Publicada el 3/09/2018

Los centros al área son una de las acciones ofensivas más comunes en el fútbol. Esto ocurre porque la mayoría de los equipos llega a zona de finalización por los costados. Y en muchas ocasiones son los únicos espacios en los que se puede colar un hombre libre. Cada vez que un equipo va perdiendo y necesita ganar llega a abusar de lanzamientos desde el costado.

Al ser tan frecuentes en el juego, los porteros manejan ciertos patrones por los que regirse a la hora de defenderlos. Si bien lo importante es que desvíen los remates peligrosos, se puede atrapar el balón hacia el área cortando la línea de pase a los receptores. Se debe tomar en cuenta también el posicionamiento con respecto al arco a la hora de estos anticipos, que normalmente son aéreos.

En este plano, la altura del guardameta cobra menor importancia. Para remates es importante la altura para conocer cuál es la posible distancia a cubrir en la estirada lateral. Sin embargo, para anticipar el pase aéreo con alzar los brazos se puede cubrir una altura superior a la del cabeceador con mejor salto.

Es común escuchar que un arquero "salió a cazar mariposas" en un anticipo mal leído. Hay grandes porteros que se destacan por reflejos felinos y se lucen ante fuertes tiros de larga distancia, pero son conservadores ante centros rivales. No todos dominan conceptos claves o no se sienten seguros. Atacar un centro es sinónimo de valentía y buena lectura.