Publicada el 16/01/2018

El estratega portugués de 47 años, demuestra con su serenidad y pausa para hablar las características de su natal Beja, donde adquire la pasión que lo lleva a ser portero profesional durante 10 años, defendiendo los colores del Portimonense SC durante 6 años, completando su carrera con el retiro en el año 1998 tras 4 años en el C.D. Beja, pequeño club de su ciudad en el cual Caixinha conoce el deporte en la piel de un futbolista, tranquilo y alejado del ruido de la elite. 

En su época como jugador ya demostraba lo que serían sus principales fortalezas como estratega: el análisis y la preparación a futuro. El entonces portero del C.D. Beja complementaba sus actividades como deportista con una preparación paralela para en su debido momento afrontar la responsabilidad de manejar un grupo desde el banco. Un año después de haberse retirado asumiría como entrenador de todas las categorías menores del C.D. Beja, cargo en el que se desempeñaría entre 1999 y 2003, antes de afrontar un nuevo reto en su carrera. 

En Portugal, el CF Vasco Da Gama de la Segunda División le permitió su debut como director técnico, antes de incorporarse como auxiliar de observación y análisis al cuerpo técnico del también portugués José Peiseiro, llegando a ser subcampeón de la antigua Copa UEFA (actual Europa League) con el Sporting de Lisboa en la temporada 2004-2005. El destino lo llevó al fútbol árabe donde logró ser subcampeón de la liga saudí con el Al Hilal en la campaña 2006-2007. 

El portugués después de allí vivió un periplo interesante lejos de su patria, sumando experiencia y preparándose fiel a sus principios para el momento ideal en el que decidió asumir la responsabilidad de tomar el mando y comandar desde el banquillo. Antes de regresar a Portugal, Caixinha tuvo experiencias interesantes en el Panatinaikos griego y el Rapid Bucarest de Rumania, donde sostuvo situaciones que le terminaron sumando en su carrera esa capacidad tan singular de manejar el entorno, la cultura y la idiosincrasia de cada lugar donde ha tenido que mostrar sus facultades profesionales. 

Finalmente después de una década como auxiliar en 2010 llegaría el momento para el que se había preparado, Caixinha afrontaba una nueva responsabilidad como cabeza visible del cuerpo técnico, el UD Leira decidiría confiar en las capacidades del lusitano para ponerlo al frente de un equipo que llegaría a ubicarse en los puestos de vanguardia y culminaría su primer año de entrenador en el puesto 10 de la clasificación. Sin embargo, un mal arranque en la temporada siguiente y los constantes rumores de impagos quebrantarían la armonía del equipo y una vez más el de Beja decidiría levantar su campamento y partir en busca de nuevos retos. Lograría atraer la atención del CD Nacional de Madeira, institución por la cual tendría un paso esporádico antes de volver a partir lejos de su natal Portugal.

Cual colonizador europeo se tratase el analítico y observador Pedro Caixinha cruzaba el océano para aterrizar en Coahuila (México), siendo nombrado en 2012 como nuevo director técnico del Santos Laguna, un equipo que apostaba por el lusitano como su máxima esperanza para lograr ser protagonista. En su primera experiencia en La Comarca consiguiría ser subcampeón del torneo Clausura y la Concacaf Liga Campeones. Los resultados inmediatos le permitían la confianza de una directiva que esperaba el protagonismo de la mano del entrenador europeo. 

Sería el 04 de noviembre del 2014 cuando el navegante portugués del fútbol mexicano lograba su primer título con el equipo lagunero, después de mucho trabajo y basado en la confianza recibida Caixinha se coronaba campeón de la Copa MX – Apertura 2014, tras vencer a Puebla en definición por penales. Rápidamente se coronaría campeón de la liga local, ganando el Clausura 2015, lo que lo convertiría en el 9no técnico europeo en salir campeón de la liga mexicana. 

Otra vez y sorpresivamente el portugués decidía levantar el ancla y emprender una nueva experiencia, tras lograr el título y darle una identidad al cuadro del Santos Laguna, en agosto de 2015 se comunicaba que Pedro Caixinha no continuaba en el cuadro de Coahuila. Medio oriente volvía a ser la casa del sereno director técnico que tuvo un paso por el Al Gharafa de Qatar, donde dirigiría durante dos temporadas. 

Transcurría el año 2017 cuando Europa volvía a recibirle, Escocia era el nuevo destino del constante viajero del banquillo, Caixinha tomaba las riendas del Rangers, club tradicional e histórico de la liga escocesa. Sus números eran aceptables, sin embargo la obligación de regresar a torneos europeos y la no consecución de la clasificación a la Europa League precipitarían la salida del recorrido entrenador acostumbrado a trasladarse constantemente. 

Su capacidad para adaptarse, gran análisis y sobre todo la observación especializada de sus rivales convirtieron a Caxinha en un constante atractivo para los principales equipos del fútbol mexicano, incluso llegando a vincular su nombre a la selección nacional. Sobre el final del 2017, el portugués decidió escuchar las voces mexicanas y regresar al país donde un día supo ser comprendido y del cual se confiesa agradecido, lugar donde supo ser campeón.

Cruz Azul un equipo con un poco más de 20 años sin gritar campeón deposita su confianza en el viajero permanente, en el lusitano que en el 2012 llega a Santos y consigue unos años después convertirlo en un equipo ganador, basado en su antecedente más importante en la liga mexicana, la directiva cementera le da la confianza de cara a un 2017 donde su único objetivo es volver a alzar el titulo, para los celestes ser protagonistas ya no es suficiente, ganar un campeonato se convierte en una necesidad y quizás Caixinha sea la respuesta definitiva a este extenso ayuno de campeonatos. 

Analítico, observador y constantemente en movimiento son características que Pedro Caixinha ha mantenido a lo largo de su carrera y que busca sumar a cada uno de sus futbolistas, una vez más asume un reto importante que le sedujo y en el cual espera estar a la altura de su exigencia para dar un siguiente paso en su carerra. Un experto viajero que a surcado muchos mares y que hoy emula a aquellos grandes navegantes portugueses, en busca de la gloria y el honor. 

Caixinha luce tranquilo, pausado y siempre sereno, sin sobresaltarse por la presión externa, confía en su equipo y en sus capacidades, sin olvidar lo que un día fue aquel discreto portero que supo disfrutar la disciplina alejado de la elite y en un segundo plano, situación que parece utópica para el fútbol mexicano, donde es uno de los máximos referentes y recibe miles de elogios en cada estadio del territorio nacional.