Publicada el 1/09/2018

"Después de pensarlo mucho, mi familia y yo hemos decidido que este es el momento adecuado para alejarme del fútbol", comentó Dempsey a través de un comunicado el 29 de agosto de 2018. El delantero estadounidense colgó las botas tras 15 años de carrera. Un futbolista reconocido, pero tal vez pocos conocen el camino que atravesó para llegar a convertirse en una leyenda en el país norteamericano y en el fútbol mundial.

En 1998, Clint acompañaría a Ryan (su hermano mayor) a las pruebas del Dallas Texans. Sin embargo, sería Clint el reclutado por el club. No iría por un puesto, pero al verlo jugar con el balón a un costado de la cancha, el equipo decidiría seleccionarlo. Verían algo en él, y no se equivocarían. Aunque viviría en un entorno nada sencillo, con problemas financieros en la familia, pero lograría salir adelante y brillar en el equipo de Texas.

El Arsenal FC se interesó en Clint para que jugara en su equipo juvenil, pero nuevos inconvenientes familiares no permitieron que Dempsey formara parte del conjunto inglés. Por ende, se incorporó a Furman Paladins de la Universidad de Furman en 2001, pero un club inglés sí corrió con más suerte y pudo pescarlo más adelante.

El SuperDraft de la MLS de 2004 fue el impulso que tanto esperaría para jugar a nivel profesional. El chico que vivía en una casa rodante terminaría siendo seleccionado por el New England Revolution. El momento de Clint para darse a conocer en el país había llegado.

No perdió el tiempo. Dempsey se llevó el premio al Novato del Año y debutó con la selección mayor de Estados Unidos en 2004. Además, llegó a la final de la Copa MLS en par de ocasiones (2005 y 2006), pero no logró alzar el trofeo con el club de Boston. Luego de tres temporadas, con 7.032 minutos acumulados en 80 partidos, logró marcar 26 goles y repartir 14 asistencias con New England Revolution, hasta que un equipo le dio otro giro a su carrera.

Cabe destacar que el fútbol no era su única pasión. Bajo el alias de “Deuce”, incursionó en el mundo de la música como rapero. De hecho, en 2006 protagonizó un video promocional de Nike, en el cual cantó Don’t Tread con el rapero Big Hawk, quien fue asesinado unos meses después.

Ese mismo año fue incluido en la nómina para participar en la Copa Mundial de Fútbol celebrada en Alemania. Estados Unidos solo marcó dos goles en el certamen, uno gracias a un autogol de Italia y otro de Clint Dempsey.

“Nos enamoramos de Maradona, su estilo de juego, su actitud… De todo lo que hacía. Era nuestro héroe”, dijo su hermano mayor al Boston Globe, luego de ver un video del argentino en el Mundial del 86.

El 2007, un nuevo año de logros y cambios para Clint. El 11 de enero se anunció su salto al fútbol europeo. El Fulham pagó 3 millones de euros por el artillero estadounidense. El resto fue historia. Dempsey marcó 60 goles y dio 21 asistencias en 232 partidos con los cottagers (incluye Premier League, Europa League, FA Cup y EFL Cup).

Hay que mencionar que en la temporada 2011/12 marcó 17 goles y establecería un récord de anotaciones para un jugador del Fulham. Años de gloria para Dempsey en Europa, un sueño cumplido para él, que jugaba por y para su hermana Jennifer, quien falleció a los 16 años por un aneurisma cerebral.

En el 2012, pasó a vestir la camiseta del Tottenham Hotspur, pero su estadía fue muy breve. Dempsey solo jugó una temporada, con 12 goles y 7 asistencias en 43 partidos. Deslumbró a Europa con 218 partidos en la Premier League, con 57 goles y 21 asistencias, y un récord para un jugador estadounidense.

En el 2013, retornaría al país donde comenzaría todo, pero esta vez vestiría los colores de Seattle Sounders. A pesar de jugar 12 partidos (3 en playoffs) y anotar 1 gol en la temporada, le alcanzaría para regresar al club que lo marcaría de por vida, el Fulham. Aunque sería por un poco más de un mes su estadía en el equipo más antiguo de Londres, se tenía que despedir de la afición que lo vería crecer como una estrella del fútbol. Participaría en 7 partidos antes de regresar a la MLS.

Nuevamente en el país norteamericano, continuó con los Rave Green hasta el final de su carrera. La MLS le dio las gracias dándole la Supporters Shield y la US Open Cup en 2014. En 2016, su equipo ganó la MLS Cup, pero no pudo alzar el trofeo por una arritmia cardiaca que no le permitió terminar la temporada. Con Sounders sumó 136 encuentros, 57 goles y 25 asistencias. Para dejar un registro histórico de 186 los partidos disputados en la MLS, con 72 goles y 35 asistencias.

“Siempre está analizando partidos en video y busca lo mejor para nuestro equipo. Ha llegado a dos finales seguidas. Me quito el sombrero", expresó Dempsey sobre Brian Schmeltzer, previo a la final de la MLS Cup en 2017.

Dempsey marcó un nuevo rumbo para los estadounidenses en el continente europeo. Su nombre ya era tratado como leyenda. El país lo aclamaba. Las actuaciones con la selección también empujaron el reconocimiento hacia el mediapunta, quien también jugó de extremo por ambas bandas, mediocentro ofensivo, delantero centro y de interior.

Con la selección no se fue con las manos vacías. Además del cariño de la afición local y extranjera, tuvo el honor de dejar una huella en el fútbol estadounidense. Recibió el Balón de Bronce en la Copa Confederaciones en 2009. Además, fue el único estadounidense en anotar en tres Copas del Mundo (2006-2010-2014).

Aquel amante de la pesca ayudó a transformar la visión hacia los futbolistas estadounidenses. Ganó el premio al mejor futbolista del año en múltiples oportunidades (2007, 2011 y 2012), ganó 3 Copa de Oro de la Concacaf (2005, 2007 y 2017) y es el máximo goleador de la selección (junto a Landon Donovan) con 57 goles y tercero con más participaciones con 141 partidos.

Con el número 2 en su espalda, porque ese era el número que usaba en su kínder, el histórico Clint Dempsey va a ser recordado por abrirle paso a los jóvenes talentos de la nación americana. Sus actuaciones y logros serán transmitidos de generación en generación. Su legado permanecerá en el tiempo. Estados Unidos le debe mucho a Clint, y ahora toca atribuirle todo el mérito que se merece.