Diego Sancho (@SanchoDiegoo)


Existe el prejuicio de que los delanteros altos son buenos cabeceadores por defecto. En el fútbol, específicamente, no es así. Que el balón ruede por la grama es una cosa, pero para saber dónde va a caer y alcanzarlo primero que el rival hay que ser astuto; no solo alto. Por suerte para Atlético Nacional, Hernán Barcos es alto y muy inteligente.

Es conocido como el pirata, cuando anota gol se tapa un ojo y alza un puño, simulando un parche imaginario. Ha navegado tanto por el mundo del fútbol que ha militado en tres continentes y Colombia será el quinto país sudamericano en el que juegue. Sin duda esto habla de que no ha conseguido estabilidad, pero deja una estela de excelentes referencias en varios de sus clubes anteriores. Incluso Alejandro Sabella le hizo debutar con la selección argentina en el 2012.

Hernán Barcos queda bien como el fichaje lujoso que se permite el campeón del continente para lucir el título. Lo de pirata no quiere decir que tenga pata de palo, logra unas definiciones ortodoxas de cara al arco. Es capaz de unos gestos técnicos impresionantes en cada gol. En Brasil, un país que le da mérito a la técnica, fue muy querido en Palmeiras y Gremio porque su juego es colirio balompédico puro. Quizás sea más circense que efectivo, pero eso también depende de los que lo acompañen.

El pasado reciente de Barcos en Vélez Sarsfield no fue muy destacado. Seguía haciendo sus característicos golazos, pero quizá con menos plasticidad y frecuencia. Los de Liniers tuvieron un torneo poco positivo, costó trabajo hacerle llegar buenos balones. Cabe acotar que es una referencia ofensiva que difícilmente salga del carril del central y no es muy de retroceder a ofrecerse como pase a los volantes. Es el típico delantero centro clásico que está en extinción

El fichaje de Barcos llama la atención porque no va en línea con lo trabajado anteriormente. El juego de posición practicado por Osorio y conservado por Rueda es un modelo en el cual lo importante es que haya llegada al área desde cualquier parte del frente de ataque. Sin embargo, para su práctica hace falta que el tren ofensivo avance unido. En ese contexto el ex Vélez puede distraer marcas o sorprender.

Si a algún fanático verdolaga le suena el nombre de este trotamundos, quizás es porque Barcos le hizo este gol Atlético Medellín en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2014.

Publicar un comentario