Víctor Grao (@VictorGrao)

La vida da vueltas, al igual que el fútbol. Decía Jorge Valdano: “El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”. Y sí que es así. De hecho, para Néstor Canelón a sus 16 años siquiera formaba parte de algo importante. Al igual que muchos tantos en Venezuela, inició de beisbolista: “Yo de chamo jugaba pelota, era buen pelotero. Era muy chiquito para esos grandes peloteros que medían 1.80”, cuenta.

Canelón dio un viraje a su vida. Peleas con sus padres por el deporte a practicar lo hicieron tomar el rumbo del fútbol a una edad poco común, para después profesionalizarse y ser estrella en su club: el Deportivo Anzoátegui, así como conseguir firmar un contrato con una agencia de representación de futbolistas: Dynamo Sports Agency (DSA).

“Yo de pequeño tuve peleas con mi papá y mi mamá porque me quería salir del béisbol para jugar fútbol, hasta que un día un amigo vino y me dijo para ir a jugar al círculo militar a probar”, relata. Tanta era su pasión por el deporte rey que la primera vez que jugó marcó 7 goles.

Su salto al profesionalismo lo dio con UCV en segunda división. Era el juvenil de la regla: “Me acuerdo que me recibió César Moreno. En UCV duré 3 meses. Yo comencé a jugar sub 20. Era categoría sub 18, pero jugaba sub 20. Tres meses después comencé a jugar como juvenil en segunda”, recuerda. Además, iba con un peculiar look a los entrenos: “En UCV me secaba el cabello, tenía el cabello malo. Siempre iba así hasta que se me quitó”.

Al igual que muchos otros jugadores que finalmente no debutaron en el Caracas FC (Arquímedes Figuera, Yeferson Soteldo…), Néstor Canelón probó y estuvo con el Caracas en su equipo filial: “Yo le marqué gol al Caracas, pero nunca me llamó. Fui a hacer las pruebas con el equipo. Estaban probando 95 (año de nacimiento) y yo era 91, pero pude quedar en la segunda. Metí como 5 goles y 5 asistencias. Ahí fue cuando comenzó todo”, dice.

Su proceso de escalada fue rápido, tuvo su primera convocatoria con Ceferino Bencomo: “Me subieron a la primera el último mes y no me pusieron a debutar. Había puro nivel. Estaba Renny, Chiki Meza, Hinestroza, Baroja… Puros jugadorazos”.




Explosión y problemas

Canelón llegó al Deportivo La Guaira casi “regalado”, para hacer bulto, según sus palabras. Francesco Stífano lo hizo debutar en primera: “La temporada comenzaba en agosto y me tenían negreado. Me habían dicho que me darían de préstamo, me quería un equipo de segunda, pero yo no me fui. Cosas de Dios, se lesionó Charlys Ortiz, se lesionaron todos y entré en la convocatoria”, recuerda.

“El primer partido que jugué fue en septiembre en Valera contra Trujillanos. Di asistencia para empatar el juego. Desde allí jugué todo hasta que me lesiono”, menciona.

Luego de que Stífano se fue, comenzaron los problemas a base de una lesión: “Llegó Leo González. Yo tenía el metatarsiano roto. Me infiltraba para jugar. Me dormía el juego, hasta que tuve un esguince que se me abrió mucho y me tocó operarme”, lamenta.

“Yo me hice las placas, todos mis trámites. En aquel entonces la operación costaba 150.000 bolos, en ese tiempo era mitad de sueldo de Renny. Iba a esperar que me operaran. Me lesioné en septiembre y yo sentado: “¿Cuándo me van a operar? Y nada…”

Néstor iba a todos sus entrenamientos, hablaba con el Gerente de La Guaira y nada: “Hasta que le jale tanta bola al doctor que me operó gratis”, dice.

Por su inconformidad, habló con La Pizarra del DT para contar el hecho del tiempo sin poder operarse. Sus declaraciones le valieron una sanción económica: “En ese tiempo yo ganaba 20.000 bs y me quitaron más de medio sueldo por dar declaraciones negativas del club”, dice. Además, querían botarlo del club, pero no se fue porque no quería que eso manchara su currículum.



Petare y Danz

Luego de su salida en mayo, Canelón permaneció en primera división. Petare lo acogió: “Me fui con John Giraldo. Lo conocí en el Caracas B. Le debo mucho a ese tipo. En el Petare me fue muy bien. Hice 5 goles, varias asistencias y de ahí me fui a Anzoátegui”.

Giraldo fue un técnico muy importante, con el que explotó como jugador, pero a Larcamón (actual DT) también le ha enseñado mucho: “A Nicolás le agradezco porque es otro nivel, son fases decisivas: competencia internacional, octogonal”, cuenta.

En su paso por el fútbol ha jugado de volante, de 8, de delantero, de lateral… Y su evolución llegó a un punto tope donde hablar de profesionalismo es meritorio en él: “Ese partido contra Huracán me di cuenta de todo lo que soy. Uno se da cuenta de lo que es cuando llega un momento y lo hace. En ese momento me di cuenta. A partir de ahí no soy el chamo, soy el jugador, soy el tipo”, recuerda.

Canelón es un jugador que ha vivido un proceso de mejora notoria. Con Deportivo Anzoátegui demostró su valía como futbolista. La potencia en sus pies es desarrollada jornada a jornada y en La Pizarra del DT fue tomado en cuenta.




Preguntas varias:

ÍDOLO

“Yo no tengo ídolos. Mi ídolo es Dios. Pero a jugadores que respecto mucho porque creo que han hecho algo diferente en el fútbol venezolano, no creo en mirar a ningún jugador que no tenga mi pasaporte, quien más yo veo su juego y me enamoro cada vez que lo veo es al “Lobo” Guerra”

JUGADOR MÁS DIFÍCIL DE PASAR

Algún defensa que he enfrentado que sean muy muy buenos… Jóvenes puedo nombrar a Edwin Peraza, Cabezón López porque ya me conocía.

ESQUEMA FAVORITO

No soy enfermo de ver fútbol, no me gusta verme un partido. Soy amante de los resúmenes. Un esquema que pueda decir que me encanta es el 4-2-3-1.

CLUB FAVORITO EN SU JUEGO

A mí me encanta como juega la Juventus. Me encanta como juega Atlético Nacional. Aquel Atlético Nacional que ganó la Libertadores la seguí completa.


Acá me gustó el Zamora de Chita. Tenía a Murillo por un lado, a Juan Falcón y Pedro Ramírez estaba en un buen momento. Creo que ese equipo era más colectivo que el Zamora de Francesco (Stífano) que vivía más de las individualidades.

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