Rubén Guerrero (@RubenGuerreroA)

Es un día especial para el América y su afición. Festejan su centenario. Es, sin duda, el equipo más ganador en la historia del futbol mexicano, lo avalan sus 12 títulos a lo largo de 100 años de vida; por esencia, en este cuadro se exige siempre lo más alto en todo sentido. Las apodadas Águilas deben tener a los futbolistas más caros, los mejores en su posición y por supuesto, la contienda cotidiana por el cetro del campeonato. Ése es el equipo más temido en la Liga Mx.

Y si bien se puede hablar de sus logros y cetros en vitrinas, en los últimos años, América ha representado también un par de desgracias lejos de las canchas y alguna injusticia futbolística, que sin duda, se recuerdan en un día especial como este 12 de octubre. No todo es miel sobre hojuelas. En el vigente Apertura 2016, marchan en el sexto sitio de la clasificación, con 19 puntos y aspiraciones de Liguilla, pero remontémonos a sus momentos oscuros.

Hace un par de años, en el Apertura 2014, luego de varias dudas iniciales sobre el planteamiento de su equipo, Antonio Mohamed consiguió darle el título 12 al América, el que lo ponía por encima de Chivas –con once–, su acérrimo rival. El torneo culminó con unas Águilas desbocadas, que utilizaban el control de la pelota como principal arma de su juego y que se apegaba a la historia del club. Sin embargo, con todo y título, la directiva, por desacuerdos de ideas, despidió al timonel.

Se le recuerda, con el trofeo en la mano, y a minutos de que culminara la Final, a Mohamed y un lapidario discurso: “Llegué al título, pese a todas las dudas; aquí les dejo el trofeo y me llevo mi dignidad”. La afición repudió su salida y le exigió a la dirigencia que comanda Ricardo Peláez explicaciones, que desde luego no hubo. En relevo del ‘Turco’ arribó Gustavo Matosas, el uruguayo. Versiones indicaban que incluso con la posibilidad de ser campeón, los altos  mandos ya negociaban el relevo del entrenador argentino.

A mediados de julio del 2013, luego de un nuevo campeonato de Liga –El Clausura de aquel año–, Christian Benítez, delantero y goleador del América, partía de la institución, para fichar por El Jaish de Qatar. En tierras árabes, el ecuatoriano sufrió una peritonitis mall atendida, todavía sin entrenarse con su escuadra, y en medio de cierta incertidumbre. Su cuerpo regresó a México y América se volcó en varios homenajes. El ‘Chucho’ había sido ídolo para la afición, triple monarca anotador y referente en ofensiva.

Tres años y medio antes, a inicios del 2010, algo similar sucedió con América. En ese entonces, Salvador Cabañas, su máximo exponente en ataque fue víctima de un atentado en un bar, en la Ciudad de México. Chava se enfrentó a un presunto delincuente y el segundo le disparó en la cabeza. El guaraní se vio imposibilitado para seguir en activo y fue casi un milagro que siguiera convida. Su caso le dio la vuelta al mundo y los de Coapa volvieron a ser noticia.    

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