Por: Sebastián San Miguel (@Sebas16san)

21 de diciembre de 2016. Se celebró el sorteo de la, hasta entonces, Copa Libertadores de América (por patrocinio le añadían el Bridgestone). Hasta que la Conmebol dio a conocer el nuevo nombre: Conmebol Libertadores Bridgestone. Haciéndolo una especie de trabalenguas. Mantuvo el mismo formato que las otras copas con el añadido de tres fases previas a la ronda de grupos.

Asimismo, en el sorteo de la Copa Sudamericana, también cambiaron el nombre a: Conmebol Sudamericana, siendo un poco más decente el nombre, sin embargo mantuvo su formato de eliminación directa, solo que los equipos brasileños y argentinos debían de iniciar desde la primera fase.

Conmebol es consciente que se necesita lavar la cara al fútbol sudamericano y en general, es por eso que el cambio de nombre y logotipo no es más que la representación externa de lo que por dentro se está haciendo, sin embargo, hay una verdad. Al menos el nombre Conmebol Libertadores Bridgestone no pega. Muy largo y hasta suena plagiado (¿alguien dijo UEFA Champions League?). Actualmente ya estamos en la última fase previa, y por suerte, el cambio de nombre no afectó en la calidad y pasión que esta representa y seguirá representando por los años siguientes. El único palo, administrativamente hablando, es lo que ocurrió con Atlético Tucumán y el papelón de llegar tarde y usar indumentaria prestada en el torneo más prestigioso a nivel de clubes de Conmebol.

Por otra parte, la Conmebol Sudamericana, me parece un nombre sencillo y no muy forzado, hasta pareciese que nunca hubieran cambiado el nombre. La copa recién comienza a finales de febrero con el gran reto de potenciar la Sudamericana, hacerla atractiva tanto para los espectadores como para los clubes. Hay equipos históricos en esta nueva edición como: Corinthians, São Paulo, Independiente, Alianza Lima, etc. Y eso sin contar los equipos que vendrán de la Conmebol Libertadores haciendo que a partir de la segunda fase se aseguren muy buenos partidos.


En general Conmebol está haciendo un esfuerzo por llevar al fútbol sudamericano a nivel de clubes al lugar que antaño tuvo, en aquellos grandes equipos de los 60, 70 y 80. Hay mucho que trabajar y si es posible la Libertadores debería tener un nombre quizá más llamativo e imponente como lo ha sido a lo largo de sus casi ya 60 ediciones. Se vienen cambios, se viene una nueva Conmebol tanto Libertadores y Sudamericana. Que ruede la pelota. 

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