Publicada el 12/01/2019

El Alavés de la mano del Pitu Abelardo está realizando una temporada extraordinaria, incluso peleando por los puestos europeos. Algo impensado para la gran mayoría excepto para el técnico español, quien ha creado un equipo muy sólido y compacto, que se ha ido armando desde atrás hacia adelante, teniendo en sus dos centrales, Víctor Laguardia y Guillermo Maripán, aquel empaque y competitividad necesaria para afrontar el día a día que exige La Liga.

Ahora bien, toca destacar el paso al frente dado por Maripán en esta temporada, debido a lo bien que se está ajustando el defensor chileno en la idea de juego propuesta por Abelardo. El técnico español protege mucho el carril central y sus defensas rara vez se encuentran expuestos. Eso Maripán lo agradece, ya que no es jugador que le guste convivir defendiendo amplios espacios, más bien todo lo contrario. Su figura adquiere preponderancia cuando su equipo repliega algunos metros y espera en su área, allí el ex Universidad Católica se impone despejando la gran mayoría de balones que van dirigidas hacia el área.

Abelardo cambia constantemente el escenario del partido, todo ello dependiendo de su rival, por lo que en ocasiones prioriza un bloque alto presionando de manera constante a los delanteros rivales y en otros momentos decide juntar líneas y cerrar los pasillos interiores para que el contrario bascule por fuera, pero siempre entendiendo que en el área el Alavés va a dominar.

En cualquier contexto, está sumando e incluso está agregando a su juego ciertos detalles que le hacen un jugador mucho más global. Su función con balón en este equipo es simple, ya que Abelardo no le pide a sus centrales salir jugando a ras de césped en cualquier circunstancia, sino todo lo contrario, porque busca de modo constante saltarse el mediocampo con envíos largos hacia Guidetti o Calleri, quienes tratan de aguantar el balón y provocar la llegada desde segunda línea de sus volantes.

Además, ha ido mejorado su creatividad con balón y también la toma de decisiones para interpretar cuándo achicarle espacios al rival e ir a su encuentro o cuándo enfrentarse cuerpo a cuerpo con el delantero contrario, ya que gana prácticamente cada duelo individual por su físico.

Maripán está consolidándose en Europa siendo una pieza fundamental para el Pitu Abelardo. Ahora bien, el tema está en que se encuentra con el entrenador indicado, y en un contexto que le favorece y explota sus virtudes. El próximo gran paso que debe dar el chileno es intentar ver si puede afrontar otro tipo de escenario, donde su equipo adquiera quizás un mayor protagonismo con respecto a la posesión y tenga mayor responsabilidad con el balón. De todas maneras, es un central fiable y en una línea ascendente de crecimiento.