Adolfo Ríos (@adolfoarios)

Mucho se ha hablado sobre la decisión de Almirón de ir a la MLS, luego de haber lucido como el mejor jugador de la Liga argentina y de haber guiado al campeonato a Lanús durante su breve paso por dicho país. En este breve análisis táctico, dejamos de lado el debate extra futbolístico y nos enfocamos en su rol como pieza de un engranaje. Miguel ha demostrado que no sólo se divierte jugando al fútbol, sino que lo interpreta muy bien. Es por ello que, sea donde fuere que se encuentre jugando, logra destacar y sigue atrayendo a los ojos de los clubes más poderosos y competitivos de Europa.

Su actual equipo, el Atlanta United dirigido por el Tata Martino, realiza una figura de 4-2-3-1 en ataque, donde Miguel hace de enlace entre la línea de volantes y el punta, con libertades para buscar los espacios que identifique. Esto ha potenciado su juego en relación a su habitual posición de extremo izquierdo en Lanús y Cerro Porteño. También en la selección de Paraguay ha realizado la función de mediapunta. Veamos como aprovecha Miguel esos espacios.


Aquí vemos a Miguel en la posición que se le asigna “en la pizarra”. Esperando por el medio, porque la jugada se lo pide. El lateral ha ganado la raya de fondo y ya cuenta con el apoyo del extremo.



En cambio, aquí lo vemos en una secuencia de transición ofensiva, donde en la figura inicial su equipo ha recuperado el balón por la zona media, por lo cual realiza inmediatamente un movimiento en forma de U para buscar el hueco; y luego, en la siguiente figura, indicando a su compañero el espacio que está ganando con dicho movimiento. Cayendo por derecha, podrá buscar el perfil para buscar un remate con su exquisita zurda, o cayendo por izquierda, podrá lograr un desborde. Miggy explotando sus libertades.

Vamos a otro par de capturas donde lo vemos en faceta defensiva. Atacando el balón, a pesar de que ya se encuentra otro compañero de equipo haciendo lo propio. Una característica distintiva de todo el equipo, pero que le sienta muy bien a Almirón. Con su velocidad, su trabajo de presión reduce el tiempo de elaboración para los rivales, y si logra el objetivo de recuperar el balón, podrá encabezar la transición y se encontrará con espacios aún más grandes.



Sin dudas un jugador en plena evolución y madurez, que esperamos verlo pronto en la élite del fútbol mundial. Miguel Almirón, un jugador que además de su riqueza técnica, velocidad y agilidad, entiende muy bien el juego.

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