Publicada el 8/01/2019

Hace poco, un articulista de esta web realizaría un análisis profundo del caso Juan Fernando Quintero, en donde explicaría que el motivo por el cual el colombiano no debería volver al fútbol europeo sería por la falta de táctica. Además, argumentaría que el enganche sudamericano todavía no ha conseguido adaptarse a esas “reglas” de Europa, que ese tipo de jugadores pierden la motivación sin la pelota, que no los llena correr detrás de ella, debido a que se incomodan y se frustran. Hay un caso parecido al del futbolista de River. Su nombre es Jarlan Barrera.

Ahora bien, antes de dejar de hablar de Quintero y concentrarnos en comentar el juego de Jarlan, hay un detalle para relacionar a ambos colombianos, que se trata en esa recepción que poseen los dos para situar el balón en una posición cómoda y así poder actuar sobre ella, ya sea para amagar como regatear, o conducir o también pasar. Con ese toque al recibir consiguen ellos mismos colocarse en ventaja y lo demuestra por ejemplo el jugador de River en el gol que marca en la vuelta de la final de la Copa Libertadores 2018 en el Bernabéu. Gana espacio y tiempo. Sin embargo, Juanfer posee una mayor agilidad y un control más rápido que el del ex futbolista de Junior.