Publicada el 27/12/2018

David McInstosh es una voz autorizada en lo que defensa se refiere en el balompié venezolano, al estar más de dos décadas por todo el país detrás de un balón, desempeñando su carrera en diversos equipos como Angosturas, Atlético Venezuela, Aragua, Carabobo, Caracas, DANZ, Lara, Metropolitanos, Minerven, Petare, Petroleros…

En este trayecto también vistió la casaca de la selección nacional y alzó uno de los títulos más recordados en la historia reciente: la estrella con el Deportivo Lara (2012), bajo la tutela de Eduardo Saragó. En todo este proceso, la “computadora” ha tenido que actualizar su software para sobrevivir. La Pizarra del DT logró conversar con él sobre diversos aspectos del juego.

Pregunta.- ¿Cómo ha visto la evolución del defensor venezolano desde tus inicios hasta el día de hoy? ¿Cuáles conceptos han ido asimilando?

Respuesta.- Con el pasar de los años, el defensor no solamente tiene que defender, sino que debe darle buena salida al equipo. Antes, mientras más lejos la pudieses jugar (el balón) de tu arco era mejor. En estos tiempos, el defensor tiene que tratar de abrirse para salir jugando y darle salida al equipo. Básicamente los que comienzan a armar el juego desde abajo son los centrales junto con los laterales. Antes primero era defender y después ver si se colabora con el ataque, pero ahora tienes que defender y atacar.

P.- ¿Cómo asimilaste ese cambio a lo largo de tu carrera?

R.- Uno observaba a los de más de experiencia. En mi caso William Pacheco y Luis “Makenko” Morales, que eran dos laterales de mucha salida. Ahora como central, se me hace más fácil, porque primero fui lateral. El cambio no ha sido muy brusco de mi parte.

P.- ¿Qué cambios hay entre ser lateral y ser central? Entendiendo que Jorge “Patrón” Bermúdez siempre dice que no se puede analizar a un solo central, sino a la pareja de centrales…

R.- El fútbol es mucha comunicación, tengo que estar en constante comunicación no solo con mi compañero de central, sino con el lateral. En este fútbol moderno, en comparación con antes, se maneja muchos los relevos. Las distancias son muchos más cortas, porque hay muchos más relevos. De repente salgo un poco y uno de los “5” cubre mi posición o mi compañero de central. En la actualidad es una continua comunicación entre: centrales, laterales y medios de contención.

P.- ¿Cómo se trabaja ese relevo? ¿Entrenamiento o intuición? ¿Se automatiza?

R.- Normalmente se trabaja en la época de pretemporada de un equipo, intentando asimilar la idea del técnico. Muchas veces solo trabajan los defensas, para ir haciendo esa sincronía de que si yo salgo a apretar un delantero, el otro central y el lateral tienen que hacer un triángulo en la parte de atrás de donde yo salga, para evitar que nos filtren pelotas y dejar menos espacios.

P.- ¿Cómo ha evolucionado la comunicación en la cancha? ¿Cómo es? ¿Un grito, una frase, una seña o una palmada en la espalda del compañero en una pausa?

R.- La comunicación tiene que ser continua, decirle: “tú sales, yo entro”. Más que todo hay alguien que tiene la voz de mando en la parte defensiva, suelen ser los centrales. Las señas no, porque pueden ser mal interpretadas. Y las frases son cortas, porque a veces solo te da tiempo de decir dos palabras para mantener alerta a tu compañero.

P.- ¿Antes los entrenamientos eran más físicos y ahora se añade más el balón? ¿Cuánto han cambiado los entrenamientos en Venezuela?

R.- Me atrevo a decir que el fútbol ahora es más físico. Antes el futbol era más talento y te daban más ventaja para jugar. Ahora no. Trabajan mucha intermitencia y mucha presión, mientras menos lo dejes jugar, te va a resultar mejor porque hay jugadores demasiado habilidosos. Por eso se ha vuelto más físico, lo que te obliga a jugar más rápido y pensar más rápido. Antes se trabaja más distancias largas y ahora más la intermitencia, que es lo más se maneja durante un partido.

P.- ¿Y el balón qué espacio tiene en los entrenamientos dentro de este fútbol más físico?

R.- La mayoría de los trabajos físicos incluyen la pelota, porque es lo que el jugador tiene que tener más contacto. La intermitencia y los trabajos físicos tienen mucho contacto con la pelota. Tienes que resolver lo más rápido posible, mientras más contacto tengas contacto con el balón y en los espacios reducidos, va a ser mejor a la hora de resolver en una cancha.

P.- ¿Cuáles conceptos trajo y cómo se vivió se cambió con José Omar Pastoriza? ¿Pesó la etiqueta de “Cenicienta” a la hora de jugar?

R.- El profe Pastoriza lo que hizo fue darle más confianza al jugador. Él y su cuerpo técnico trataban de exaltar nuestro trabajo y decirnos que éramos los mejores del país. Para mí, Pastoriza junto a una gran cantidad de preparadores físicos cambiaron al país, al brindarle confianza al jugador.

En lo táctico era lo mismo, lo que era bueno para nosotros como jugadores era la confianza que nos hacía sentir. Trabajó muy bien el aspecto psicológico y nuestra mentalidad de trabajo a la hora de enfrentar los partidos. Ahí radicó el cambio.

Venezuela siempre que recibía un gol se soltaba a jugar, con Pastoriza nos soltábamos a jugar desde el principio antes que nos marcaran. Y sí pesaban lo que decían de nosotros, porque en esos tiempos lo equipos estaban a años luz de nosotros.

P.- Eduardo Saragó…

R.- En los tiempos de antes, los entrenadores de fútbol que ganaron intentaron mantener la misma idea y no trataron de actualizarse, por lo que se quedaron en el tiempo y los nuevos se actualizaron. Saragó es un técnico muy preparado y tuvo la sapiencia de manejar un grupo de experiencia. En ese Lara recuerdo que le daba mucho peso a Miguel Mea Vitali en el mediocampo, porque asimilaba los trabajos muchos más rápido que muchos mayores.

P.- ¿Qué pedía Saragó?

R.- Ese equipo se basaba en el funcionamiento de equipo y la presión tras pérdida. Era un concepto que se estaba implementado en Venezuela, el único que lo trabaja bien y lo sigue haciendo es Barcelona. La presión post-pérdida se aplica así: el primero que pierde el balón es el primero que intenta presionar, no todos pueden correr como loco, mientras que los demás tienen que apretar los receptores. Normalmente no la recupera el que la pierde, sino un compañero, pero tiene que haber sincronía no puede presionar solo uno.

P.- ¿Cómo te preparas para anular a un rival?

R.- La tecnología uno la tiene que aprovechar para ver qué movimientos puede hacer el delantero que te toca marca. Siempre fui un defensa, tanto de lateral como central, que me caractericé por la anticipación y la velocidad. No dejo pensar al delantero, porque si le das dos segundos te puede hacer el gol. Lo analizo bien para anular su accionar. Si el delantero está puesto de frente, lo tienes que esperar más parado para intentar contrarrestarlo

P.- ¿Qué es la anticipación: un razonamiento o un presentimiento?

R.- Es más razonamiento, siempre por mi velocidad trate de no dejar recibir al delantero. Uno tiene que calcular bien para anticipar al delantero.