Publicada el 8/11/2018

Como casi todo en la vida, el tiempo se vuelve un sinónimo de cambio que genera nuevas perspectivas en cada acontecer. Con el pasar de los años el fútbol ha desarrollado una evolución dentro y fuera del campo, haciéndolo un fenómeno social que va más allá del deporte. La inclusión de la tecnología y la aplicación de nuevos métodos deportivos han sido algunos de los novedosos factores que han sumado.

Dentro del terreno, a cada jugador en su posición, se le ha asignado nuevos roles que complementan sus labores en la cancha. Para los delanteros, hoy en día, se ve en menor proporción que solo desplieguen su juego en el área rival debido al dinamismo que ha adquirido el fútbol. Tener presencia en todo el flanco de ataque y realizar los movimientos indicados en las jugadas, ha transformado la labor del artillero en una tarea compleja.

De los mejores exponentes de esta posición en el continente destaca el colombiano Rafael Santos Borré, actual jugador de River Plate en Argentina, quien ha aportado goles de gran valía en la fase de eliminación de la Copa Libertadores. Racing, Independiente y Gremio han sido los rivales del Millonario y a su vez las víctimas del cafetero de cara al arco. Aunque cumple con las labores básicas de un atacante, su trabajo se expresa en múltiples funciones, que van desde sus movimientos sin pelota para atacar los espacios, hasta salir del área rival y recibir de espaldas al arco para encontrar una asociación.

En las tres rondas de eliminación (octavos, cuartos y semifinal), Santos Borré se ha inclinado, por momentos, hasta la raya lateral o teniendo llegada al área en busca de un buen ángulo de remate. Gran parte de sus ofensivas surgen por el abastecimiento que recibe de pases largos y despejes los cuales lo dejan en circunstancias positivas al quedar mano a mano con los defensores. Al aprovechar los espacios que le brinda este tipo de jugadas, puede generar circunstancias de peligro para los contrarios, ya que puede ofrecer un ataque directo, siendo el único referente, o esperar los movimientos de sus compañeros para descargar con una mejor referencia.

Cuando sale del área y recibe de espaldas al arco, es casi seguro que aplica una pausa para arrastrar a los marcadores y tratar de descargar con algún compañero. Su buena cobertura del esférico, en estas jugadas, le permite tomarse el tiempo necesario para no equivocarse y tratar de ampliar el campo buscado opciones que en su mayoría van por fuera o simplemente retrocede unos metros para ubicar a un compañero de frente a la acción. Al instante de desprenderse del balón, se mueve y ocupa las partes del terreno con espacios para tratar de ser una opción de pase en zona de definición. 

Otra característica que lo ha hecho lucir en esta Libertadores recae en sus inteligentes anticipos a los defensores a la hora de hacerse con la bola dentro del área. Esto le permite sorprender y generar peligro en los contrarios, ya que, en la mayoría de las ocasiones, intenta finalizar las jugadas bien sea disparando a puerta o soltando la pelota en un compañero con chance de gol.     

En faceta defensiva, el colombiano suele ser uno de los primeros elementos de River al momento de recuperar el balón, ya que ejecuta un retroceso hasta la zona medular para hacer presión sobre el jugador que tiene el esférico. Esto le otorga más prestancia debido a que aumenta su abanico de recursos convirtiéndolo en un futbolista con sacrificio. Además de todas estas características, sus recursos técnicos también han sido de gran importancia a lo largo del torneo, estos van desde su disparo de media distancia hasta la manera en la que busca habilitar a sus compañeros en jugadas de ofensiva.

En los goles que lleva convertidos a lo largo del campeonato, se evidencian todas estas variantes en su juego. En el duelo ante Racing, por la vuelta de octavos de final, anticipa de manera perfecta a su marcador en el tiro de esquina, atacando la zona del primer poste, para así marcar con un buen remate de derecha. Contra Independiente, en el duelo de vuelta por los cuartos de final, despliega un excelso disparo de derecha desde el vértice del área para dejar sin opciones a Martín Campaña. Y, en el partido de vuelta en la semifinal con Gremio, demuestra tener una buena lectura en el juego aéreo para ganarle la espalda al defensor y batir a Marcelo Grohe con un colocado cabezazo.

Todo estas referencias nos hacen saber que el nacido en Barranquilla vive hoy su mejor momento desde que aterrizó en Buenos Aires para unirse al conjunto de Marcelo Gallardo. Su arduo trabajo lo ha llevado a ser pieza fundamental. Y de lograr la hazaña, de superar a su máximo rival (Boca Juniors) en la final del certamen continental, Rafael Santos Borré se va a ganar un espacio especial en la historia del plantel millonario.