Juan Cruz Vigliero (@JCVigliero


Barovero, Mercado, Balanta, Mammana, Vangioni, Pisculichi, antes Funes Mori, Pezella, Sanchez, Kranevitter, Rojas, Teo y Cavenaghi fueron los jugadores que abandonaron River Plate en los últimos catorce meses. Fueron la base del equipo campeón de Marcelo Gallardo que logró entre cosas, lo que nadie había logrado; ser el campeón vigente de las tres competiciones a nivel sudamericano: como lo fue en el 2015 cuando obtuvo  la  Sudamericana 2014,  Recopa y Libertadores 2015. Formaron el equipo que logró cortar el maleficio del club a nivel internacional de 17 años.

Bajo la dirección técnica de Gallardo conformaron un equipo que quedará en la memoria del futbol sudamericano.  Juego asociado, una defensa muy sólida, agresividad,  gran manejo de la pelota parada y lo más destacable e envidiable por cualquier equipo que intenta salir campeón: era un equipo que contaba con una mentalidad muy fuerte. No importaba si le convertían rápido un gol o si despilfarraba algunos otros. Se sabía que iban a revertir el marcador.

Pero la grandeza y exigencia de un club como River no permite quedarte en el recuerdo. Asimismo, la auto exigencia propia de una persona de mentalidad ganadora como Marcelo tampoco. El conjunto millonario afrontará este semestre la difícil tarea de reinventarse, y volver a ser. De intentar volver a consagrar y formar un equipo como aquel que pasará hace muy poco. Para ello, estamos en condiciones de afirmar, por lo visto a lo largo de los amistosos de pretemporada, lo que declarara ante los medios el propio DT y principalmente por el último partido por  Copa Argentina, que el técnico piensa el nuevo River en un esquema de 4-2-2-2. Vayamos parte por parte analizando con qué plantel cuenta Gallardo.

De ese gran equipo, apenas quedaron en el club pocos soldados como Ponzio, Maidana, Mora y también se podría agregar a Lucas Alario, quien fuera parte vital en la obtención de  la Copa Libertadores. Sobre ellos debería y va a apoyarse el DT para intentar volver a posicionar a River en lo más alto de Sudamérica.


El “Muñeco” fue muy contundente a fines del semestre pasado cuando  confirmó al juvenil Augusto Batalla como el responsable de ocupar el arco de River para este semestre. A pesar de que Barovero dejó una vara muy alta, existe plena confianza  por parte del cuerpo técnico en las condiciones del joven arquero para ocupar tal puesto. Si River no logra recuperar su solidez defensiva, seguramente este semestre tenga mucho trabajo y muchas oportunidades de devolverle la confianza al cuerpo técnico en la cancha.

A continuación, encontramos a Maidana como líder indiscutido de una defensa que debe recuperar cuanto antes ese funcionamiento que le permitía al equipo millonario defender casi en mitad de cancha y también sumar mucho en ataque a sus laterales, sin sufrir tanto los contragolpes. El DT deberá optar entre Mina y Luciano Lollo (cuando se recupere) para ver quién será el acompañante de Jonathan que juegue de segundo marcador central. En cuanto a los laterales, Casco (con el juvenil Olivera al acecho) y uno de los nuevos refuerzos Jorge Moreira (con Camilo Mayada como una de las posibles variantes) deberán sumarse siempre que puedan para ser alternativas de ataque pero obvio, sin descuidar el aspecto defensivo. Ambos deberán lograr que no se extrañe ni a Mercado ni a Vangioni.


En cuanto al rearmado de la zona del medio, podemos dividirlo en dos. Respecto al doble cinco que tendrá como funciones principales la marca y el primer pase, será comandado por Leo Ponzio, quien fue nombrado como nuevo capitán y es el caudillo que todo equipo necesita tener en su mediocampo para aspirar a lograr cosas importantes. A sus ya 34 años y con varias batallas disputadas, Leonardo tendrá la tarea de ordenar una zona de la cancha donde  probablemente a su lado comience jugando un volante con más juego y más llegada al área como  Ignacio Fernández (con Iván Rossi y Nicolás Domingo como primeras variantes. Más atrás corre Joaquín Arzura). Ambos deberán estar en un gran nivel futbolístico, porque si no el equipo lo sentirá mucho, más que nada porque no contará con volantes por los costados que aporten mucha marca. Igualmente, es un sector de la cancha donde hay muchas variantes.

Respecto ahora de los dos volantes encargados de generar juego, D’alessandro y Gonzalo Martínez serán los elegidos por Marcelo para comenzar jugando. Suponemos que intentarán asociarse mucho con Nacho y los delanteros (excepto Alonso que es un centro delantero más de área, tanto Alario, Mora, Drusa y Larrondo son jugadores que bajan a  tener contacto con la pelota), e intentar utilizar a los laterales para abrir mucho la cancha y poder así lastimar principalmente a los rivales que opten por defenderse con mucha gente.

Andrés es un jugador mucho más cerebral y técnico que el “Pity” Martínez, y sumado a ello, cuenta con la experiencia necesaria para ser quien lidere los ataques del equipo y pueda dejar al “Pity” en situaciones mano a mano con un defensor rival, donde este aproveche sus condiciones y saque diferencias. En cuanto a Martínez, su explosión y fácil gambeta le permitirá al nuevo River contar con un jugador que con confianza desde lo mental (porque condiciones le sobran, aunque aún no pudo demostrarlo), pueda desequilibrar y ser determinante en los metros finales.

Por ultimo resta ocuparnos del ataque. El sector donde Gallardo cuenta con más variantes y alternativas posibles. Lucas Alario es inamovible para la idea del DT. Un delantero que además de tener ese instinto goleador característico de todo centro delantero, le encanta bajar unos metros para asociarse y crear juego. A su lado pueden jugar tanto Mora (bajó el nivel en este último tiempo), Larrondo (cuando se recupere de su lesión asoma a ser el candidato ideal porque en su anterior equipo jugaba con un delantero centro como Marco Ruben delante de él y juntos formaron una dupla letal), Driussi ( el juvenil es la gran apuesta del muñeco) y por último el uruguayo Alonso. Iván Alonso es un clásico número nueve que cuenta con un gran cabezazo y olfato goleador. Tomando en cuenta lo que fue el debut de River en este segundo semestre. Sebastian Driussi pareciera sacarle ventaja al resto, y seguramente el cuerpo técnico millonario le exija que juegue intentando asistir a Alario.


Tal como se adelantó al principio, River deberá formar un equipo tomando como base a quienes ya saben la exigencia del club, están acostumbrados a la necesidad constante que impone River Plate de pelear siempre los títulos y sumado a ello, son quienes ya están al tanto de la forma de pensar y trabajar de Marcelo Gallardo, sobre ellos deberá formarse este nuevo River.

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