Publicada el 25/03/2018

La Universidad Católica mudó pieles en el 2018. Cambios en su dirección técnica eran previsibles tras haber pasado la estela del bicampeonato nacional. De la mano del vasco Beñat San José han iniciado el semestre de una manera impecable. Seis victorias en fila los hacen quedar líderes indiscutibles a faltan de nueve jornadas y con el partido ante Colo Colo en la próxima fecha, prueba de fuego que, de superarla, los cruzados consigan pocos obstáculos para volver a los laureles.

Un técnico español quizá no sea tan compatible con la concepción táctica predominante en este continente. El caso de San José no es una excepción: sus equipos salen jugando desde el fondo. Pese a sumar experiencias en Bolivia y Chile, los principios de juego que domina no son los más comunes. Muy pocos equipos inician sus ataques desde su propia área. Quizá por esto es que no se suela presionar alto en Sudamérica.

Pero cuando un rival es capaz de hacer daño desde su salida es clave iniciar la presión con la salida rival.  Esto puede entorpecer la creación de Univerisidad Católica, pero hay un as bajo la manga: Matías Dituro bajo los tres palos. En varios partidos, cuando la presión rival impide hilar pases a la mitad de cancha, los defensas juegan con el arquero argentino. Este, con una singular técnica, logra sortear la presión rival. Insistimos en la técnica singular: a veces su pase es a un toque.

Puede parecer baladí el dato de que un portero sepa completar un pase de al menos 20 metros. Pero el condimento es que lo hace cuando el rival despliega hasta tres elementos en el último tercio. De modo que el pase de Dituro ya salta la primera línea de presión a un equipo que hay que presionarlo para que no salga jugando. Sus oponentes tendrán que calibrar cuándo presionar y cuándo mantener la zona a prueba del pase desde el fondo.

Dituro es el cancerbero que más pases precisos da en Chile, aunque su saque largo no lo sea de igual calibre tiene muy buena puntería. A veces se alaba un balón colgado de un volante cinco de treinta metros, pero no tanto un saque de meta preciso a un receptor en la mitad de cancha contraria. Solo en el aspecto de los saques largos tiene competencia en el torneo, en el que, por muy corto margen, es superior Fernando Hurtado, de Antofagasta.

Claramente la técnica de Dituro con los pies no es todo el baremo con el que suele medirse a un portero, mucho menos a un equipo de máxima exigencia como en el que actualmente milita. Su estatura (mide 1,91 metros) es excelente tanto para dominar el juego aéreo como para ganar volumen en las estiradas laterales. Pero acontece que la mayoría de sus intervenciones son con los botines. En ese sentido hay que ponderar que su juego de pies sea valorado en mayor grado que en el aparatado de sus guantes, aspecto en el que no resalta particularmente.