Gabriel López (@Gabriel_1021)
Corría el año 2012 y en la capital de España, Madrid, aterrizaba un joven mediocampista procedente del São Paulo. La contextura física y estilo de juego que venía mostrando en su país natal, llamaba la atención de uno de los mejores equipos de Europa, como lo es el Real Madrid, y apostaron por él sin pensarlo dos veces.

Con tan solo 20 años fue enviado al segundo equipo para agarrar experiencia y tras su buen desempeño, se marchó a préstamo a Portugal, para jugar con el Porto y así no cortar su crecimiento, donde vivió una gran temporada que le valió para ser repescado y convertirse, cinco años después, en uno de los intocables del club merengue: Carlos Henrique Casimiro, mejor conocido como ‘Casemiro’.

Su debut en el primer equipo de São Paulo se dio en un clásico de Santos, en el año de 2010 con tan solo 18 años, en el que su equipo de llevó la derrota. A pesar de que su equipo estaba plagado de reservas, él destacó por encima de todos y desde aquel momento, todos estuvieron en presencia del nacimiento de uno de los mejores ‘5’ del fútbol mundial.

Al año siguiente debido a sus buenas actuaciones en su club, fue llamado a formar parte del equipo Sub-20 que participaría en el Sudamericano de 2011 en Perú. Casemiro marcó 3 goles (algo poco habitual en él) y participó en los ocho encuentros de su país, que a la postre se convertiría en campeón del Torneo.


Evolución en el juego
Sus inicios como jugador fueron netamente defensivos y robar la pelota al contrario era su ‘zona de confort’. Cuando saltaba al campo era como ver un depredador en busca de su presa y hasta no lograrlo, no se detenía. Casemiro aparecía en todo el ancho y largo del terreno para cortar, pero nunca se preocupaba por un buen manejo de pelota ni el ‘joga bonito’, a pesar de ser brasileño.

El brasileño, a medida que pasan los encuentros, se afianza cada vez más en su posición, bien sea en su club o en su selección nacional. Tras la llegada de ‘Tite’ al banquillo de Brasil, Casemiro ha sido titular en casi todos los partidos de cara a las eliminatorias para el mundial de Rusia 2018 y le ha dado un equilibrio a su selección que no tenía desde hace mucho tiempo en el mediocampo. Quizás, desde Gilberto Silva, Brasil no tenía un mediocampista que diera tanta seguridad y se mezclara entre los centrales para poder salir de manera limpia desde su propio campo con pelota dominada.

Pasó de la timidez a la seguridad total con el balón en sus pies. Su posición en el Real Madrid le permite sumarse más al ataque, ya que sus compañeros de turno (Kroos, Isco, Modric, etc) que forman el tridente del mediocampo ocupan espacios importantes y se adueñan de la pelota en salida, lo que le permite a Casemiro aportar más en ataque de cara al arco. De hecho, en los últimos encuentros que ha disputado (parte final de la temporada pasada y el inicio de ésta) ha marcado muchos goles con remates desde fuera del área y pisando la misma.

El brasileño ha logrado en poco tiempo derrumbar ese prototipo de jugador tímido y defensivo, para convertirse en un jugador decidido a ir al ataque y aportar en la creación de sus equipos. Su paso por Portugal fue clave para lograr ésta transición y por ello el Real Madrid no perdió la oportunidad de contar en sus filas con un jugador que puede seguir creciendo y mejorando su forma de juego con el pasar de los encuentros.

En su selección, Casemiro comparte el eje con Paulinho y Renato Augusto, que a pesar de ser jugadores distintos también le quitan la responsabilidad de manejo de balón y se puede sumar al ataque de igual forma. Otra cosa que ha comenzado a explotar el brasileño son los balones aéreos enviados a larga distancia, lo que le permite a sus compañeros de club y selección quedar bien posicionados de cara al arco.

Quizás, una de las pocas cosas que debe mejorar es la intensidad con la cual va a cada pelota, debido a que muchas veces es amonestado y en la gran mayoría de los partidos juega en la delgada línea de la expulsión, lo que limita al mediocampista en la marca 1 vs 1 y su equipo se ve debilitado en defensa.



O rei do meio-campo do Brasil
La función del jugador en su selección es clara y precisa: no dejar que el jugador con mejor dominio del equipo rival tenga espacios para dominar la esférica. El brasileño le respira en la nunca a todos sus contrincantes y lo más impresionante de él, radica en que nunca tiene marca personal o algún objetivo en especial, sino que su velocidad mental y su buen estado físico le permite llegar a tiempo en distintos metros de la cancha.

El entrenador siempre debe sacar lo mejor del jugador y explotar sus características dentro del terreno de juego y es por ello que, tanto Zidane como ‘Tite’ han dado en el punto clave para aumentar el nivel y rendimiento del jugador. A día de hoy, Carlos Henrique ‘Casemiro’ no pareciera tener competencia alguna en el puesto, en su club y selección, lo que habla muy bien de su excelente estado de forma.

Con la selección de Brasil ya clasificada al Mundial de Rusia de 2018, dejan de lado las especulaciones sobre la posibilidad de recular o dar descanso a sus estrellas y tendrán a todo su ‘arsenal’ para enfrentar la doble fecha ante Bolivia y Chile. Además de ello, el seleccionador anunció que el mediocampista de 25 años de edad será el responsable de llevar la banda de capitán y no será una tarea fácil: recordemos que Neymar portó la banda y fue el blanco de muchas críticas, por lo cual decidió renunciar a ser el capitán de su país.


El mediocampista deberá mostrar que además de garra, tiene un gran liderazgo dentro del campo. En esta doble fecha de eliminatoria veremos a Casemiro dictar el tempo de juego del mediocampo de su selección y además, ser la voz cantante dentro y fuera del terreno. 

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