané, Salah y Firmino.

Bastarían solo cinco minutos para que el Liverpool se colocara arriba en el marcador, luego de un disparo largo de Milner donde Mané le ganaría la zona a Pereira. A partir de ahí, lograría asociarse con Firmino, que dentro del área pivotearía y jugaría con Keita, que con un disparo –y un poco de fortuna– terminaría anotando el primer gol del partido en el arco que defendía Iker Casillas.