Luis Ortega (@Luisger94)

La noticia llegaba de repente, claramente inesperada. “Desapareció el avión”. A los pocos minutos, se leían cosas como: “El avión se estrelló.”, “Hay heridos.” Todo cambió tan rápido, era como sacado de una película. Empiezan a llegar a la mente vagos recuerdos de noticias o frases que tienen que ver con Manchester United, Torino. ¡Imposible que se repita! Se hace oficial la noticia, los números que no queríamos oír. Era increíble, en el sentido más literal de la palabra, algo inverosímil. Aún la mayor parte del mundo dormía.

Nada mejoró al amanecer. La noticia empezaba a volverse viral. De la noche a la mañana, todos nos transformamos en hinchas fieles del Chapecoense. Todo cambió; hinchadas, barras bravas, rivalidades, violencia, dinero, copas, la final, todo, absolutamente todo pasó a un segundo plano, por primera vez en mucho tiempo, en el entorno del fútbol reinó la unión.

La tragedia se volvió algo especial y único. Empezaban a llegar mensajes de todos los equipos alrededor del mundo; River y Boca, Barcelona y Real Madrid, Manchester United y Chelsea, todos con el mismo fin: ofrecer deseos de fuerza y todo lo que fuese necesario para ayudar a un equipo que no merecía lo que le había ocurrido.

Los deseos de esperanza y apoyo pasaron a convertirse en acciones. La más magistral, sin duda alguna, el pedido por parte del Club Atlético Nacional a la CONMEBOL, de que el club brasilero fuese galardonado con el trofeo y el título de Campeón de la Copa Sudamericana 2017. Un torneo el cual además, el equipo colombiano ya había intentado conquistar en 2 ocasiones anteriores, en las cuales lograron llegar a la final, perdiendo ambas.

Acto seguido se pronunciaron los clubes brasileros. En otra inmensa muestra de solidaridad, pidieron a la federación del mencionado país que el Chapecoense no pudiese descender de categoría en los siguientes 3 años. También ofrecieron ceder jugadores al “Chape”, acción a la que se sumaron clubes alrededor del mundo como Benfica, Racing, Boca Juniors y San Lorenzo. Como muestra final, los clubes brasileros dejaron a un costado  su preciado escudo y lo sustituyeron por el del Chapecoense en sus redes sociales.


Foto Cortesía: @JuezCentral


El Paris Saint Germain optó por donar 40 millones de Euros al club para que este pueda lograr resurgir, acción a la que se unieron 2 de los clubes más poderosos del mundo; Real Madrid y Barcelona donarán todo lo recolectado en la taquilla del Clásico, el partido más visto en el fútbol de clubes, al Chapecoense. Cristiano Ronaldo también donará 3 millones de Euros para el grupo de familiares que se vieron afectados en esta triste situación.

Entre otros de los actos como símbolo de apoyo al club sudamericano, equipos como el Racing, en Argentina, llevarán el escudo del Chapecoense impreso en su camiseta en su siguiente partido. A su vez, el Palmeiras utilizará la camiseta oficial del Chapecoense en su próximo encuentro.

Muchos monumentos emblemáticos alrededor del mundo se pintaron de los colores del Chapecoense como muestra de solidaridad, entre ellos se encuentran la Torre Eiffel, el Cristo Redentor, El Obelisco de Buenos Aires, el Palacio de Gobierno de Paraguay, el Monumento a la Revolución, el Ángel de la Independencia y el Salón de la Fama en México. También, estadios como Wembley, en Londres, el Allianz Arena en Múnich, el British Columbia en Vancouver, el BBVA Bancomer en Monterrey, entre otros.


                                                                                                         Foto Cortesía: @JuezCentral

No hay duda alguna que Chapecoense se ha convertido en un grande del fútbol mundial. Todos, desde hoy, somos un hincha más de un club que nos dejó numerosas lecciones de vida. Un equipo que estando abajo teniendo nada, en la 4ta división de Brasil, llegó a lo más alto, a tan solo un paso de conseguirlo todo. Pero apartando lo deportivo, ¡Gracias! Y mil gracias más, por demostrarnos, tras estas acciones de solidaridad y apoyo, que el fútbol sí nos une a todos. Que no existe violencia ni corrupción en este deporte que pueda más, o sea más grande que el amor por unos colores, que la alegría de alcanzar la gloria o que el  compartir que el fútbol nos regala semana tras semana. Que ese dolor, y a su vez solidaridad, que muchos compartimos, no sea más que una muestra de que por muy malo que sea el momento, de que por muy difícil que sea alguna situación en cualquier parte del mundo, el fútbol siempre estará ahí para unirnos como hermanos. Hoy, gracias a ustedes, nuestros nuevos héroes, todos somos fútbol otra vez. ¡Hoy, mañana y siempre, todos somos Chapecoense!



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