Publicada el 29/08/2018

El segundo semestre del año encuentra a Racing con dos competiciones por disputar: la Superliga y la Copa Libertadores. Y para enfrentar estos torneos, el club de Avellaneda ha incorporado en su plantel a jugadores de jerarquía como Gustavo Bou, Jonatan Cristaldo, Eugenio Mena y Guillermo Pol Fernández. Además, pierde a su pieza más importante, es decir, Lautaro Martínez, quien se encuentra en el Inter para disputar la actual temporada. A partir de estos futbolistas y respetando la idea que termina llevando a obtener buenos rendimientos el semestre pasado, Eduardo Coudet rearma el equipo para lograr grandes cosas.

El pilar fundamental de este Racing, que se dispone en un 4-3-3, es su despliegue ofensivo, acompañado de una gran intensidad para presionar al rival y atacar sin necesidad de realizar demasiada cantidad de pases, es decir, que, cuando tiene la posesión, golpea al contrario de forma directa, con pases verticales y profundos, en busca de sus delanteros, ya sea Lisandro López, Bou o Ricardo Centurión.

A partir de dicha propuesta de juego en la fase ofensiva, también surgen ciertos problemas que Racing no puede resolver en determinados casos. Cuando los laterales, al tener una gran participación en ataque, si su presión alta llega a fallar, las zonas externas terminan siendo vulnerables ante las contras rivales. Y por otra parte, al proponer tanto vértigo en su idea, no logran poseer la pelota y pausar el partido en momentos que lo necesita, ya sea física o tácticamente.