Por: Luis Suárez (@Luije77)

La ambición marcó la vida de Simón Bolívar. El héroe de, prácticamente, toda la Independencia sudamericana tuvo deseos que lo llevaron a tomar decisiones individualistas, pero también cruciales en el desarrollo de un continente eternamente sujeto a decisiones foráneas. El sueño del Libertador siempre fue la unión de las naciones al sur de América. Contradiciendo a sus pares y dando muestras claras del poder que tuvo, constituyó la Gran Colombia en 1819. Sin embargo, tuvo que esperar su consolidación hasta 1821, luego del congreso de Cúcuta.

El terreno del conglomerado político abarcó sectores de Panamá, Colombia, Ecuador y Venezuela. Sin embargo, solo 10 fueron los años que soportó el intento de gigante continental. De continuar en nuestros tiempos, la Gran Colombia tuviese cuatro Copa Libertadores en su haber (Atlético Nacional x2, Once Caldas y Liga de Quito), dos Copa Sudamericana (Liga de Quito e Independiente Santa Fe), una Copa América (2001), el máximo goleador fuese Luis Tejada (con 43 goles) y el jugador con más apariciones sería Iván Hurtado (168 partidos).

Antes de continuar, aclaro que no soy el más pro Bolívar de los nacidos más al sur del sur. Sin embargo, reconozco la importancia histórica de quien murió en Santa Marta. A continuación, se presenta una alineación imaginaria con jugadores pertenecientes a las naciones mencionadas:

Esquema 4-2-3-1

Guardameta:

David Ospina: Al ser comparado con sus contrincantes, el exportero del Niza es el de mayor talento y actualidad. Jugar en la Premier League es sinónimo de garantía de rendimiento.

Lateral derecho:

Roberto Rosales: El salto de Rosales a un equipo grande o superior al Málaga se ha demorado por el estigma que tienen los jugadores venezolanos en el fútbol mundial. No tiene rivales, más allá de que Santiago Arias tiene un tremendo margen de crecimiento.

Central derecho:

Arturo Mina: Tras una gran Copa Libertadores, dio el salto a un equipo grande de la región. Llegó en un muy buen momento para la Selección de Ecuador, sobre todo teniendo en cuenta la necesidad de renovación en una zona del campo complicada.

Central izquierdo:

Jeison Murillo: Un talento natural para la anticipación y el corte lo hace uno de los mejores centrales latinoamericanos. Ha venido creciendo prudencialmente, y mucho más estando en el Calcio.

Lateral izquierdo:

Walter Ayoví: Un histórico que no pasa de moda. El temple de Ayoví y su espectacular golpeo de balón lo tienen, aún, como titular en la Selección a sus 37 años.
Volante central:

Tomás Rincón: El capitán de Venezuela es un guerrero que no da balones por perdidos. Son muy pocos los partidos en los que juega a bajo nivel. De los mejores en su posición en Sudamérica.

Volante mixto:

Chistian Noboa: Otro capitán en la alineación, pero esta vez de Ecuador. La solidez y la clase de quien ha explotado en el fútbol ruso son necesarias en cualquier alineación.
Volante por derecha:

Juan Pablo Añor: Elegancia e inteligencia pura. Sabe a qué ritmo jugar y cuando soltar el balón. Piensa más rápido que el resto y eso lo hace estar en otro nivel. Jugadorazo.
Volante por izquierda:

Jefferson Montero: El regate y la velocidad de Montero rompe cualquier esquema. De esos extremos que ya no salen para completar el álbum, es una pieza exquisita para romper esquemas contrarios.

Volante “10”:


James Rodríguez: El mediocampista colombiano del Real Madrid tiene magia en sus botines, independientemente de pasar por un momento de subidas y bajadas bajo las órdenes de Zinedine Zidane.

Delantero:


Carlos Bacca: La humildad y perseverancia del atacante rossoneri se cuantifican en goles. Es un depredador que muy pocas veces perdona de cara al arco. Sinónimo de gol. 

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