Hovannes Marsuian (@HMarsuian_)

Hace 628 días, inició la preparación para un sueño que se consiguió en Ecuador hace unos meses, el Mundial Sub-20, donde Venezuela trabajó con una generación esperanzadora e ilusionante. En el Sudamericano Sub-20 2017, la Vinotinto demostró tener una de las mejores plantillas del continente; pero lejos de poseer el mejor fútbol.

Los niños que prefirieron el balón de fútbol por encima del bate de béisbol iniciaron su viaje por Corea del Sur para participar en el Mundial Sub-20, donde en el primer partido vencieron, cómodamente, a una gran selección como Alemania. La cuestión es, ¿cómo lo consiguieron?

1.   Orden táctico. La concentración y la fuerza mental hace que la estructura defensiva de Venezuela destaque, sobre todo porque, como demostraron en el Sudamericano, es difícil que el rival tenga ocasiones de gol.
Línea por línea, la Vinotinto demostró organización táctica, principalmente por la pareja de centrales (Ferraresi-Velázquez) y la pareja del mediocampo (Yangel-Ronaldo Lucena).

2.   Presión alta. Recurso que originó ocasiones de gol para Venezuela, ya que se dejó a Alemania, contantemente, con pocas opciones de pase en la salida del balón. Ejemplo: Ronaldo Peña en la jugada del 1-0.

3.   Fútbol con sentido después de la recuperación. O un intento. Venezuela mejoró a comparación a los partidos del Sudamericano; ya que el futbolista venezolano no corrió sin inteligencia después de recuperar el balón, sino buscó juntar líneas para ser vertical y generar, con Ronaldo Lucena, Yangel Herrera (algo impreciso) y Yeferson Soteldo, para después conseguir los desmarques de Adalberto Peñaranda, Sergio Córdova y Ronaldo Peña. El 2-0 es fruto de la movilidad.

4.   Juego asociativo. O bueno, un intento. Al principio le costó; ya que existió poca elaboración ofensiva y la mayoría de construcciones llegaron en la banda derecha con Sergio Córdova – quien aportó mucho al colectivo apoyando y desbordando – y Ronald Hernández. En el segundo tiempo, Venezuela fue otra, con sus futbolistas de buena técnica y la movilidad para crear espacios. Como se explica en el punto anterior, juntó líneas y rivales, para después abrir, atacar y desbordar zonas.

Sin embargo, hay muchísimos elementos por mejorar, sobre todo del último punto, ya que la elaboración colectiva ofensiva debe potenciarse, principalmente porque cuenta con futbolistas capacitados. Aunque, contra Alemania demostraron que se está construyendo el camino.


Es cierto que Venezuela no enfrentó a la mejor Alemania, lo aprovechó y atacó sus puntos débiles y limitados; sin embargo la victoria emociona. Soñar es gratis, pero todo con calma. El camino es largo. Dudamel y sus futbolistas deben mejorar partido a partido su fútbol colectivo y tener la misma mentalidad competitiva que poseen desde hace 628 días.  




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