Publicada el 10/02/2019

Argentina quizás fue la selección que más mejoró durante el Sudamericano Sub-20 2019. Fernando Batista tuvo muchísimos problemas para conseguir el once titular, pero sobre todo al encontrar un sistema que se adaptara a la características de sus futbolistas, probando con el 4-3-3, 4-2-3-1 y también el 4-3-1-2. Sin embargo, en los últimos partidos, consiguieron asentarse en el 4-4-2 (4-2-2-2).

En todos esos sistemas empleados en la puesta de escena de Batista, Santiago Sosa apareció como el “5” de Argentina, que en ocasiones contó con otro pivote pero en diferentes instantes pudo tener dos interiores en el medio. Aunque, en el encuentro ante Uruguay en el Hexagonal Final, jugó como central derecho (una posición en la que ha participado en uno que otro partido en las categorías inferiores).

Sosa es un futbolista que posee una muy buena capacidad técnica para recibir y tocar. Pero, se limita un poco a conducir. Además, sabe cómo posicionar su cuerpo para poder soltar de manera cómoda y rápida el balón luego de controlarlo. Es inteligente. “Marcelo (Gallardo) me pide que antes que reciba la pelota me perfile y ya sepa donde tengo que jugar. Así gano un tiempo de más. Creo que eso me hace tener más rapidez con el juego”, le comentó hace unos días a La Página Millonaria.

El pase del futbolista argentino es su característica más fuerte. Además, es un mediocentro con la capacidad de mezclar una cantidad de pases horizontales, para acumular y darle fluidez a la posesión, con pases más arriesgados, es decir, verticales buscando hombres a espaldas de la presión rival para avanzar.

También presenta la característica de tocar como “parabrisas”, es decir, recibiendo de una banda para abrir en la otra. En este tipo de acciones en ciertos instantes activa el pase largo, sino juega por el piso, dependiendo del contexto de la acción.

El pase largo de Sosa es otra de sus virtudes. Además de utilizarlo para activar el lado débil, puede buscar realizar un envío a espaldas de la defensa rival para que uno de sus compañeros ataque ese espacio. Ahora bien, tiene un detalle, que en determinados momentos le hace falta fuerza a su golpeo.

Ahora bien, al ser un futbolista con buen pie para tocar, maneja de buena manera el concepto de “recuperación de balón”, ya que al cortar, busca entregar el balón a un compañero en ventaja. Sin embargo, debe mejorar esa entrega en la que deja al jugador de mismo equipo con “espacio-tiempo”, porque en ocasiones por darle fluidez a la posesión, complica la acción. Aunque, no ocurre de manera tan constante.

Además, es futbolista que sabe cómo posicionar su cuerpo para complicar el radio de acción de su rival o también para anticipar y cortar alguna jugada, ya que posee una buena interpretación del juego. Sin embargo, cuando debe quitarle el balón al contrario, demuestra no tener tanta técnica de robo, porque no mete tan bien el pie y también va muy de golpe hacia la marca. Es irregular.

Asimismo, posicionalmente es un futbolista importante, porque sabe dónde ubicarse en el campo, sobre todo al momento de las coberturas a sus defensores, tanto laterales como centrales. Es clave en las transiciones rápidas ataque-defensa.

Santiago Sosa es el típico “5” argentino. Un futbolista que no excede con la tenencia del balón y que intenta dejar a su compañero en ventaja. Acumula pases, pero también filtra balones. Posee una buena toma de decisiones. Sabe cómo posicionar su cuerpo y dónde estar posicionado. Y además, tiene cierta técnica al robar. Debe mejorar ciertos detalles. Aunque tiene las condiciones para aparecer en un futuro en la nómina de algún equipo de la élite europea.