Publicada el 20/03/2019

Una de las claves principales del Bayer Leverkusen de Peter Bosz es Charles Aranguiz que, después de una lesión tan complicada, está volviendo a ese nivel que lo termina llevando a ser una pieza clave dentro de la selección chilena que se corona a nivel continental en las últimas dos ediciones. Y además, ser uno de los mejores volantes internos de toda América.

Para entender esta versión de Die Werkself, es necesario explicar lo que hace el chileno y cómo su entrenador ha construido un conjunto que potencia sus virtudes como único volante central posicional, pese a que sus mejores rendimientos en años anteriores se hayan visto en otras posiciones como interior (box to box) o hasta en un doble “5”, pero siendo quien tuviera más recorrido ofensivo que su compañero. El momento del futbolista surgido en la Universidad de Chile y su impacto tiene dos aspectos claves, tanto para él en el entorno como viceversa en este Bayer Leverkusen de Bosz, las cuales son la posición y sus roles.

Este Leverkusen cuenta con una formación tipo bastante ofensiva. Dentro del 4-3-3 de Bosz, Julian Brandt y Kai Havertz aparecen como interiores dentro del triángulo del medio, donde Charles Aranguiz aparece como mediocentro posicional y funge como el tapón a nivel defensivo para corregir y frenar cualquier transición ofensiva del rival cuando sus compañeros pierden la pelota en campo rival.