Por Diego Chacón (@DiegoJoseChacon)

Su carrera inició con una labor social que era requisito para graduarse de bachiller y hoy está en el club más exitoso de los últimos años en el país.

“Sí. En 1998, tuve que hacer esa labor social y, ahí, empezaron mis tendencias a ser técnico. Era jugador de fútbol profesional y, desde muy joven, me gustó la parte de dirigir, analizar, estudiar. Gracias a Dios, me dediqué de lleno a esto. Quemé todas las etapas, pasé por todas las categorías, desde la sub-6 hasta la sub-20, luego, la segunda división. Me tocó dirigir equipos de primera división en crecimiento, que iban de menos a más. Ahora estoy en un equipo grande en el que llegué con el objetivo de que peleáramos campeonatos y lo logramos. Eso es el fútbol, ir paso a paso, momento a momento, estar en el momento justo y saber disfrutarlo. En la vida, todo eso se va dando y yo, como técnico y persona, he ido cumpliendo mis ciclos, mis momentos y no tengo ningún tipo de apuro, apenas tengo 36 años y he vivido muchas cosas en el fútbol, pero esto recién comienza”.

Su paso por la sub-20 del Real Esppor fue muy bueno y muchos de esos jugadores terminaron dando el salto de calidad.

“Muchos de esos jugadores venían del Colegio “San Agustín”. Ahí empezaron y, luego, los llevé al Esppor. Recuerdo que, cuando llegué, unos de los gerentes del club me dijo: “Arma el equipo que tú quieras, pero luego asume las consecuencias”. Yo le dije que no había ningún problema con eso. Hoy el 90% de esos jugadores juegan a nivel profesional en Venezuela, Europa, otros están en el 'Draft' de la MLS y, para mí, es un orgullo haberlos dirigido y que hoy aún puedan vivir del fútbol”.

Michel Ursini contaba que usted es muy creyente de las cábalas. Una vez él no estaba convocado y ya él había saludado al grupo en el camerino y se fue a la grada. Al usted entrar al camerino y no verlo, lo mandó a llamar con el utilero, porque en el partido anterior habían ganado y al primero que usted saludó fue a él.

“Sí, uno tiene varias de esas (entre risas). Las cábalas a veces se vuelven costumbre. Yo tengo varias que hago antes de mis partidos y las disfruto. Muchos creemos en eso, aunque no te hace ni ganar ni perder, pero de cierta manera me da tranquilidad”.       

Antes de Zamora, pasó por Portuguesa y Tucanes, y su salida del 'Portuguesa F.C.' no fue la mejor.

“Estoy muy agradecido con esos equipos, porque me abrieron las puertas en un momento complicado: después de mi salida del 'Esporr', que ya había pasado a ser 'Deportivo La Guaira'. Nunca olvido que, cuando estaba en Portuguesa, el equipo iba octavo, recién ascendido y uno de sus dirigentes me dice: “No podemos seguir octavos, queremos un cupo a la Libertadores”. Yo le dije que no podía darle un cupo a la Libertadores. “Tendrás que irte” fue su respuesta. Dicho y hecho, me tuve que ir. Ese año, el equipo (Portuguesa) descendió, se quedó en primera división por la expansión. Me tocó ir a Tucanes. Agarramos al equipo en la última posición y logramos meternos en ese antiguo octogonal, que daba cupos a Copa Sudamericana, que era del quinto al décimo segundo y, después, recibí el llamado de Zamora. Y, bueno, a este club le debo todo, ya que me dieron la oportunidad de dirigir un equipo grande, de mostrar nuestra capacidad y nuestro talento como cuerpo técnico. Hoy, mañana y siempre seré un agradecido con Zamora, su gente y sus dirigentes.”

Desde que llegó a Zamora, ¿qué aspecto táctico ha priorizado?

“Presionar en todas las zonas del campo de una forma ordenada y, cuando perdemos la pelota, achicar hacia adelante, no hacia atrás, cerrar los espacios y líneas de pase. Me gusta que mis equipos lo hagan. Siempre lo menciono en las prácticas. También, armar triángulos alrededor del poseedor de la pelota, en todos los sectores del campo”.

¿Conversa con algunos técnicos del fútbol nacional, para entender por qué los equipos venezolanos no compiten del todo a nivel sudamericano?

Sí, claro. Con los amigos, con los cercanos converso del tema. Y no es un tema netamente de los técnicos, es bastante complejo. Transcender a nivel internacional conlleva muchas cosas. Acarrea una serie de estudios y preparaciones distintas, porque enfrentas equipos con distinta preparación y fundamentos, con respecto a los equipos locales. Los clubes deben crecer en ese aspecto, para poder afrontar de mejor manera dichas competiciones”.

¿Qué tan importante es el juego sin balón en la actualidad?

“Muchísimo. Trato de trabajarlo bastante, desde la elaboración de triángulos alrededor del poseedor de la pelota en todos los sectores del campo, achicar, reducir los espacios, bloquear las líneas de pase, originar pases laterales y una serie de cosas que hacen que el juego sin balón sea fundamental.”

¿De cuáles equipos y técnicos a nivel mundial influencia su estilo de juego y manera de dirigir?

“Veo mucho el 1-4-2-3-1 de Allegri (Juventus), tomo muchas cosas de él y su equipo. También, me gusta mucho la verticalidad y velocidad para atacar del Borussia Dortmund. Son equipos que me llaman notablemente la atención y trato de implementar ciertos aspectos de su juego en mi equipo. A nivel local, José Hernández y Noel Sanvicente han estado conmigo durante toda mi carrera, en los buenos y no tan buenos momentos. He aprendido muchísimo de ellos. A nivel internacional, trato de ver mucho el trabajo de Marcelo Bielsa, trato de seguir sus conferencias. Justamente, hace unos días, estuve observando la que ofreció en Ámsterdam, donde habló de todos los sistemas de juego. Y, bueno, uno sigue su trabajo, para irse instruyendo cada vez más, ya que, cuando trabajas en un equipo de primera división, no te da el tiempo para asistir, toca hacerlo online.  Yo, una vez a la semana, estoy metido en algo. Converso con diferentes amigos de cuerpos técnicos que están en el exterior. Prepararse / estudiar es muy importante. Yo, cuando empecé como tercer asistente de Noel (Sanvicente), todos los días tenía un cuaderno con todo anotado. Así empecé ya en la primera división y, hoy en día, he formado mi propia identidad”.

¿Por qué el Caracas Fútbol Club ya no tiene la mejor cantera del país?

“Antes, tenía la mejor cantera, con diferencia inmensa al resto, por algo muy sencillo: los demás equipos no tenían cantera. Entonces, los mejores jugadores de cada estado iban al Caracas y claro, ellos respaldaban eso con seriedad, profesionalismo, estructura y trabajo. Por eso, tenían una gran cantera con jugadores foráneos. Después, los equipos fueron creciendo en lo económico, estructural, organizaron sus categorías menores y se empezó a repartir el talento a nivel nacional. Hoy las categorías menores del Caracas no son la número 1. Hay muchos equipos que trabajan muy bien y los han ido superando, porque, ya cuando no tienes ese poder de atracción, se complica un poco más y debes empezar a trabajar otras cosas que llevan bastante tiempo”.

Menotti dijo, en una entrevista, que la gran mayoría (90%) de los futbolistas argentinos no sabe jugar al fútbol, porque no saben interpretar el juego. ¿Usted considera que dicha frase aplique también para el futbolista venezolano?
“Yo no sé si un porcentaje tan alto, pero sí a la gran mayoría de los futbolistas nacionales. No saben interpretar el juego: cuándo pasar, cuándo correr, dónde estar, cuándo hay que dejar de correr y, principalmente, nunca dejar de pensar. Y eso es fundamental, en algún momento, eso mejorará. Hoy nos cuesta demasiado, pero iremos mejorando. Hoy tenemos una selección sub-20 mundialista y una sub-17 que hizo un gran sudamericano y estoy seguro de que esos jugadores tendrán una evolución tremenda y llegarán a la selección absoluta con una interpretación del juego más acorde, la cual nos ayudará a crecer como país futbolístico en ese aspecto".

Todos los semestres, Zamora pierde jugadores muy importantes en el funcionamiento del equipo y, cada vez, juegan más jugadores jóvenes en el lugar de los que se van.

Primero tengo que agradecerle a esos jugadores por la disposición para aguantar tantas horas de trabajo. En mi cuerpo técnico, nos esforzamos por darles un trabajo distinto, el cual haga crecer al futbolista y, así, cuando les toque jugar en la primera división, se adapten fácilmente y puedan ser considerados como jugadores habituales. Hoy tenemos una de las nóminas más jóvenes del país entre los equipos que pelean el campeonato. Leí una entrevista que ofreció un directivo de otro club del fútbol nacional que decía que los juveniles juegan por obligación. En Zamora, juegan porque tienen la capacidad para hacerlo. Makoun jugó en Copa Libertadores, porque tiene la capacidad para hacerlo; Ronald Hernández, Pinto, que son jugadores de 18 y 19 años; Sosa y Gallardo, que recién alcanzan los 20 años; Luis Melo tiene 23 años. Tenemos un plantel bastante joven, pero no lo veo como una limitante. Estoy bastante tranquilo y confío en que estos jugadores van a hacer un gran papel siempre que les toque jugar”.

¿Cuál es su balance desde su llegada a Zamora?

“Ha sido un ciclo exitoso. No solo hemos ganado títulos, hemos clasificado a tres torneos internacionales. Trascendimos en uno de ellos. Se han traspasado 3 – 4 jugadores a buenos equipos del extranjero. Estamos estables económicamente, fuertes dirigencia y deportivamente, y, para un club, no debe haber algo más importante que eso. Todo eso siempre con planteles muy modestos, muchos juveniles y lo hacemos por convicción. Ellos demuestran día a día que están para jugar. Yo les digo, a los jugadores 'grandes', que la jerarquía no es por la edad que tengan, esa la muestras en el campo. Les pongo el ejemplo de Neymar, que con menos de 25 años es capitán de Brasil y se echa el equipo al hombro. Por eso, jugador joven que considere que está para jugar, lo va a hacer, sin importar si debe ir al banco algún jugador 'grande' en edad. Primero, porque responden y, segundo, porque hemos creado una sana competencia dentro del grupo”.

¿Por qué se fueron Manco y Peña y qué tan difícil fue suplirlos?

“Temas netamente extra deportivos. Conmigo se fueron muy bien y, lamentablemente, tuvieron que irse. Fue muy difícil suplirlos. Ángelo se estaba adaptando al funcionamiento, Manco iba a ser el diferente, de eso estoy seguro. Pero bueno, ahí están los 'Sosita', los 'Gallardo' que asumieron el rol protagónico y hoy vamos a trabajar mucho con ellos, para que terminen de explotar sus capacidades”.

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