Víctor Grao (@VictorGrao)



Atlético de Madrid – Real Madrid. Inter – Milán. Manchester City –Manchester United. Boca Juniors – River Plate. Flamengo – Fluminense. Barcelona – Emelec.

Todos estos partidos tienen una similitud: derbis jugados entre equipos de la misma ciudad. Al disputarse, se paraliza todo el estado para ver a estos dos, sin importar el lugar en la tabla de posiciones. Pasar de un equipo a otro o vestir las dos camisetas podría resultar de traición; pero no siempre es así. Christian Alemán, jugador de Barcelona de Guayaquil, tuvo un pasado reciente en Emelec. Hoy día, este extremo año 96 busca consolidarse en el “Coloso de América”.

Sus interesantes movimientos lo han convertido en un jugador a destacar y para ver de manera minuciosa. Tanto como extremo, como de volante “10” aprovecha su zurda prodigiosa para quitarse rivales. Además, sus diagonales abren espacios para que los laterales incursionen en ofensiva.
Para lograr su rendimiento que lo ha llevado a ser uno de los jugadores más interesantes de la actual Copa Libertadores tuvo que bajar 4 kilos al llegar al Barcelona SC, además de tener una adaptación en reserva

La falencia del extremo radica en su inconsistencia. Desde su debut en 2013 con Emelec, ha jugado tan solo 857 minutos en primera. Es decir, menos de 250 minutos por año, situación que hace pensar que la madurez no ha llegado a él.

Aun así, tuvo un segundo aire. Al ser dejado libre por el equipo eléctrico, pasó por la Primera B de Ecuador. Primero con Manta y Después con Deportivo Quito, equipo con el que explotó en segunda.

Hay que recordar que es año 96. Aún le queda un largo libro por escribir y sus actuaciones en Copa Libertadores han sido un check importante en su corta carrera.

Alemán busca la recepción del balón con ventaja sobre su oponente. Es decir, intentar que el control orientado sea favorable para que su velocidad le juegue en contra al marcador. Rara vez se le ve cayendo por la banda. Al jugar por el costado derecho, incursiona en diagonales hacia el centro.



Pero no todo son movimientos ofensivos. Alemán se ha destacado por poder acompañar también al lateral de turno. Ayuda en zona defensiva y tiene recuperación, como podemos observar en la imagen. Esta faceta fue pulida en la filial de Barcelona. Al llegar al club, se le comentó que el orden y las recuperaciones en defensa eran imprescindibles para consolidarse en el primer equipo. Hoy día lo hace.



Gracias a su vertiginosidad, el ex Emelec puede hacerlo de volante 10, como también cruzarse desde el costado derecho hacia el centro cuando el balón está por la banda derecha. Esto le permite ser un jugador más para las asociaciones, en la búsqueda de la superioridad numérica.




Alemán ha aprovechado las lesiones de sus compañeros y suspensiones para dar sus primeros pasos en “el ídolo”. Pasos que ha ejecutado de manera firme y se ha mostrado como pieza importante del club ecuatoriano.
Su fútbol es una de las apuestas más importantes de Barcelona SC. Le hicieron un contrato multianual de 5 años para consolidarse en el club.



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