Por: Antonio Silva R. (@A_Silva37)

Ya han pasado cinco jornadas del Apertura 2016 y el recién ascendido a Primera División no ha ganado ningún partido. Necaxa, dirigido por Alfonso Sosa, está en la decimosexta posición de la tabla general puesto que suma 3 puntos, resultado de tres empates y dos derrotas.

Necaxa es el segundo equipo con el que Sosa ha logrado el ascenso. En su primera experiencia en el máximo circuito de México, con la Universidad de Guadalajara, no logró la permanencia. Con los Rayos ha vivido una situación distinta en cuanto a presupuesto y conformación del plantel. Empero, los resultados no lo han acompañado por diversos factores dentro de los cuales también tiene que ver su idea futbolística. Pero ¿cuáles son los mayores problemas de los Rayos del Necaxa?

Propuesta futbolística y planteamiento táctico

Se necesita hacer un análisis amplio para develar si el problema está en la ejecución técnica, que siempre forma parte como en el caso de la contundencia, o si las falencias parten de la dirección técnica. Y justo en este apartado comienzan los problemas de los Rayos. La mayor virtud de Sosa ha sido la solidez defensiva. Desde el Ascenso MX fue lo más destacado de su labor como entrenador. Necaxa ha recibido cinco anotaciones en la presente campaña, de los cuales tres obedecen a yerros individuales; mientras que dos han sido producto de desatenciones en el área tras jugadas a balón parado.

Por otro lado, la mayor parte de los minutos jugados en la actual campaña, el director técnico ha optado por jugar con dos centrodelanteros. En la primera fecha, contra Cruz Azul optó por un 4-4-2, aún sin poder contar, ni en la banca, con el refuerzo centrocampista chileno Manuel Iturra. El partido terminó sin goles, pero en el segundo tiempo la diferencia, para los Rayos, la hizo el chileno Edson Puch, quien había iniciado en la banca.



Necaxa sólo tiene tres goles a favor en cinco partidos (dos de ellos tras jugadas a balón parado). Ni Alejandro Díaz ni Claudio Riaño ni Diego Riolfo (con menos minutos jugados) han podido anotar. Sosa ha ponderado la labor defensiva y de igual manera la participación de jugadores que aportan más a la destrucción del juego del rival que a la construcción de jugadas de gol. El entendimiento en la primera línea fue inexistente en el partido contra Cruz Azul. El venezolano Jesús Gómez, que entró en el segundo tiempo, tuvo que ocuparse más de la marca que del ataque. En la mayoría de los embates ofensivos, en el segundo tiempo, llegaban solamentePuch, Riolfo y Díaz, aunque estos dos últimos -menos veloces que el chileno- partían desde muy atrás. Ni Báez ni Gallegos, hasta la fecha, han podido ser claros conductores de juego. Pero como recuperadores han tenido un trabajo más que notable.

Sosa ha usado diversos parados de referencia: 4-4-2, 4-4-1-1,4-3-3, 4-2-3-1 y en los últimos minutos del último partido -contra Monterrey- optó por un 3-4-1-2, que al defender se convertía, lógicamente, en un 5-2-1-2.



Con esta imagen de los últimos minutos de juego ante Monterey se puede partir para argumentar que prevalece más el miedo a no perder que la idea de ganar desde el comienzo del partido. Sosa decidió ocupar los espacios a lo ancho de la cancha, pero ¿cuánta profundidad podría tener si los siete jugadores que están dentro de los óvalos rojos son de características más defensivas? Severo Meza es un lateral derecho nominal, sin tanta llegada, consolidado en el futbol mexicano. Y, por otra parte, el chileno Gallegos desde el torneo pasado en el Ascenso MX ha demostrado que tiene llegada al frente, además de buen disparo de media y larga distancia, pero que se ha destacado al momento de recuperar y recorrer toda la banda izquierda. Aunque éste será tema a tratar unos renglones más adelante.

Cabe resaltar que de los siete hombres señalados González, De Luna, Iturra, Báez y Gallegos son elementos inamovibles dentro de los esquemas de Sosa Cisneros. ¿Qué tanto podría cambiar la idea futbolística -sobre todo al frente-  si usando distintos esquemas los jugadores solamente se desempeñan en otras zonas delterreno de juego? Es verdad que a cada partido deben llegar los once mejores, pero en algunos planteamientos Sosa tendría que hacer algún sacrificio para poner a elementos de carácter ofensivo. Cuenta con 10 jugadores con estas condiciones en un plantel de 25.

Problemas en la defensa


El mayor problema que ha tenido el entrenador en la zaga ha estado en ambas bandas, sobre todo por izquierda. Por derecha han jugado el hondureño Brayan Beckeles y Severo Meza, que al momento de defender ha brindado más garantías en los últimos dos partidos. Sin embargo, cabe resaltar que el hondureño tiene más arrojo y condiciones tácticas para lanzarse al ataque. Pero por izquierda no ha convocado ni a la banca a Jairo González, incorporación para este Apertura 2016. Por lo tanto, Erik Vera (quien se ganó la titularidad en el Ascenso) había jugado los primeros cuatro partidos, en los cuales tuvo varias desatenciones, pero quedó evidenciado en la jornada 4 ante Pumas, ya que los dos tantos de los dirigidos por Francisco Palencia partieron desde la zona del lateral izquierdo.




Por lo anteriormente señalado, Sosa decidió poner al argentino Fernando Meza, que es un ‘6’, como lateral izquierdo. En el primer tiempo de ese partido ante los Rayados tuvo algunas complicaciones focalizadas más en su velocidad que en su marca. En aras de una idea ofensiva Alfonso Sosa podría optar por Felipe Gallegos para ocupar la zona del ‘3’. Ha corrido más de 45 km. en el presente torneo, en el cual ha jugado como volante por izquierda, medio ofensivo por izquierda en un ‘trivote’, segundo contención y carrilero. Ya ha demostrado que tiene grandes condiciones como recuperador y a Sosa le serviría para tener un mediocampo más agresivo al momento de atacar.



Problemas en el mediocampo

Para que cualquier equipo tenga oportunidades de gol, el mediocampo es de suma importancia. Y sobre todo cuando un conjunto que lucha por no regresar al Ascenso MX -como Necaxa- no tiene llegadas ofensivas propiciadas por asociaciones con origen y cambio de rumbo en el centro del campo. Alfonso Sosa cuenta con tres buenos recuperadores: el mexicano Xavi Báez y los chilenos Luis Felipe Gallegos y Juan Manuel Iturra, estos dos con experiencia en España. Incluso tanto Báez como Gallegos han sido utilizados como volantes por las bandas, derecha e izquierda, respectivamente. Lo cual evidencia un problema importante: Sosa no confía en otros mediocampistas para jugar por las bandas en un 4-4-2 o un 4-4-1-1. Jesús Isijara no ha cumplido sus expectativas y el venezolano Gómez tuvo un mal partido en la fecha 3 contra Pachuca. Ambos futbolistas se desempeñan mejor por derecha.



Una opción para Sosa, como ya se ha mencionado en el apartado de los problemas defensivos, sería terminar por poner a Gallegos como lateral y optar por un jugador más ofensivo en esa zona. En la banca cuenta con Michel Gibrant García, que fue capitán el torneo pasado y es de características más ofensivas. Incluso en un planteamiento más ofensivo podría considerar al uruguayo Riolfo, que se desempeña como extremo y volante por la derecha o como enganche. En los minutos que ha visto acción sobre el terreno de juego, el ex Montevideo Wanderers ha mostrado labor de sacrificio.

Problemas en el ataque

Alfonso Sosa cuenta con 4 centroatacantes: los mexicanos Alejandro Díaz y Rodrigo Prieto; además de los argentinos Claudio Riaño y Fabián Espíndola (ambos refuerzos junto con Díaz). En la mayoría de los minutos jugados dos de estos tres han estado al mismo tiempo en la cancha: el ex Unión Riaño y el joven mexicano sub-23 Díaz. El hombre que ha hecho diferencia en el último tercio del campo es Edson Puch, quien ha anotado dos de los tres goles de los Rayos, uno desde el manchón de tiro penal.

Los problemas en ofensiva empiezan desde el mediocampo, aunque de ninguna forma el presente análisis soslaya la falta de contundencia por parte de los delanteros. Las llegadas más peligrosas han partido de los pies de Puch. Ha habido momentos en que son dos o tres jugadores los que aparecen en los linderos del área rival.





El nacido en Iquique explota su potencial al partir desde la banda izquierda y en el área puede aparecer tanto en el centro como por el lado derecho (así jugó con Chile en la Copa América Bicentenario). Por otra parte, Alejandro Díaz ha tenido minutos en los cinco partidos que se han llevado a cabo. Incluso contra Monterrey Sosa optó por él para acompañar al recién llegado Fabián Espíndola. Por la relación de minutos jugados (más de 340) con los disparos y remates a portería (5 y uno de ellos a portería) Díaz ha sido el delantero más inoperante de los Rayos.

¿Cuál podría ser la propuesta más ofensiva de Sosa con base en los cinco partidos jugados?

Necaxa se enfrentará el sábado 20 a los Xolos de Tijuana, líderes del torneo con 12 unidades y líderes en ofensiva con 12 goles. Por las situaciones expuestas a lo largo de este resumido -en la medida de lo posible- análisis, se puede concluir que en el conjunto que reside en Aguascalientes impera el miedo a no perder. No obstante, en el once inicial participan siete jugadores de características defensivas más el portero. Siendo Luis Gallegos el único de los siete que más llegada de peligro puede tener al asociarse con Edson Puch. Y justo estos dos jugadores son el punto de partida para potenciar la idea ofensiva del equipo.

La zona más endeble es la del ‘3’. Ese podría ser un sector en el que Gallegos podría desempeñarse al quedar evidentes sus condiciones a lo largo de más de un semestre. Esta modificación permitiría contar con alguien más ofensivo, con mayores virtudes al conducir y pasar. Es el caso de Michel García o Diego Riolfo que se podrían ubicar por delante del ‘doble cinco’ conformado por Iturra y Báez, quien es mixto y con buen disparo, pero con mayores habilidades defensivas. De esta forma Gallegos sería el que arriesgaría más al ir al frente.
El parado de referencia bien podría estar conformado con 4 defensas, 3 medios y 3 puntas. Severo Meza defendiendo por derecha, que sus propias condiciones no lo hacen un lateral con llegada. El capitán chileno Marcos Gonzáles y Mario de Luna, que tienen mucha experiencia y se entienden bien desde la Liga de Ascenso. Y Felipe Gallegos que desempeñaría lo que ya ha demostrado: ida y vuelta, profundidad, velocidad y responsabilidad al recuperar balones.

Por otro lado, el mediocampo tendría que ser más ofensivo, pero no por el esquema o la idea de juego sino por los futbolistas que lo conformen. Puch ha sido probado como enganche (en el primer tiempo contra Pachuca en la fecha 3) y no fue tan desequilibrante como por izquierda. Por ello Michel García y Riolfo podrían ser opciones para tener asociaciones con los delanteros.

Necaxa recibirá a unos Xolos que atacan con tres puntas y un media punta: Dayro Moreno (goleador del torneo con 6 tantos), Avilés Hurtado, Gabriel Hauche y Milton Caraglio. Y Alfonso Sosa tiene el plantel para ofender de una manera similar. Como ya se ha mencionado, la banda derecha, en ofensiva, ha sido un gran problema para el director técnico. La profundidad en dicha zona ha sido prácticamente nula, pero Riolfo e Isijara podrían ser ubicados como extremos por derecha, sin tanta responsabilidad ofensiva. Y Báez sin tanta responsabilidad ofensiva, que hasta ahora no ha sido fructífera. Riolfo sería opción en la línea de tres medios si juega Michel García y no él. Incluso Fabián Espíndola podría ser considerado ya que es un delantero medianamente rápido y con una zurda potente.


Para la posición de extremo izquierdo no hay nadie más explosivo y desequilibrante que el chileno Edson Puch. Y el más apto para jugar de ‘9’ es Claudio Riaño. Con Necaxa ha demostrado arrojo y capacidad para cubrir el balón, cuando no tiene gente que lo acompañe en el área. Además de que en su trayectoria ha marcado 50 goles, aproximadamente.




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