Diego Sancho (@SanchoDiegoo)

La línea de tres centrales y su popularidad en Europa es más que evidente. Vemos que es el dibujo predilecto de Conte en el Chelsea y la Juventus de Allegri tiene este posicionamiento táctico como variante de su idea central. A ambos equipos les va muy bien con este sistema y es normal que se piense que esta es la fórmula del éxito. 

Pero no es así. Admitirlo sería pecar de saltarse una serie de complejidades ineludibles. Tampoco es una cuestión italiana. Sí, el catenaccio era algo asó como un 1-3-3-3, con tres centrales y un líbero. Hoy se ha invertido la ubicación de ese jugador; de despejador nato a mediocentro, del otro lado de los defensas. 

Sevilla - Football tactics and formations

Hay que acotar que el 3-4-2-1 de Sampaoli no era el norte de su proyecto. A partir de los jugadores disponibles surgió la idea, y su  efectividad ulterior. El uso de tres centrales en el fondo reacciona al hecho de que no supo contener a sus rivales por los costados. Sus primeros partidos en España eran de muchos goles, Sevilla atacaba bien, pero le llegaban al arco con frecuencia. De modo que la medida busca blindar al equipo cuando no tenga la pelota, con patrones ofensivos de por medio para saber qué hacer al recuperarla.

Naturalmente, el más beneficiado de este cambio es Steven Nzonzi. El francés, pese a ser el único mediocentro, puede estar  tranquilo teniendo a tres centrales a sus espaldas. Esto le ayuda a acercarse a los jugadores de ataque, con los laterales abiertos en cada banda, casi como interiores. Cuando Nzonzi lleva la pelota, Sevilla cuenta con un gran volumen de juego porque la estrategia es rodearlo con múltiples opciones de pase. Con esa fluidez de juego en la mitad de la cancha, en sociedad con agitadores como Nasri o Vitolo, provocan caos en las líneas de sus rivales.

El trabajo de los centrales, más allá de potenciar a Nzonzi, es de apoyar a los laterales y formar el 2x1 en las bandas. Cuando Mariano o Escudero salen a achicar en los costados, Mercado y Rami respectivamente suelen adelantarse para restarle espacio al rival por su flanco. Sampaoli ha tejido una telaraña de manera que en cada sector de la cancha haya coberturas y apoyos; tanto para presionar como para replegarse.

El ex seleccionador de Chile sabe que en el fútbol no solo se hace daño con la pelota, también se puede evitar sufrirlo. Tener el balón implica no defender, y en su modelo de juego la idea de la recuperación inmediata tras pérdida es casi un dogma. De modo que la posesión es la idea madre de su juego.

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