Por: Alejandro Parrilla (@aleprensa85)

El último martes, primer martes de Septiembre. ya abordando en el mediodía de Buenos Aires llegamos al predio de canchitas de fútbol que tiene Camioneros al frente de la estación de Boulogne del tren Belgrano Norte, donde nos citó el goleador de Atlas, Wilson Severino. Allí muy gentil y humilde nos brindó una entrevista sin desperdicio, que en cada palabra utilizada por el cordobés, derrocha humildad, nobleza y sacrificio. Nos sentamos de frente al Sol conversando por su renguera, y me dice "creo que me desgarré anoche, ¡la pucha! -se lamenta- jugamos con el Senior, le ganamos 1-0 a Comunicaciones con gol mío" y comenzamos la entrevista. 


Buenos días Wilson, Sos de Arenales, de Córdoba…contame ¿Cómo es Arenales?

Y...Arenales es un barrio de Córdoba que queda en capital, justo al límite de la provincia, tres cuadras separan la provincia, camino a Montecristo. Calle de tierra, de esos barrios donde los vecinos son casi parientes, donde las fiestas se pasan entre muchas familias conocidas, donde todavía te podés ir y dejar la puerta abierta, no te preocupa que la ventana del auto quede abierta, o te podés ir de vacaciones tranquilo, volvés y encontrás las cosas, todo bien y los vecinos cuidándote. Me crié en un barrio de gente trabajadora y muy amante del fútbol, muy amante del fútbol -repite-.

¿Cómo fue tu infancia en Córdoba? 

La infancia muy complicada, me crié en un barrio de gente que trabajaba, gente humilde y de buen corazón. O sea, la provincia todavía sufre mucho el tema económico, social y la pobreza se ve bastante. Mi infancia transcurrió por esos caminos y fue dura, como la de muchos chicos.

Viniste a Buenos Aires por un tema accidental de tu tío. ¿A qué edad viniste?

A los 19 años, esa vez vine y me instalé, ya había venido dos veces antes por el tema complicado de vivir en Córdoba, pero soy cordobés ¿viste? y siempre estaba el tire y afloje con los porteños, entonces cada vez que venía aguantaba un mes y me volvía -repite- aguantaba un mes y me volvía, es más...la segunda vez mi tío se enojó, porque quería que me quede, encima me veían jugar acá con catorce años a la pelota y ya me querían llevar a todas las pruebas, a todos lados. Se paraba gente al lado del potrero y me veían jugar y siempre tenía alguien que me decía "vamos a jugar", y eso escuchaba mi tío y veía la posibilidad que me podía ir bien, pero bueno soy cordobés y ese tire y afloje siempre me hacía volver a Córdoba. Yo sabía que si me iba a probar a un club, era que me tenía que quedar a vivir en Buenos Aires, entonces evitaba ir a jugar a un club porque sabía que eso me hacía quedar en Buenos Aires y quería volver a mi Córdoba. Y pasó que a los diecinueve años, a un tío lo chocó un auto y le rompió la pierna y el brazo, quedó inmovil de la mitad del cuerpo y tuvo una recuperación larga, estuvo internado más de dos meses, y hacía falta alguien que no tenga responsabilidades, que esté al pedo, y yo andaba como bola sin manija y me trajeron a Buenos Aires a cuidarlo.

En 2004 quedás en Central Ballester ¿Qué significa Central Ballester para vos?
El arranque en la categoría, fue duro, o sea...jugar en la categoría por nada y comprarte los botines vos, ir al entrenamiento en bici, caminando o engancharte en cualquier auto, o fijarte si el chofer del colectivo te llevaba, viajar a los partidos con la hinchada en el mismo colectivo, o un colectivo urbano que teníamos un amigo que conseguía los colectivos urbanos, con esos asientos de plástico que gustosamente yo los sentía como si fuera un colectivo cinco estrellas, no me quejo para nada, pero después a la distancia te das cuenta que pasamos cosas muy difíciles, y me hizo valorar todo lo que me pasa hoy, así que soy un agradecido. Ballester me dejó mucho y yo también le dejé mucho.




Tu primer gol, sensaciones, ¿Lo recordás?

Mi primer gol llegó después de cuatro meses creo, que fueron dos goles al CADU en cancha de Colegiales, todos mi compañeros veían el potencial que tenía pero me apuraba, me aceleraba, o hacía una demás, tenía muy buen físico y todos sabían de la calidad y que en cualquier momento mojaba. Y una vez que mojé tuve una seguidilla de tres partidos con dobletes, y después gracias a Dios tuve la racha esta que me asenté y no paré. En Ballester hice una gran cantidad de goles.

Se vió por "Atlas, la otra pasión" que no se les dió el ascenso. ¿Por qué creés que no se les dio el ascenso?

Porque es fútbol. Y como no se le daba me acuerdo, a Rafaela en una época o a la selección con los grandes monstruos y vos decís ¿cuál es la explicación? y si querés te enojás con el pipita, si querés te enojás con Messi, con el técnico, con el esquema, pero ¿sabés qué? tan solo ellos saben lo que ellos sufren y mis compañeros y yo sabemos lo que sufrimos, pero no ascendemos porque es fútbol. Y después quedamos en el ojo de la tormenta porque mucha gente lo ve, está esperando ese ascenso, y cuando tropezás una vez, dos veces, tres veces, cuatros veces, por ahí ellos (la gente) tira la toalla y dice "noo, estos no quieren ascender". ¿Sabés lo que es llegar a una final? las cosas que tenés que pasar para llegar a una final, y por ahí ellos piensan que todo lo que pasás durante el año con derrotas, caídas, lesiones, roturas, quilombo en tu casa, viajes...todos los problemas para llegar a una final, y por ahí ellos lo simplifican diciendo "nooo, no quieren ascender" y ahí es cuando te das cuenta que hay gente que no sabe nada, y te da bronca, pero después "fue" y te volvés a calzar los botines y a hacer el sacrificio de siempre.

Vamos un poco más a lo sentimental, ¿como empezaste a inclinarte por ser hincha de River?

Yo creo que fueron los colores, todavía me acuerdo cuando vivía en Córdoba y mi mamá vendía ropa, - se ríe- me acuerdo que ella vendía los equipos de River. Y mirá como era la situación, que yo no podía usar los conjuntitos porque estábamos ajustados y comíamos de eso, -se ríe de nuevo con más fuerza- en una de esas a mi vieja le faltaba un par de medias, y de otra bolsa un short, y en un montón ya le había choreado (robado) una camiseta, así que salía vestido así nomás a la calle y mientras iba llegando a la canchita, me vestía de jugador de River. Son cosas que quedan en el corazón. Así que así me hice hincha de River. Me acuerdo que había un hombre en el barrio, que ya murió, que me invitaba a comer a su casa, o me esperaba con la botellita de agua fría, y me decía "usted tiene que ser peronista, hincha de River" y esas palabras es como me cerraban en todo, a mi me gustaban los colores, más lo que le hacía a mi vieja, y eso cerró todo.

¿Cómo fue la primera vez que viste el Monumental de cerca?
Lo vi desde el tren, vine con mi tío. El es hincha de "la minoría" (haciendo referencia con humor a Boca Juniors) y yo re asombrado contra la ventana, el tren antes paraba más adelante, en Scalabrini Ortiz (esa estación se la tiró abajo, y se hizo otra moderna a unos cincuenta metros de distancia) y yo no sabía y nos bajamos. Me subí al otro tren que volvía para verlo de nuevo, y me volví a subir al otro, y otra vez al otro solo para ver el Monumental. No había celular como ahora para decirle "che me subí al otro tren", y me re puteaba como a las dos horas cuando volví, porque él pensaba que me había perdido, y yo iba de un tren a otro.


¿Y las sensaciones al verla?

No pensaba que había un estadio tan grande. Era como que miraba muchos edificios juntos ¿viste que se ven de fondo?

Allá en Córdoba no habías ido nunca a lo que era el Chateau (hoy Estadio Mario Alberto Kempes)?

Sí, había ido un montón de veces, pero no tiene el formato de la cancha de River y no tiene la dimensión de lo que era River para mí, ir al Chateau es algo más abierto, lo ves de arriba y lo ves como a tu altura, acá pensás ¿cómo hace la gente para subir hasta allá arriba?

Tenés 2 hijas y un nene ¿Ya los hiciste de River, no les inculcás ese amor? ¿Cómo manejás ese tema?

El varón ya es hincha de River de chiquito y las nenas son hinchas del papá, tengo una nena de nueve, que ya entiende bastante, es de River, y tengo una que está por cumplir dos, que cualquier negro que ve en la tele  dice "ese es papá" porque ve fútbol y donde ve una mancha negra dice "ahí ta papá papá papá" así que esa es hincha de todos los clubes, donde hay un negro, ahí está papá.

¿Tu ídolo?

Mirá, mi primer ídolo fue un jugador del barrio, un jugador de Arenales, se llama Luis, le decía "bebé, máquina, crack", de ese fútbol que yo mamé era el mejor del barrio, y de los barrios aledaños siempre hablaban de él. El jugaba ahí en el potrero y yo le alcanzaba la botella con agua, las pelotas que tiraba afuera yo se las daba. Ellos jugaban cinco y media, y yo cuatro y media ya estaba ahí para poder pelotear un rato con ellos hasta que se juntaban todos, y él no lo sabe hasta el día de hoy, todavía lo voy a ver con los veteranos, y lo miro con el mismo asombro que lo miro a Ortega, y anoche jugué con Ortega ¿entendés?
Ese fue mi primer ídolo, y hoy lo veo con la misma admiración y cariño, ahora ya tiene mi respeto porque tiene cincuenta largos y es mágico.




¿Cómo fue enfrentar a River?

Más que como lo viví yo, se sintió identificado todo el país. O sea, un hincha de "la minoría" me mandó un mensaje en las redes diciéndome "tengo vergüenza de decirte que me pusiste la piel de gallina" pero dijo "gracias" y otro me puso "Wilson pusiste a la Argentina hincha de River" y son cosas que vos decís, "me pone muy contento" porque lo que sintieron significa que lo tienen, porque si no te sentís tocado es porque no tenés sentimiento o te resbala. Lo que pasó la otra noche, es mucho más grande...la repercusión de la gente, se sintió tocado todo el país, mucha gente lloró, mujeres lloraron, mamás de jugadores, una mamá me dijo "me hiciste llorar por lo que pasé con mi hijo acompañándolo de cancha en cancha, las cosas que vivimos, y sé lo que te pasa porque lo viví con mi hijo" o padre e hijo llorando, padre y abuelo llorando, pibes de potrero, o donde yo juego, que se juega duro y fuerte con gente áspera, que me digan tan solo "muy bien Wilson" eso es respetable para mi, que la gente de potrero venga y me diga "muy bien Wilson", ni foto ni autógrafo ni nada, ni me preguntan nada, eso tiene mucho valor para mi.

¿Qué se siente jugar al lado de Ortega? Al lado de tantas figuras que viste toda tu vida

Creo que corro más de lo que corrí en toda mi vida, me preocupo por darles la pelota redonda, tengo todas las sensaciones que tendría cualquier hincha de River corriendo al lado de sus ídolos, para mi estoy en el cielo al lado mío los ángeles, a nivel fútbol lo siento así, si Ariel (Ortega) me da mal un pase soy yo el que le pide perdón (se ríe) pero creo que la gente lo entiende. A veces me critico de no tener filtro, o no prepararte un texto de como hablar pero me gusta hablarte así, capaz que no encontrás dos notas iguales mías, y se pueden chocar muchas cosas, pero te hablo como me enganchaste esta mañana con toda la sensación que todavía sigo viviendo, y varían muchas cosas porque día a día me están pasando cosas nuevas. Anoche jugué con Ortega, el sábado fui a Santa Fe y volví con él, hice 500km en el auto con él, y un día te levantaste para retirarte del fútbol pensando que tenías que seguir laburando, estudiando...y al otro día hiciste 500km con "el burrito" Ortega, entonces imaginate cómo es estar dentro mío, y cómo yo te puedo explicar si no lo puedo entender ni yo.

¿Qué les aconsejarías a los chicos que juegan en la D?

Más que aconsejarles yo les digo "gracias", es más...la gente les tiene que decir gracias, los jugadores, los dirigentes, los hinchas de Primera también les tienen que decir gracias, son el pulmón, son los que mantienen el corazón del fútbol, la esencia del fútbol por el fútbol nada más, jugamos sin pensar en contratos millonarios ni viajes a Europa, jugamos por la necesidad de jugar al fútbol, para mi el fútbol es una necesidad, me complementa, me termina de formar como ser, es una adicción el fútbol, si no lo juego me pongo triste, estoy mal, ando mal, es algo que yo necesito, y pienso que los chicos también. En las ligas, son más re contra sacrificadas, y la gente de la liga te lo hace sentir, esas palabras me llegaron a mi, o sea te re entendemos, somos la gran cantidad los que no llegamos y seguimos jugando, pero seguimos jugando porque nos hace falta jugar no porque queremos "llegar". Hay que decirle a los medios masivos que le tenemos que dar un poco más de bola a esa gente, porque esa gente es el verdadero pulmón.

Deduzco que volverías a elegir la carrera de futbolista...

No sé vivir de otra forma.

¿Qué es lo más importante para seguir y no caer cuando las cosas no se dan?

Tener los pies sobre la tierra siempre, y más perdí, y más gané porque siempre me levanté. Vos hubieses venido hace cinco años y estabas hablando conmigo igual que ahora, y vas a venir dentro de cinco años y vas a hablar conmigo igual que ahora, a no ser que no esté acá pero no soy un chabón difícil de acceder. También pienso que muchas cosas me pasan por ser como soy, no busco contratos millonarios ni viajes a Europa.




¿Tuviste los famosos amigos del campeón?

Sí -duda-...pero ¿sabés qué? vuelvo a lo mismo, yo sigo siendo la misma persona, estoy donde siempre, me junto con los pibes de siempre, es más...si vienen los amigos del campeón me van a sacar todo, porque ni siquiera de eso me cuido, hay un Dios y nos da sombra a todos. Si vienen y me quieren saquear me van a saquear, no me van a tener que hacer nada porque en ese punto soy suelto, te doy todo, siempre te voy a dar una mano, no me voy a fijar si me estás ventajeando o no, si me estás ventajeando ya sé acomodarán las cosas, y así voy y así vivo y así estoy y mis hijos también tienen un techo, tienen su comida, tienen una educación, tengo mi señora en mi casa, creo que no me odia nadie, juego a la pelota en cualquier lugar, confío mucho en la persona que soy.

¿Tu familia?

(Piensa) yo me debo a ellos, yo tengo devoción hacia mi señora, más amor que devoción, es la mujer que me conoce desde que viví en un vagón de un tren, es la misma señora, es la misma mujer.

¿El fútbol?

Oxígeno, así...oxígeno, vida, necesidad...hasta obsesión te podría decir.

¿Atlas?

Caminamos de la mano, crecimos de la mano, sería como un hermano mellizo.

¿Boca Juniors?

Poquito (se ríe), el archi rival...y está bueno tenerlo.

¿River Plate? 

Un sueño cumplido.


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